Todo sobre la arena para gatos

Todo sobre la arena para gatos

Sofía Pacheco

Si tenemos un gato en casa o vamos a adoptar un gato, es importante elegir la arena correcta. No importa si tenemos jardín o no, el gato debe tener su rincón de intimidad donde poder hacer sus necesidades tranquilamente. A la hora de elegir arena de gato hay que tener en cuenta el color, el espesor, el polvo, el olor, el tipo de material, si es reutilizable, todo…

Hay quienes no se comen la cabeza y eligen la arena para gatos más barata del mercado, pero no siempre es la mejor opción, ya que no suele ser aglomerante, ni biodegradable, ni absorbente de olores, ni libre de polvo. Son muchos detalles a tener en cuenta, y para ir empatizando con el tema, pensemos por un momento, ¿que preferimos hacer nuestras necesidades en un baño limpio y oloroso o en un cubo de la basura junto en la calle?

Tipos de arenas para gatos

Hay tantos tipos de arena de gato en el mercado como gatos hay en el mundo, bueno, tantos tipos no, pero sí que hay un amplio abanico que se adapta perfectamente a cada necesidad.

Arena convencional

Es la más barata y que está en todos los supermercados. Aquella que por poco menos de 2 euros tenemos para una semana o dos semanas, dependiendo de la cantidad de gatos que tengamos en casa. Suele ser una arena de gato con polvo (muy peligroso para la salud respiratoria del michi), muy pesada (sobre todo a la hora de manipularla cuando ya está usada por el gato), ruidosa a la hora de que el felino escarbe, y suele tener buena aceptación, salvo que el gato pase de una arena fina a esta, entonces ahí, igual no quiere usar el arenero.

En este tipo de arenas, se desperdicia toda la cantidad, ya que solo sirven para que el gato tenga algo para escarbar, no suelen ser muy absorbentes, y mucho menos aglomerantes, que ya adelantamos que son las mejores. No camufla los olores, es más, suele ser muy desagradable a la hora de limpiar, salvo que compremos una con perfume.

Mucho cuidado, que el perfume puede irritar a nuestro gato, y puede rechazar el arenero, y será ahí cuando veamos pis y caca en otras zonas de la casa.

Arena absorbente

Es un tipo de producto similar al anterior que suele ser también económico, pero en este caso es más absorbente. Este tipo de «arenas» suelen usarse para otros animales como lecho para jaulas de conejos, chinchillas, hámsteres, cobayas, etc.

Suele ser un producto sin restos químicos, que pesa poco, absorbe de manera decente, pero no neutraliza olores y no es muy rentable, ya que a los pocos días habrá que cambiar el arenero por completo. Además, en base a nuestra propia experiencia, este tipo de opciones no las recomendamos debido a que tuvimos una mala experiencia con la aparición de gusanos en las zonas humedecidas.

La arena absorbente viene en pequeñas piedrecitas que suelen ser de sepiolita, silicato de calcio o atapulgita. Hay que comprarla de buena calidad, para evitar el exceso de polvo que se crea al removerla dentro del cajón. Este factor es muy importante para cuida la salud de nuestro gato.

Arena de gato

Arena aglomerante

No nos escondemos, y marcamos esta opción como la mejor, además, si conseguimos una arena aglomerante y ecológica, ya hemos obtenido el primer premio como dueños de gatos. Mucho cuidado, ya que hay que comprar un lecho aglomerante de buena calidad, de lo contrario, tendrá mucho polvo y cuando nuestro gato escarbe, podrá aspirar ese polvo y dañar sus vías respiratorias.

Las arenas aglomerantes se caracterizan por su durabilidad, neutralización de olores y gran poder absorbente. ¿De dónde viene su fama? Pues que, al ser tan aglomerante, cuando el animal hace sus heces, éstas quedan limpias facilitando la recogida y el resto de la arena permanece intacta. En el caso de la orina, se crean bolas, de manera que solo tenemos que recoger esa bola y desecharla.

El resto de la arena del cajón permanece intacta y lista para seguir usándose tantas veces como nuestra mascota necesite. Esta arena nos ahorra tiempo y nos facilita la tarea de mantener limpio el «retrete» de nuestro gato, pero no nos debemos confiar. El arenero debe lavarse con algún gel limpiador y desinfectante una vez al mes y será entonces cuando la arena sobrante se deseche, ya que podría tener bacterias, a menos que la hayamos ido renovando poco a poco, en ese caso, la dejamos en un recipiente, la filtramos entera, limpiamos el arenero y lo colocamos todo de nuevo.

