Los perros odian los olores que a nosotros nos encantan

Existe una serie de olores que odian los perros, pero lo grave del asunto es que probablemente ahora mismo haya ese olor en casa y no lo sabíamos. Por eso queremos facilitar la convivencia entre humanos y perros, ya que, al eliminar esos molestos olores para los perros, también les ayudamos a que se sientan seguros y a salvo en esa casa. Parece una tontería, pero el estrés puede ser la causa de un cambio de actitud, de falta de apetito, de desobediencia, de hacer pies donde no debe, etc.

Olfatear es una actividad necesaria y magnífica para el normal desarrollo del animal, tanto física como mentalmente. El olfateo debe practicarse desde cachorros, tanto como juego, de esconder una chuche y que la encuentre, hasta enseñarle a localizar un juguete o buscar a nuestro hijo, por ejemplo. Todos esos ejercicios y actividades mejoran la autoestima de nuestro perro y ayudan a estrechar los lazos con nosotros.

A pesar de lo beneficiosos que es que un perro desarrolle su olfato y se baste de él para llegar a localizar algo concreto, también hay ciertos olores que no son agradables para ellos. En absoluto. Muchos de esos olores conviven en nuestro día a día, por eso queríamos destacar cuáles son para intentar eliminarlos y que nuestro perro no sufra y no se sienta incómodo en su propia casa.

Los perros tienen entre 150 y 300 millones de células olfativas en su hocico. Ese don puede explotarse hasta el punto de que puedan detectar incluso subidas o bajas de azúcar o tensión, venenos, drogas, armas, cadáveres a decenas de kilómetros, etc. Un prodigioso sentido que puede hacerles sufrir bastante si no tenemos empatía ni consideración.

Tu perro odia estos olores tan cotidianos

Llegados a este punto no es ningún misterio que vamos a explicar los olores más peligrosos y los olores odian los perros. Se trata de olores cotidianos, algunos incluso los usamos hasta cerca de su cama y los usamos a diario. Hay que tener mucho cuidado con la salud de los animales con los que convivimos, que a nosotros no nos afecte un producto de limpieza, a ellos les puede provocar intoxicación.

El hocido de un labrador

Olores cítricos o menta

Por ejemplo, hacerle oler un limón o una naranja se podría considerar tortura para ellos. Los cítricos y la menta son de los olores que más odian los perros, a diferencia de que a los humanos nos encantan y nos dan sensación de frescura y relajación.

Tan malos son los cítricos y la menta para los perros que oler ese tipo de sustancias puede llegar a provocarle hasta irritación en las vías respiratorias. No importa que sea la fruta en sí, igual sucede con un ambientador, que eso se suma a los agentes tóxicos, un friegasuelos, un gel, una crema o algo similar. Los perros no toleran los cítricos, ni la menta y va siendo hora de eliminar esos olores de casa.

Vinagre

Si ya de por sí el vinagre nos huele fuerte, imaginemos por un segundo ser capaces de olerlo con una potencia que es 50 veces superior al olfato humano. De ahí que el vinagre esté en la lista de los olores que odian los perros y lo entendemos perfectamente porque el vinagre es muy saludable, pero es desagradable al olfato

De hecho, el vinagre se ha usado como repelente para perros durante décadas, sobre todo en las esquinas de las casas, lo que pasa que ya no se usa tanto y al cabo de las horas pierde efecto, más aún si se diluye en agua o se coloca en un suelo con arena.

Pimienta y alimentos picantes

La pimienta es de las especias más usadas por nosotros, sin embargo, está terminantemente prohibida para los animales. Al igual que pasa con alimentos picantes como el chili o la guindilla, y es que estos contienen capsaicina que es lo que aporta ese picor y escozor al comerlos. Esto puede hacer gracia entre humanos, pero si un perro lo come le puede provocar graves consecuencias e incluso la muerte.

Ya no solo está prohibido que los ingieran, sino que el hecho de olerlos ya les afecta negativamente porque les produce irritación en las vías respiratorias, estornudos, picores, etc.

Alcohol y tabaco

Cuando decimos alcohol nos referimos a todo, desde alcohol de beber, como alcohol de heridas, o el famoso gel hidroalcohólico que se ha popularizado en la pandemia. Lo mismo sucede con el tabaco, no solo les irrita el propio cigarrillo o puro, sino el humo que generan, ya que pueden tener consecuencias fatales como cáncer.

Por eso hay que tener mucho cuidado con dónde dejamos el gel, la copa de alcohol o lo que sea. Lo mismo con el tabaco y el humo, ya que, si nosotros queremos fumar, allá cada uno, pero se recomienda no fumar delante de los perros para no desencadenar consecuencias nefastas para su salud.

Olores que odian los perros

Productos de limpieza y bolitas de naftalina

Entre los productos de limpieza queremos destacar el amoniaco, la lejía y todos esos que tiene olores extremadamente fuertes, como los cítricos. Asimismo, las bolas de naftalina no deben de estar cerca de los perros.

Vayamos por parte, si tenemos que limpiar la casa, tenemos dos opciones o usar Sanitol u otro producto que desinfecta sin lejía, o limpiar con la fregona muy escurrida y encerrar al perro hasta que el suelo esté 100% seco. Recomendamos la primera opción, para qué mentir.

El amoniaco puede irritar las vías respiratorias y el esófago, al igual que la lejía. En el caso de las bolas de naftalina, son altamente tóxicas, no solo olerlas, sino chuparlas e ingerirlas, llegando a provocar la muerte del animal en solo unos minutos.

Esmaltes y quitaesmaltes

Si ya de por sí son olores extremadamente fuertes para los humanos… imaginemos para un can. Si vemos que nuestro perro se acerca mucho al quitaesmaltes, tenemos que vigilar que no se maree, no vomite, no tosa, ni nada similar.

Estos productos están compuestos por muchos químicos y sobre todo por acetona, son elementos muy tóxicos y desagradables para nuestros perros, por eso está en la lista de olores que odian los perros, aparte de que con solo olerlos ya hay consecuencias casi inmediatas

Recomendamos no pintarnos las uñas ni usar quitaesmaltes delante suyo, sino hacerlo en otro espacio con buena ventilación y al que el perro no tenga acceso.

Perfumes y colonias

Realmente cualquier olor que sea fuertecito para nosotros, pues lo será para ellos. Un perfume que sea potente o una colonia muy ácida no sea del agrado de nuestro perro que igualmente vendrá a saludarnos y a que le demos mimos.

Algo similar sucede con los desodorantes, tanto los de spray como los roll-on, si tiene mucho olor, alcohol y algunas sustancias tóxicas, pueden irritar la nariz de nuestro amigo peludo, con solo acercarse a nosotros, ya no hablemos de si respiran el spray, ahí se sentirán angustiados y huirán a su cama.

¡Sé el primero en comentar!