¿Es bueno dormir con mascotas en la cama?

¿Es bueno dormir con mascotas en la cama?

Sofía Pacheco

Somos muchos los que convivimos con un perro o un gato, o varios de ellos, e incluso ambas especies, y a la hora de dormir, todos se suben a la cama. La gran duda siempre es, ¿se recomienda dormir con mascotas? Vamos a despejar esa duda a lo largo de este texto.

Hay quienes tienen la costumbre, la paciencia y la fuerza de voluntad para impedir que su gato o perro se suba a la cama a dormir, y luego estamos los que nos hemos acostumbrados a dormir con nuestras mascotas en la cama. ¿Quién lo está haciendo bien?

Técnicamente, ambos lo hacemos bien, pero los que no duermen en la misma cama se están perdiendo los beneficios que indicamos a lo largo de este texto. (¡Cuidado! También hay varios riesgos).

Aspectos a tener en cuenta

Dormir con mascotas puede ser muy placentero y muy bonito, pero hay algunos aspectos que debemos tener en cuenta.

Un perro duerme la siesta en la cama de sus dueños

La higiene por bandera

La higiene es un aspecto fundamental si vamos a convivir tan estrechamente con un animal. No solo limpiar la casa y el cuarto donde durmamos, sino que debemos cepillar habitualmente a nuestro perro y gato, tenemos que cambiar las sábanas varias veces por semana y debemos estar seguros de que nuestro amigo peludo tiene sus vacunas y está desparasitado por fuera y por dentro.

Marcar un horario

Debemos acostumbrar a nuestro perro o gato a un horario, de manera que a partir de X hora el animal no pida salir fuera de la habitación, ni se ponga a jugar con juguetes ruidosos como cascabeles o peluches con pito.

Comida y agua

La comida debe retirarse antes de ir a dormir, de esa forma, el olor del pienso no se concentrará en la habitación. Además, si el gato o perro come durante la noche, podría despertarnos para que le saquemos de la habitación. También puede que sus flatulencias nos perturben el sueño, o podría darse el caso de que nuestro amigo peludo sufra una indigestión y pase una mala noche perturbando así nuestro descanso.

Un perro pequeño despierto en la cama de su dueño

Beneficios de dormir con animales

Dormir con nuestro perro o gato tiene multitud de beneficios, siempre y cuando se respete todo lo anterior, de lo contrario, habrá riesgos e inconvenientes que los comentaremos al final del artículo.

Reduce el insomnio y las pesadillas

Si las energías son positivas y ambos estamos calmados, el hecho de que un perro se acueste a nuestro lado nos ayuda a dormirnos más rápido. Asimismo, acariciar a un gato y sentir el ronroneo, nos relaja y nos ayuda a dormirnos de forma suave. En ambos casos se debe a la hormona del amor, o la oxitocina y hace que nuestro sueño sea más profundo y el tiempo de descanso esté mejor aprovechado.

Conserva el calor corporal

Al dormir todos en un mismo espacio, el calor aumenta, además, ellos tienden a pegarse a nosotros para dormir lo que aumenta la temperatura corporal de todos. De esta forma regulamos y conservamos el calor corporal de forma mutua, es decir, trabajo en equipo. Esto es fantástico para el invierno, igual en verano ya no nos hace tanto bien…

Sensación de seguridad

Aumenta la seguridad al sentirnos acompañados, a la vez que aumenta el vínculo entre ambos. Esto último refuerza los efectos positivos que ya tiene de por sí el tener mascotas y el convivir con ellas día a día. Además, nuestras respiraciones y latidos se sincronizan, aumentando la sensación de confort y promoviendo un sueño profundo y de calidad.

Un gato duerme en la cama con su dueña

Reduce el estrés y la ansiedad

Es sabido por todos que tener mascotas, jugar con ellas, dormir con ellas e interactuar con ellas durante el día, reduce el estrés y la ansiedad. Al dormir unidos mejora nuestro estado de ánimo, nos ayuda a relajarnos y conseguimos un sueño más profundo y de mayor calidad.

Riesgos de compartir cama con animales

Todo en esta vida tiene un lado bueno y uno malo, en el caso de dormir con animales también lo hay. Los riesgos son derivados de habitaciones con poca higiene, animales sin cuidar, nerviosismo, enfermedad, dolores, etc.

  • Parásitos.
  • Contagio de enfermedades. (Los perros y los humanos compartimos más de 200 enfermedades).
  • Interrupción del sueño por golpes, ladridos, porque nos pide salir para ir al arenero, etc.
  • Flatulencias, incontinencia, diarreas, y derivados.
  • Mal olor del animal.
  • Comportamientos nerviosos o posesivos.
  • Jugar a altas horas de la madrugada.
  • Ciclos de sueño alterados y no controlados.

Una mujer juega con su perro en una cama

Todos estos inconvenientes desembocan en riesgos para nuestra salud y la de nuestras mascotas. Un mal descanso puede dar lugar a cambios de humor, ansiedad, sistema inmunológico debilitado, riesgo de diabetes, enfermedades del corazón, depresión, irritabilidad, falta de concentración, etc.

Si conseguimos un horario más o menos estricto con nuestros amigos peludos, no debería haber ningún problema a la hora de dormir con ellos. Siempre y cuando se cumplan unas normas básicas de higiene, tanto con nosotros mismos, como la cama y en los animales, empezando por lavarlos a menudo, cepillarlos, que estén al día de sus vacunas y desparasitaciones, que usen collares antiparásitos, etc.