Mi perro se ha tragado un chicle, ¿qué hago?

Mi perro se ha tragado un chicle, ¿qué hago?

Sofía Pacheco

Sí, sabemos que es muy extraño que un perro se coma un chicle, pero puede suceder y sucede. ¿Cómo? Muy sencillo, lo coge del suelo, se lo da nuestro hijo pequeño, lo coge al rebuscar en la basura, etc. Posibilidades siempre hay y las casualidades aumentan cuando hay un cachorro en casa. Si un perro se come un chicle, se trata de una situación grave que pone en riesgo la vida de nuestro perro llegando incluso a morirse en 15 minutos.

A lo largo de este texto vamos a explicar por qué hay tanto peligro en algo «inofensivo» y cómo afectan los chicles a nuestros perros. El problema principal reside en los edulcorantes del chicle lo que hará que nuestro can se ponga gravemente enfermo, además, el simple hecho de tragarlo ya puede provocar asfixia en unos pocos minutos.

Lo importante es prevenir, es decir, que no haya chicles en casa, y si los hay, que estén a buen recaudo. Se trata de una golosina insana tanto para adultos como para niños. Nos puede ayudar en ciertos momentos como en los días donde estamos nerviosos, para saciar el hambre, cuando no nos podemos lavar los dientes, etc. Pero tenemos que tenerme mucho cuidado, sobre todo cuando vayamos a desecharlo, porque ya vemos que puede poner en riesgo la vida de un perro.

Xilitol, el verdadero veneno para nuestro perro

Los humanos sabemos diferenciar entre azúcar y edulcorante, pero para los perros todo es lo mismo, sin saber los riesgos que ataña. Normalmente, cuando compramos chicles y caramelos sin azúcar traen una serie de edulcorantes a cada cual peor. Por ejemplo, los más comunes son xilitol, sorbitol, aspartamo y manitol.

Pues bien, si el edulcorante es xilitol, ya estamos tardando en avisar a un veterinario, ya que tenemos entre 15 y 30 minutos para reaccionar y salvarle la vida a nuestro perro. Un chicle de tamaño estándar es suficiente para matar a un perro de unos 5 kilos, ya que la dosis letal es entre 0,22 y 1 gramo de xilitol.

Este edulcorante es tan peligroso para nuestro perro porque los perros producirán insulina rápidamente tras ingerir xilitol haciendo que el azúcar en sangre baje peligrosamente, lo que se conoce como hipoglucemia. Esto tiene una serie de síntomas que aparecen en los primeros 30 minutos.

La toxicidad del xilitol puede hacer acto de presencia hasta 72 horas después de ingerir el chicle, por lo que no debemos ignorar el problema si vemos que nuestro perro sigue tan normal. Es más, recomendamos encarecidamente, visitar a un veterinario ante la más mínima duda y si podemos llevar el envoltorio a la consulta, mejor. De esta forma, el veterinario podrá revisar los ingredientes y actuar en consecuencia.

El xilitol puede provocar insuficiencia hepática debido a que se desarrolla una elevada actividad de las enzimas hepáticas en las primeras 12 o 24 horas desde la ingestión del chicle. Hay perros que desarrollan insuficiencia hepática aguda provocándoles la muerte.

Síntomas de toxicidad por xilitol en perros:

  • Vómitos.
  • Debilidad.
  • Temblores.
  • Descoordinación.
  • Encías pálidas.
  • Convulsiones.
  • Manchas de sangre rojo oscuro en la boca.
  • Choque.
  • Colapso.
  • Letargo.

Un perro durmiendpo después de comer chicle

¿Y si es un chicle con azúcar normal y corriente?

Por otro lado, si el perro come un chicle y éste es una goma de mascar normal con azúcar, podemos respirar aliviados, pero no al 100%. Ya hemos visto los estragos que causa un chicle con xilitol, pues bien, un chicle con azúcar normal y corriente o con otros edulcorantes no tóxicos no debería haber ninguna reacción tóxica, pero aun así recomendamos acudir a un veterinario.

No intentemos ningún remedio casero, ni inducir al vómito, ni darle fibra o algo para acelerar el proceso de expulsión, ni nada. Solo observarlo y llevarlo a un veterinario de confianza, ya que puede causar asfixia al animal. Allí ellos sabrán cómo actuar y atender a nuestro amigo peludo.

Es recomendable llevar el envoltorio o la caja de los chicles y si no la tenemos buscarlo en Internet. Basta con poner, por ejemplo, «chicles Mercadona ingredientes» y nos aparecerá la tabla nutricional y los ingredientes del producto. Así los profesionales sabrán qué puede suceder a partir de ahora, y más si nuestro perro padece de alguna enfermedad que puede verse agravada.

Pasos a seguir si un perro se come un chicle

Teniendo claro todo lo anterior, ahora solo falta saber cómo actuar, ya sea con un chicle normal con azúcar o con un chicle con xilitol. Las claves están en controlar los tiempos, observar al perro y acudir a un veterinario rápidamente, aunque el perro parezca que está tan normal.

No ofrecer comida ni dar medicamentos

Si vemos que nuestro perro se come un chicle o lo vemos rasgándolo del suelo y comiendo trocitos, lo que tenemos que hacer es limpiar su boca de todos los restos que haya, podemos introducir los deditos y sacar lo que podamos. En ningún momento se recomienda darle otros alimentos para «mejorar la digestión», «para engañar al estómago», «para reducir el riesgo», etc.

Como tampoco se recomienda dar medicamentos de humanos a perros con la excusa de «me dolía el estómago y me tome esto, dáselo al perro», ni tampoco querer provocar el vómito con agua oxigenada u otros líquidos que podrían llegar a ser muy tóxicos para el animal.

Controlar el tiempo y el comportamiento

La primero que tenemos que hacer es observar al perro y no perder de vista el tiempo que trascurre desde que lo vemos con el chicle en la boca. Los primeros 30 minutos son vitales, sobre todo si ente los ingredientes aparece el xilitol. De ser así, el tiempo corre en nuestra cuenta, ya que una hipoglucemia es muy compleja y la vida del animal pende de un hilo.

Si vemos que nuestro can empieza a sentirse débil, aturdido, babea en exceso, está muy parado, vomita, etc. ya estamos tardando en ir al veterinario, y es que los efectos tóxicos del xilitol están empezando a actuar en el interior del cuerpo de nuestro perro.

Visitar a un veterinario lo antes posible

Es de vital importancia llamar a nuestro veterinario de confianza para avisarles de que vamos con nuestro perro y que ha ingerido un chicle con xilitol. De esa forma le darán prioridad a nuestro casi y nos aseguraremos de que entre a tiempo antes de los 30 minutos decisivos.

No importa si nuestro perro tiene o no síntomas, es muy importante que acudamos a un veterinario. Muy probablemente ellos les realicen un lavado de estómago, le induzcan el vómito o le pongan un tratamiento intravenoso para contratacar los efectos del chicle.

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