¿Por qué es bueno llevar al perro a una guardería canina?

¿Por qué es bueno llevar al perro a una guardería canina?

Sofía Pacheco

La gran mayoría de las familias españolas tienen al menos una mascota, y principalmente suele ser un perro. Muchas veces, ese perro pasa por dos situaciones claves: o mucho tiempo solo o mucho tiempo acompañado de humanos. Ambas situaciones desencadenan malos comportamientos que pueden solucionarse llevando al perro a una guardería canina varias veces al mes.

Es fantástico vivir con mascotas, ya que nos ayudan a desestresarnos, mejoran el sueño, nos hacen sentir acompañados, nos dan diversión, etc. pero, ¿qué pasa si el perro solo se cría con nosotros? Que cuando sale a la calle difícilmente será sociable y ahí es donde empiezan los problemas como los tirones, los ladridos, las fugas, los llantos, las peleas y otras tantas cosas negativas para los perros, para sus dueños y para quienes nos rodean en esos momentos.

Un perro, al igual que un niño o un adulto, debe relacionarse con otros de su especie, y si es de su edad, mucho mejor. A lo largo de este texto vamos a explicar por qué tiene tanta importancia llevar a nuestro can a una guardería canina.

Una simpática foto de un perro con gafas de Sol

¿Cuánto cuesta?

Llevar a nuestro amigo peludo a una guardería no es gratis. En España, el coste medio por perro suele rondar los 20 euros al día. No confundamos guarderías con hoteles, lo primero es para mejorar su vida, y lo segundo es para que nos cuiden a nuestras mascotas en nuestra ausencia.

Hay guarderías caninas que cuentan con promociones como bonos, 2 x 1, cobran por tamaño o por necesidades del animal, las hay que hasta nos lavan a nuestro amigo, lo pasean, le dan clases de adiestramiento, etc.

El precio es un indicativo claro de la atención que va a recibir. Por ejemplo, si nos cobran 10 euros y vemos que dentro hay 30 perros, quizás a nuestro amigo no le hagan mucho caso y eso puede desembocar en peleas, agresiones, falta de higiene, que se olviden de la medicación, etc.

¿Cómo sé que es buena?

Esto es como cuando llevamos a nuestro hijo a una academia de inglés y queremos saber el porcentaje de éxito, el número de niños por cada aula, el método de enseñanza, etc. Lo importante es dejar a nuestro perro en las mejores manos posibles y, como decimos, no es necesario llevar al perro todos los días si no nos lo podemos permitir, basta con llevarlo 2 veces al mes como mínimo.

Dos mujeres jugando con dos perros

Información del personal

Antes de decidirnos por un sitio u otro, debemos informarnos bien del personal que allí trabaja, ya que de ellos depende la felicidad y estabilidad de nuestro perro. Podemos buscar opiniones del centro en Google, o preguntar a los dueños que salen del recinto.

Otra opción es preguntar directamente a los encargados y que nos digan cuántas personas hay a cargo de los perros, cuántos perros le toca a cada uno, si es personal cualificado, si hay asistencia veterinaria 24 horas, si hay cámaras de seguridad, etc.

Instalaciones

Es un punto clave, ya que si los perros no están bien vigilados pueden saltar la valla, hacer un agujero, escaparse, pelearse entre ellos, etc.

Asimismo, también es conveniente que nos enseñen las instalaciones y si hay espacio exterior como un jardín, gana muchos puntos. Y más aún si hay separación por grupos, edad, necesidades, tamaño, y si hay cámaras de seguridad.

Debemos ver que las puertas y las vallas sean de buena calidad, bien reforzadas, con una altura de 2 metros (los galgos pueden saltar con facilidad si es menos de 2 metros), si hay piscina, si está libre de otros animales como gatos, conejos o peces y tortugas (el típico estanque de jardín), si está cerca o lejos de la calle, si hay parcelas divididas, si hacen el procedimiento introducción o presentación, etc.

Un perro jugando con su entrenador en una guardería canina

Servicios

Otro punto muy clave. Cuantos más servicios tenga, más cara será la guardería canina. También es cierto que, aunque tenga peluquería, por ejemplo, si no queremos usarla, pues no deberíamos pagar un plus por eso.

Otro detalle importante, cuanto más amplia sea la lista de servicios, mejor atendidos y entretenidos estarán los perros (aunque depende del número de personal, sino será una locura). Debemos fijarnos si hay piscina (siempre con supervisión), clases de adiestramiento (con el método del refuerzo positivo), paseos por los parques y zonas cercanas, servicio de peluquería, y demás.

Bonus track: usa un collar con GPS

En base a nuestra propia experiencia, recomendamos comprar un GPS para mantener localizado a nuestro perro y saber en todo momento si está dentro del recinto, si lo han sacado a pasear, o si se ha escapado. Esto nos aportará seguridad y tranquilidad, ya que no es lo mismo dejar a nuestro perro 4 horas en la guardería canina que dejarlo las 8 horas de la jornada, más el tiempo de trasporte.

