¿Por qué huele mal el aliento de mi gato?

¿Por qué huele mal el aliento de mi gato?

Sofía Pacheco

Para los verdaderos fans de Los Simpsons hay una frase muy famosa de Ralph Wiggum que decía: El aliento de mi gato huele a comida de gato. En aquel momento no le dimos importancia, pero si ahora convivimos con un gato, sabremos que lo normal es que el aliento de gato sea neutro. En el momento en el que aparece el mal aliento en gatos, debemos hacer una revisión en el veterinario, porque las consecuencias de la halitosis pueden ser devastadoras.

A lo largo de este texto vamos a explicar el por qué es peligroso que el aliento del gato huela mal y vamos a hacer un repaso rápido por todas las posibles causas, así como sus soluciones y algunas ideas para prevenir ese mal aliento en nuestro felino.

¿Qué es la halitosis felina?

A todos nos huele el aliento, sobre todo por las mañanas, pero ese mal olor es la consecuencia de otros factores que más o menos podemos controlar. Por ejemplo, la higiene, la alimentación, la hidratación, etc. son algunas de las causas que podemos controlar. Luego existen otras que pueden surgir, aunque nos limpiemos muy bien la boca, como son las infecciones bucales, heridas, tumores, problemas de estómago, etc.

Lo mismo pasa con los animales, y más concretamente con los gatos. Si hemos convivido con gatos desde que eran bebes, sabremos que el aliento era habitualmente neutro. A medida que van creciendo, su alimentación va cambiando y la calidad de esas comidas determinará el olor del aliento, por lo que hay que tener cuidado, no vale cualquier comida. Además, la comida húmeda, sobre todo la de baja calidad, es la que peor aliento provoca.

La halitosis felina es el mal olor que tienen nuestros gatos en su boca y ese mal aliento es la consecuencia directa de diversas causas, unas son fácilmente remediables, y otras ponen en jaque su salud, como pueden ser tumores o problemas de hígado o riñones.

Nosotros recomendamos dar al gato comida de buena calidad, que un veterinario lo revise a fondo si su aliento empieza a ser fétido, mantenerlo bien hidratado, con buena higiene, y tenerlo bien alejado de la comida humana. Los animales no pueden comer lo mismo que nosotros, su salud está en juego.

Causas del mal aliento en gatos

Si a nuestro michi le huele mal el aliento de forma puntual, por ejemplo, nos ha robado un trozo de sardina, ha cazado un ratón, ha bebido agua del váter, o algo así (que son cosas prohibidas, pero suceden) no debemos alertarnos, pero si el mal aliento persiste en el tiempo, dejamos por aquí algunas causas:

El mal aliento en gatos puede ser por la alimentación

Dieta Barf y alimentación

Si la comida que le damos al gato es dieta Barf, o comida casera, en lugar de pienso seco o comida formulada especialmente para ellos, podríamos alterar el olor del aliento de nuestro felino. La carne cruda, el pescado y la comida casera húmeda y semihúmeda aumentan la aparición de mal aliento.

Además, la comida húmeda, ya sea casera o en latas, es más difícil de eliminar, por lo que se acumula entre los dientes, provocando infecciones periodontales en nuestro gato. No olvidemos la desagradable costumbre de muchos animales, sobre todo perros, pero también sucede en gatos. Nos referimos a comer los excrementos propios o de otros animales.

Esto hará que el aliento del gato sea fétido y desagradable. Una conducta que debe ser consultada con un especialista, ya que esa costumbre puede desencadenar en otros problemas de salud.

Objeto extraño

A menudo, nuestros gatos se distraen con casi cualquier cosa y aunque hay gatos que son extremadamente buenos y que no se comen aquello que no es su comida y que no juegan con aquello que no deben, también hay gatos que hacen lo contrario.

En el caso de los gatos hay que tener en cuenta que existen una serie de objetos que no deberían conocer nunca ya que son propensos a tragarlos, por ejemplo, los hilos, papeles, gomitas de plástico, alambritos del pan de molde, plumas en miniatura, etc.

Si el gato ha estado jugando con eso y se lo ha tragado, puede que ese objeto extraño esté en descomposición y de ahí el mal aliento. Puede que ese cuerpo extraño que haya quedado en su boca, en su garganta o en el inicio del estómago. En caso de que creamos que ha estado jugando con algo peligrosos y vemos que intenta vomitar, o no se encuentra bien, debemos acudir a un veterinario.

