Dieta vegana en perros y gatos, ¿acierto o error?

Una dieta vegana consiste en eliminar todos los alimentos de origen animal y quedarnos solo con una alimentación plant based, es decir, basada en plantas. A lo largo de este texto vamos a explicar más a fondo la dieta vegana en humanos, qué pasa entre humanos veganos y sus mascotas, y por qué tendemos a alimentar a nuestros animales como comemos nosotros. Y, para terminar, diremos qué peligros hay y por qué no debemos dar dieta vegana para perros y gatos.

Estamos mal acostumbrados, ya sea por tradición y educación, es decir, por habernos criado en un entorno y en una época/etapa en la que los animales eran eso, animales sin más, o porque no prestamos suficiente atención o nos falta información, pero de una forma u otra tendemos a compartir nuestra comida con nuestras mascotas y eso está verdaderamente mal hecho.

Tan malo es que podemos poner en riesgo su salud y llevar al animal hasta la muerte si le ofrecemos algo que para nosotros es un manjar, pero para ellos es tóxico, como puede ser el aguacate, la cebolla, el té, chocolate, alcohol, uvas, etc.

Los perros tienen su comida, que es el pienso, y si es de buena calidad, estará bien balanceada para su edad, tamaño, peso, etc. e incluso adaptada a alguna condición médica. Existen otras opciones de alimentación como la dieta Barf, pero no al recomendamos. Sea como fuere, un perro o un gato nunca deben comer de nuestro plato ni debemos ofrecerle, aunque creamos que es una cantidad ínfima.

Un gato blanco mirando a cámara fijamente

Qué es la dieta vegana

La dieta vegana se está popularizando en los últimos años, y suele elegirse por empatía y respeto hacia los animales, ya que ningún animal debe sufrir para que nos alimentemos, también por el medioambiente, e incluso hay quien elige ser vegano por salud, aunque en este caso suele ser algo temporal porque no se siente como filosofía de vida.

Esta alimentación rechaza y descarta todos los alimentos de origen animal, incluido los huevos y la miel. Todo aquellos que esté hecho con algún ingrediente que sea de origen animal, no entra en la dieta vegana. En cambio, la dieta vegetariana suele ser más permisiva y admite incluso alimentos de origen animal, ya que dentro del vegetarianismo hay varios grupos.

Cuando un humano es vegano o vegetariano, se empieza a sentir bien, a gusto y conforme con su decisión, tiende a reflejar esos cambios en todas las personas le que le rodean, incluyendo a sus mascotas, pero debemos eliminar de nuestro comportamiento la humanización de los perros y gatos.

Una dieta vegana para perros y gatos conlleva más riesgos que beneficios, o si no atentos todos a los siguientes apartados.

Por qué no debes volver vegano a tu gato

Muchos dueños de gatos tienden a volver veganos y vegetarianos a sus gatos, pero eso no es del todo correcto. Un gato es un felino en miniatura y son carnívoros por naturaleza, bastante más que los perros.

Los gatos no son omnívoros como los perros o nosotros mismos, los humanos. La propia morfología del gato lo predispone a ser carnívoro, es por esto que la elección de su alimentación es meramente decisión de los dueños.

Los gatos tienden a rechazar los monosacáridos que están presentes en frutas y verduras, así como en frutos secos y cereales, sin embargo, le dan preferencia a los aminoácidos que están en la carne, los huevos, el pescado o el marisco.

Los felinos que corretean por nuestra casa son gatos domésticos y tienen unos requerimientos nutricionales un tanto especiales como los carbohidratos, las grasas, los ácidos grasos, las proteínas, los aminoácidos que ya hemos contado antes, los minerales, las vitaminas, etc.

Si un gato no es alimentado adecuadamente a sus necesidades nutricionales, el gato podría morir. Y no estamos de broma.

La dieta vegana o vegetariana no es para gatos. A diferencia de los mininos, los perros y los humanos sí podemos fabricar nutrientes a partir de los vegetales, pero los gatos no. Esto es un problema grave que está llevando a la muerte a cientos de gatos.

Los michis necesitan obtener los nutrientes directamente, entre esos nutrientes específicos están la taurina (si no existe puede provocar una enfermedad llamada miocardiopatía dilatada), la vitamina A y el ácido araquidónico. Sin eso, nuestro gato puede enfermar rápidamente. Y no, no vale intentar suplementar al gato.

Dieta vegana para perros y gatos

¿Los perros pueden ser veganos o vegetarianos?

Como ya hemos explicado antes, los perros sí pueden considerarse omnívoros, aunque son carnívoros principalmente, pero ellos, al igual que nosotros los humanos, sí pueden sintetizar nutrientes a partir de vegetales.

A los perros se les denomina carnívoro facultativo-omnívoro oportunista. En otras palabras, son carnívoros, pero pueden ser omnívoros sin problemas. Es decir, digamos que sí podríamos hacer que nuestro perro llevase una dieta vegetariana o vegana, pero nutrionalmente no es buena opción. Para nada.

Puede provocar déficit nutricional, ya que, para ellos, una proteína animal no es igual que una vegetal. La calidad de una proteína se mide por su digestibilidad y la cantidad de aminoácidos, cuando nos referimos a la alimentación de perros y gatos.

Las proteínas vegetales no contienen todos los aminoácidos que un perro necesita, aparte de la necesidad de la vitamina B12, minerales esenciales como calcio, zinc, yodo, etc. Y no, ni se nos ocurra darle suplementos al perro, NO hay que tratarlo como humano, es un perro, y tiene sus necesidades propias de su especie.

La deficiencia más grave para un perro es la falta del aminoácido L-carnitina, así como la Taurina, al igual que en los gatos. La dieta vegana para perros y gatos suele ser compleja, cara y precisa de mucha atención veterinaria para ver que todo está en orden.

La mejor opción es elegir un pienso de buena calidad donde haya carne fresca, y muy poco porcentaje de subproductos, ya que eso pertenece a carnes que no son aptas para el consumo humano porque proviene de animales enfermos y moribundos que llegan al matadero.

Hay que evitar los piensos baratos porque incluyen mucha ceniza y están fabricados a partir de desechos como huecos, cabezas, cartílagos, intestinos, etc. Aparte de evitar los piensos a base de harinas hidrolizada de plumas y similares.

Otro truco, no todos los piensos famosos, de marcas reputadas y caros, son los mejores. Lo que hay que hacer es leer la etiqueta y no quedarnos solo con el marketing de la portada.

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