Hay multitud de tracks en el mercado, desde los que van asociados a una operadora de telefonía, hasta los que hay que pagar una suscripción y los que funcionan sin nada de lo anterior. Ya cada uno que elija el que más le convenza para su caso. Lo importante es que tenga un campo de acción muy amplio, ya que igual la guardería está a 30 kilómetros de nuestra oficina.

Una foto en la que vemos a dos perros siendo amigos

Beneficios de llevar al perro a un centro canino

Al principio de este artículo decíamos que es casi igual de malo un perro que pasa muchas horas solo que un perro que solo se relaciona con humanos. Es de vital importancia que se relacione con más animales y si es de su misma especie y edad (o similar), mucho mejor.

Adiós a la ansiedad por separación

Muchos canes tienen pavor a quedarse solos, bien sea porque han sufrido maltrato en su vida anterior a la adopción, porque no se habitúan a la soledad, porque no se acomodan a su nuevo hogar, porque se aburren y se entristecen, y una larga lista de posibilidades.

La función principal de las guarderías caninas es ofrecer diversión, terapia, cariño, juegos, atención personalizada y todas las cosas buenas que nuestros amigos de 4 patas necesitan en su día a día para ser perros sanos, fuertes y felices.

Socialización

Es clave para todos los seres vivos, incluido nosotros los humanos. El conocer a otros de su especie les ayudará a mejorar su carácter, a conocer a otros amigos peludos, a crear lazos afectivos (sí, los perros también tienen amigos e incluso pueden enamorarse).

En la gran mayoría de guarderías se promueven mucho los juegos en grupo y es una oportunidad de oro para que nuestro can socialice, aprenda nuevos trucos, desarrolle su carácter, aprenda a respetar a otros, conozca más humanos, desarrolle su inteligencia, vea mundo, gane confianza en sí mismo, etc.

Dos perros paseando al aire libre

Actividad física

Siempre bajo la supervisión de los cuidadores y teniendo en cuenta las necesidades de cada perro. No se van a poner a jugar con un frisbee con un perro de 12 años, por ejemplo. Pero hay infinidad de juegos que se pueden hacer, más allá de la pelota.

Cuando se habla de actividad física, también debemos referirnos a la actividad mental. El olfateo es algo muy importante para los perros, les distrae, ejercitan su mente y a la vez les relaja encontrar cada premio escondido.

Todo esto influye en el equilibrio del animal. Cuando éste se queda solo en casa, y nosotros regresamos, está lleno de energía y sale a la calle como un toro. Sin embargo, cuando recojamos a nuestro amigo solo querrá darnos besos, comer y dormir.

Establecer una rutina

Al igual que los niños cuando van a la guardería para habituarlos al horario escolar, las tareas, la socialización, etc. Los perros también lo necesitan y eso lo consiguen gracias a la guardería canina.

Si estamos llevando a nuestro peludo a una buena guardería, tendrán un horario de comidas, respetarán sus necesidades, sus medicinas, problemas físicos, y demás. Tendrán horario de juegos en interior y en exterior, tiempo del baño, tiempo para descansar, tiempo de relajación para socializar e interactuar entre ellos.

Nuestro can, al tener unos límites y unos horarios y ver que todos sus amiguitos son tratados por igual, él ganará confianza en sí mismo y se sentirá pleno y realizado, reforzando los valores positivos y estará contento de vernos y agradecido con cada día que lo llevemos a la guardería canina.

Dos perros grandes jugando y socializando en una guardería canina

Desventajas

Sí, aunque todo parezca bueno, también hay ciertas desventajas. Son aspectos que solo nosotros conocemos de nuestro perro, como, por ejemplo, si es agresivo, si tiene poca paciencia, si es muy territorial o celoso, etc.

Por ejemplo, si nuestro perro tiene graves problemas de movilidad, lo más adecuado es que esté en un ambiente tranquilo y vigilado, y no rodeado de 20 perros cada uno con su energía que pueden agobiar y hacer sufrir al nuestro.

Si nuestro perro es muy miedoso y sensible, típico de perros adoptados tras un periodo de maltrato y abandono, no es muy recomendable llevarlo a un sitio donde no se sentirá protegido y a salvo. Cuando recupere la confianza en sí mismo, entonces podríamos empezar a relacionarlo con otras manadas.

Para los cachorros muy pequeños (de edad) tampoco es buena idea, ya que ellos son los que más atención necesitan y los que precisan de una rutina más marcada para habituarse a su nueva vida. Así que será mejor que nos alejemos de la guardería canina hasta los 5 o 6 meses de vida.

Si el perro es agresivo, lo primero que debemos hacer es llevarlo a clases de adiestramiento con refuerzo positivo, donde le ayuden a relajar y a soltar esa ira irracional, a socializar de forma saludable, etc. Huir de las clases donde hay tensión, golpes, gritos, tirones, ya que eso avivará su furia y podría llegar a volverse hacia nosotros. Cuando sea un perro equilibrado, ir introduciéndolo en diferentes manadas y finalmente llevarlo varios días al mes a una guardería.