¿Qué es el método Wim Hof?

¿Qué es el método Wim Hof?

Sofía Pacheco

Seguro que alguna vez hemos oído hablar del método Wim Hof, pero ¿realmente sabemos en qué consiste y para qué sirve? A lo largo de este texto vamos a conocer todo sobre este método que supuestamente cura enfermedades. Vamos a ir poco a poco para desmigajar todos los aspectos importantes de esta técnica que mezcla respiración, mente y frío.

Lo mejor es empezar por el principio y es que Wim Hof no es un nombre aleatorio, sino que pertenece a un señor al que se le conoce como Iceman, es decir, el hombre de hielo y es un deportista extremo holandés que cuenta con 26 récords mundiales y de ellos 21 están en el famoso libro Guinness de los récords.

Hasta la ciencia ha estudiado a Wim Hof para comprobar si su condición física podía explicar los logros tan extremos que ha alcanzado. Lo que demostraron fueron los múltiples beneficios que tiene este método y que hoy venimos nosotros a explicar.

¿En qué consiste el método Wim Hof?

Se trata de una combinación un tanto peculiar ya que precia de controlar la respiración, hacer entrenamientos en frío y de desarrollar la concentración. De esos 3 pilares, la respiración es la cave, con ella vamos dirigiendo cuerpo y mente hacia el objetivo. Después, frio y concentración nos conducen finalmente hacia la meta que podría entenderse como una especie de meditación.

La respiración es la base de este método

Para llevarlo a cabo, hay que tumbarse en un lugar tranquilo, pero en una posición cómoda donde la espalda descanse y nos ayude a relajarnos. Se recomienda tener el estómago vacío para que no haya interrupciones, ni ruidos, ni molestias ni nada.

Inspiramos y expiramos profundamente por la boca y el truco está en inspirar de forma consiente y dejar que la expiración se produzca sola y de forma natural. La respiración ha de ser abdominal llevando el aire a la zona del pecho y cuando soltemos el aire recorremos el camino contrario, es decir, pecho y después abdomen.

Hay que hacer 30 respiraciones como esas. La número 30 es muy especial, y es que aquí tenemos que expulsar todo el aire que podamos sin perder la concentración en la respiración. Se recomienda hacer pausas entre respiraciones para hacernos conscientes de que cada vez nos resulta más fácil aguantar la respiración.

Para ir terminando hay que realizar una lenta inspiración y una profunda expiración, repetimos y antes de soltar el aire aguantamos todo lo que podamos. Si nos sentimos bien y a gusto, podemos repetirlo varias veces más.

Hecho esto, es el momento de ejercitarse un poco, y se recomienda realizar posturas y ejercicios de yoga para profundizar en esa sensación de concentración y relajación.

Terapia de frío

Hay que empezar a realizarla entre 2 y 5 minutos al día y consiste en someter al cuerpo a bajas temperaturas. Esta fase solo se puede iniciar cuando estemos acostumbrados y hayamos interiorizado la fase de respiración, no antes ni durante.

Otra recomendación, dado que en España no hace tanto frío como en el norte de Europa, es empezar con la terapia de frío en verano que ahí nos será más fácil ir acostumbrando al cuerpo y a la mente.

Se puede empezar cambiando la temperatura del agua, es decir, nos duchamos normal y terminamos con agua fría, nos mantenemos el tiempo que podamos aguantar y nos salimos. Si esto es sencillo, podemos optar por llenar la bañera de agua fría o bañarnos en un lago con agua fría.

Una mujer dándose una ducha fría

Concentración

Es el clímax del método Wim Hof. Debemos tener la mente en blanco, nada importa en ese momento, solo nosotros y conectar positivamente con nosotros mismos. El control sobre la respiración continúa, ya que esto se trata de un método en 3 fases que al principio se hacen por separado y después en unen y se hacen seguidas como un todo.

El control de la respiración durante el baño de agua fría nos ayudará a concentrarnos. Y no nos agobiemos ni cortemos el proceso cuando nos invadan estímulos externos o pensamientos. Simplemente intentamos reconectar y seguir.

Tras el baño, la respiración debe seguir para conseguir mantener ese estado de concentración y conocer nuestro cuerpo y sentir cómo el calor vuelve poco a poco a nosotros.

Beneficios de practicar el método Wim Hof

En 2014, un grupo de científicos investigaron al precursor del método. La investigación no encontró relación entre las capacidades físicas de Win y sus logros, sin embargo, el protagonista dijo que lo logró todo gracias a su método y a sus técnicas de entrenamiento.

Lo que sí demostró la investigación es que esta serie de entrenamientos conseguía que el sistema nervioso autónomo, que a su vez forma parte del sistema nerviosos simpático, podía verse influenciado por las respiraciones.

En 2020 se demostró, en otra investigación, que este método conseguía un aumento de la liberación de sustancias antiinflamatorias. Durante la investigación se estableció una relación entre el propio método Wim Hof y la mejora del proceso digestivo y el refuerzo del sistema inmune.

La ciencia demostró los beneficios de este método y ahora venidos a contarlos para todo aquel que quiera poner en marcha estas técnicas:

  • Aumenta la energía y la concentración.
  • Disminuye el estrés oxidativo.
  • Mejor calidad del sueño.
  • Refuerza el sistema inmune.
  • Mejora la circulación sanguínea.
  • Acelera la descomposición de los sobrantes de nuestro organismo.
  • Se consigue una mayor quema de grasas.

Cómo hacerlo en casa y cada cuanto tiempo

Lo mejor es buscar a un especialista, seminarios, cursos, o algo que tenga validez real, ya que este método tiene varios inconvenientes a tener en cuenta.

Se recomienda practicar estos entrenamientos todos los días con el estómago vacío, es decir que llevamos unas 4 o 5 horas sin comer.

Lo más importante es encontrar un momento concreto en el día para realizar los ejercicios. No sirve hacerlo de noche, ya que, con este método se consigue mayor concentración y energía, por lo que siempre se recomienda despertarnos unos 20 minutos antes y empezar el día con la rutina Wim Hof.

Ahí llevaremos unas cuantas horas sin comer y lograremos ese clímax con mayor facilidad. La clave está en la respiración y en alcanzar esa concentración donde no nos demos cuenta ni del agua fría. No es cosa de 2 intentos, es un proceso que lleva si tiempo. Hay que ser muy pacientes, ir muy poco a poco, no saltarnos pasos y saber escuchar a nuestro cuerpo.

Inconvenientes

Durante las respiraciones, que es la primera fase, si no se realizan de manera sosegada, conscientes, y relajados, podemos sufrir mareos, desmayos, desgana, aceleración del ritmo cardíaco, etc.

Con respecto a los baños de agua fría, si hay cambios de temperatura muy bruscos, podemos sentirnos confusos y es mejor hacerlo siempre en compañía de alguien por si nos sucede algo.

Si pretendemos obtener resultados realizando el método Win Hof una vez al mes, estamos muy equivocados. Es algo constante y diario que precisa de un esfuerzo físico y mental para derrotar la pereza y los malos pensamientos que nos hacen quedarnos quietos.

¡Sé el primero en comentar!