Infecciones bucales

La falta de higiene bucal tiene consecuencias, no solo en humanos, también en gatos y perros. La enfermedad periodontal en gatos es bastante común y es la causa más habitual de mal aliento en gatos. Esto surge tras la acumulación de sarro en los dientes, a su vez también provoca hinchazón de las encías e incluso caída de los dientes.

Muchas veces se habla de lavar los dientes a los perros, pero es que a los gatos también se debería lavar los dientes, siempre que nos lo recomiende el veterinario, y con un cepillo y una pasta dentífrica especial, nada de usar nuestro cepillo o pasta de dientes humana, ya que esa es altamente tóxica para los animales.

Úlceras y tumores

Aquí llegamos a una parte un poco desagradable del texto, y es que, si vemos que nuestro gato tiene úlceras en la boca, es señal de que algo no va bien. Pueden ser resultado de infecciones, procesos inflamatorios o incluso de tumores en la boca, garganta o nariz.

Una muy mala noticia y que se puede detectar por el mal aliento que provocan y también mediante controles periódicos. Por ejemplo, si algún familiar de nuestro gato sufrió cáncer, debemos hacer un chequeo a nuestro felino para coger a tiempo el tumor.

El mal aliento en gato puede ser por falta de higiene

Inflamaciones, problemas respiratorios y de piel

Los gatos, por norma general, suelen ser animales fuertes y sanos, pero siempre hay excepciones. Si el gato tiene problemas inflamatorios en la boca pueden ser la causa del mal aliento. Asimismo, los problemas respiratorios también dan como resultado mal aliento en gatos, y también en perros. Los problemas respiratorios van unidos normalmente a infecciones graves y tumores en la zona de la boca, garganta y nariz.

Los problemas cutáneos también pueden ser los desencadenantes del mal aliento en gatos. En el caso en el que ese problema de piel esté muy cerca de la nariz y la boca, si no lo está, el mal aliento puede estar provocado por otra causa, como por ejemplo por la medicación o por haberse comido algo que no debías, entre otras opciones.

Insuficiencia renal crónica

Una de las enfermedades más comunes en gatos y a la que no se le da la importancia que merece para su prevención mediante alimentación de alta calidad, controles rutinarios y estar alerta a los primeros síntomas.

La insuficiencia renal crónica hace referencia a problemas graves de riñón, suele darse en gatos de avanzada edad, aunque hay casos en los que los primeros síntomas aparecen a partir de los 5 años. Esta enfermedad se caracteriza por un aumento de los niveles de urea en la sangre y a veces provoca mal aliento en gatos.

Diabetes felina

Sí, los gatos también tienen diabetes, y es algo bastante serio que precisa de un control exhaustivo para que el animal viva bien, feliz y consiga llevar una vida normal. La diabetes se puede detectar mediante varios métodos, y uno de ellos es a través del aliento, aparte de la porina, la sangre, la pérdida de peso, la baja actividad física, el cansancio extremo, etc.

Si nuestro felino tiene un aliento con un toque afrutado, podría ser señal de que sufre diabetes, pero como todo, precisa de pruebas más esclarecedoras, que de un simple olfateo junto a la boca de nuestro amigo peludo.

Posibles soluciones para el mal aliento en gatos

Siempre y cuando ya hayamos visitado al veterinario y hayamos descartado causas graves como cuerpos extraños alojados en la boca o la garganta, diabetes, problemas respiratorios, tumores, úlceras, infecciones bucales y demás, toca ponerle solución al mal aliento puntual.

Eliminar y prevenir el mal aliento en gatos es relativamente sencillo y hay varias opciones a tener en cuenta y que deberíamos tomar nota para que no se nos pase ninguna:

  • Hacer un cambio de dieta a pienso seco de alta calidad, y dejar de lado las dietas caseras, húmedas y crudas.
  • Aumentar la ingesta de agua con una fuente de agua filtrada. (Deben beber unos 100 ml por cada kilo de peso).
  • Reeducar al gato para que no robe comida que no es la suya. (Y de paso reeducarnos nosotros para no caer en la tentación y darle comida de nuestro plato).
  • Realizar limpiezas dentales cada cierto tiempo.
  • Evitar que coma animales muertos y que no se coma las heces de otros (a menos que sea una mamá con sus gatitos) o sus vómitos.
  • Eliminar los juguetes peligrosos y mantenerlos todos bien lavados.
  • Cepillar al gato para reducir la ingesta de pelos y suciedad.
  • Proporcionar hierba gatera para que puedan comérsela.