¿Qué razas de perros suelen ser los perros guías?

Todos hemos visto un perro guía en algún momento de nuestra vida y en algún momento de la suya, porque sí, los perros guías no nacen ya adultos y adiestrados y no son gratis. Seleccionar, educar, adiestrar, acompañar, fortalecer, etc. a un perro guía es un proceso que dura unos 2 años y cuesta mucho dinero y esfuerzo. Vamos a explicar el proceso y a contar qué razas son las favoritas y por qué.

Los perros guías no son perritos cualquiera, son perros con un determinado carácter, salud, comportamiento y adiestramiento que facilitan la vida de las personas ciegas o con discapacidad visual grave. En España hay varias asociaciones que se encargan de ofrecer perros guía a personas con discapacidad visual, pero la ONCE es la Organización Nacional de Ciegos Españoles que se dieron cuenta de la importancia de la labor de los perros guías en la vida de las personas invidentes y, por así decirlo, es la Fundación ONCE del Perro-Guía la mejor opción por excelencia para conseguir un perro guía autorizado y capacitado.

A lo largo de este texto vamos a explicar cómo se forman los perros guías, cómo conseguir uno y por qué solo se eligen 3 razas de entre las decenas de razas de perro que hay en la actualidad.

¿Cuáles son las etapas de la vida de un perro guía?

La vida de un perro guía ya tiene su destino escrito desde que nace, y esto se debe a que los padres ya son preseleccionados y se mira al detalle cada característica de ellos que son las que heredarán los hijos. También puede darse el caso de que en alguna camada nazca algún cachorro no apto para ser perro guía, este animal es dado en adopción a familias responsables a través del propio programa de Fundación ONCE del Perro-Guía, al igual que sucede cuando los perros guía se jubilan.

Un proceso de 2 años controlado al milímetro que comienza con el nacimiento y termina con la entrega y adaptación del perro guía a la persona invidente. Pero no adelantemos conocimientos. Vamos a explicar todo el proceso.

Una mujer ciega con un perro guia

ONCE

Los 2 primeros meses de vida

El cachorro pasa dos meses en las instalaciones de ONCE junto a su madre y sus hermanos. En ese tiempo, la Fundación ONCE del Perro-Guía busca familias aptas, conscientes y responsables a las que entregarles un cachorro que deberán cuidar durante 1 año.

En esos 2 meses se realizan diferentes test para saber si será apto o no como perro guía. Una vez entre en la familia de acogida temporal deberá aprender a ser obediente, sumiso, reprimir sus instintos de caza, a controlar su pis y su caca, a no tirar de la correa, a socializar, a no asustarse, etc.

Entre 4 y 8 meses

Esa familia deberá convivir, educar, crear, cuidar, alimentar, lavar, etc. al perro. El animal acompañará a los diferentes miembros de la familia a sus tareas, como ir en bus, en coche, ir al trabajo, al colegio para familiarizarse de los estímulos, los ruidos, olores, coches, voces, gritos, pitos, otros perros, gatos, conocer diferentes personas, para ser educados y controlar sus impulsos y reacciones. Es la única forma de conocer al perro en cualquier situación diaria.

Recordemos que va a ser un perro guía y será los ojos de una persona. Un ser humano que tendrá que ir al médico, al supermercado, a un colegio, un ayuntamiento, montarse en un taxi o un metro, etc. Los perros guía, por ley, tiene permiso para acceder a cualquier lugar, salvo quirófanos y unidades de cuidados intensivos.

A los 8 meses pasará un reconocimiento médico exhaustivo que determinará si es apto o no para ser perro guía. Habrá analíticas, test físicos, radiografías e incluso un estudio psicológico canino.

Al año vuelve a la ONCE

El perro es un bien usufructo y una vez terminado ese año, el animal regresa a las instalaciones de ONCE para empezar su adiestramiento como perro guía. El perro deberá estar en perfectas condiciones y en caso de ser rechazado, pasará a al programa de adopción de la fundación. Además, la organización puede retirar el animal a la familia si sospechan que no están cumpliendo las órdenes dadas.

Una vez aceptado como perro guía comienza un duro año de entrenamiento diario y constante donde se preparará a fondo para ser los ojos de un ser humano con discapacidad visual grave. Por lo tanto, debe ser un perro muy avispado, ágil, con paciencia, capaz de reaccionar rápido, no alterarse con estímulos, etc.

Un perro guia entrenando

ONCE

Adiestramiento de un perro guía

Llegar hasta aquí no garantiza que ese perro termine siendo un perro guía, puesto que en este año habrá muchas descalificaciones.

Cuando el can tiene un año de vida y ya está habituado a una vida cotidiana y a un ambiente familiar, empieza el entrenamiento de verdad donde se refuerza la obediencia básica y se pone a prueba con nuevos caminos, superficies, perros, estímulos, ruidos, escaleras, personas, olores, pruebas de audición para ver cómo reaccionan, golpes y caídas cercas de él, etc.

Todos los ejercicios del entrenamiento son reforzados con premio para que el can no pierda interés ni ánimo. Bajo ningún concepto se empleará la fuerza ni se le hará daño al animal. En este entrenamiento hay mucha tarea de observación y es en estas fases donde se ve claramente qué perro es apto para ser guía y cual no. Aquí llegan muchas descalificaciones.

Luego llega la fase de acoplamiento y es cuando el perro se va con su futuro amo y tienen 3 semanas para conectar, entenderse y acoplar sus vidas. Aquí se ve si encajan bien juntos o hay que buscar otro perro, ya que previamente, los perros y los invidentes no se unen al azar, sino que hay factores que se ponen en común como, por ejemplo, si andan rápido, si son cariñosos, la altura de la persona, el tipo de voz, la edad, si habla rápido o lento, si tiene otras discapacidades, etc.

Ese entrenamiento se traslada a la cama de la persona discapacitada y entramos en la fase final donde se determinará si continúan juntos o no. Se realizarán trabajos y entrenamientos siguiendo las rutinas de la persona invidente y ver cómo se las apañan juntos.

Razas de perros guía más usadas

Las razas de perro más usadas para ser perros guías y cumplir con esta labor tan importante, son Golden Retriever, Pastor Alemán y Labrador. Estos 3 son los más usados porque tiene un carácter muy afable, son muy obedientes, tienen buena genética, son buenos, no son agresivos, tiene mucha paciencia, están predispuestos al adiestramiento, son sociables, etc.

Existen otras razas que también se suelen usar como son los Border Collie, Flat Coated, Curly Coated, Leomberger, Pastor Belga, Boxer, Collie Rough, Caniche Gigante, Rodesian o incluso perros mestizos, es decir un cruce de dos perros de raza apta para ser perros guías.

En España se usan muchos los labradores, sobre todo, pero también hay Golden y Pastores Alemanes y Belgas. En su momento se intentó trabajar con el famoso Pastor Vasco, pero el experimento no salió del todo bien, y es que para ser un perro guía se necesitan unas características físicas y psicológicas que no cualquier perro cumple.

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