Recomendamos remover la arena cada vez que extraigamos las heces y la orina, ya que los animales tienden a escarbar, por lo que se nos podría olvidar algún resto y eso es un nido de bacterias y de olores.

Arena de sílice (arena de cristal)

Una arena artificial, que tiene cosas muy buenas y cosas malas. Por un lado, al ser gránulos grandes y duros, muchos gatos rechazan esos areneros y son materiales artificiales que no se biodegradan con facilidad. Por otro lado, es una arena de gato sin polvo, antibacteriana, excelente neutralizadora de olores y MUY absorbente.

La arena de sílice para gatos suele ser muy duradera, al igual que la arena aglomerante para gatos, suele durar unas 4 semanas para hogares con un solo felino. Lo bueno de este tipo de arenas es que las perlas de cristal son de color blanco y porosas, de forma que cuando absorben la orina se vuelven de color amarillo, y es ahí cuando sabemos que tenemos que retirarlas.

Sin embargo, las heces, se quedan limpias y secas, al igual que sucede en las arenas aglomerantes que hemos comentado antes. La arena de cristal suele ser menos económica que las demás, pero si vivimos en una casa pequeña y/o tenemos varios gatos, lo mejor es usar esta, ya que su poder neutralizador de malos olores y su acción antibacteriana es de lo mejor del mercado. Eso sí, hay que comprarla de buena calidad, si no, podría tener un perfume muy desagradable para el gato y contener mucho polvo por las perlas de sílice rotas.

Arena biodegradable 100% (ecológicas)

Estas arenas suelen tener un coste medio más elevado que el resto, pero que a la larga sale rentable. El formato en el que se presentan suele ser o pellet de madera muy visto en lechos de jaulas de conejos, cobayas, hámster y otros roedores, o en formato arena super aglomerante con pequeñas piedrecitas que muchas veces son los restos de la recogida de alguna plantación como trigo, cascaras de nueces, cebada, papel reciclado o maíz. De ahí que estas arenas sean ecológicas, ya que están basadas en fibras vegetales sin compuestos químicos y ¡sin polvo!

Nosotros recomendamos las súper aglomerantes y huir de los pellet o celulosa, ya que podría dar lugar a creación de gusanos en las zonas donde se amontona la orina.

Además, la gran mayoría se pueden usar como compost en maceteros, o incluso en jardines abiertos y ayuda a que prolifere la vida, como colonias de hormigas, y eso a su vez atraerá a algunas aves. Asimismo, el lecho abonado con las heces y la orina del gato, ayudará a regenerar el terreno y crecerán plantas donde antes solo había arena.

Estas arenas biodegradables suelen ser relativamente buenas neutralizando olores, aun así, no la recomendamos para casas muy pequeñas o donde haya muchos gatos.

Un gato durmiendo en una mesa

Arena con diagnóstico: test de enfermedades urinarias

Estas arenas son perfectas para realizar test de orina y ver cómo está el PH de nuestro gato o si existe problema de riñones. Seguramente todos sepamos que hay una enfermedad muy común en los gatos y muy grave, que se puede prevenir con una alimentación de alta calidad, pero eso no evita que el animal sufra insuficiencia renal crónica.

Estas arenas son caras, y no se recomiendan para un uso diario, sino para un uso puntual, por si notamos al michi con un comportamiento extraño, decaído, o tarda mucho en hacer sus deposiciones, o va muchas veces al arenero, cambio de actitud, una falta de acicalamiento, un decaimiento, falta de apetito, incontinencia urinaria, etc.

El primer paso para detectar enfermedades urinarias, es descubrirlo nosotros mismos y después acudir al veterinario. El gato convive 24/7 con nosotros, y debemos estar pendiente de él.

Nosotros recomendamos revisar el arenero frecuentemente y cuando lo limpiemos y retiremos las deposiciones, revisar que todo está en orden, ya que un olor muy fuerte de pipí es señal de que algo no va bien del todo, así como varios días con diarreas, o varios días sin pisar el arenero, etc.

La marca Sereno Cristal ofrece un test urinario en casa de forma fácil para detectar anomalías urinarias, ya que las enfermedades del tracto urinario son muy frecuentes sobre todo en machos adultos esterilizados.

Al hacer pipí la arena cambia de color y en base a esos colores sabremos qué le pasa a nuestro gato:

  • Naranja y amarillo: pH ácido (menos de 6), valores normales pH felino.
  • Verde: pH neutro (entre 6-7.6).
  • Azul: pH alcalino (más de 7.6), riesgo de formación de cristales de estruvita. (Se recomienda una visita al veterinario lo antes posible).
  • Rojo: presencia de sangre en la orina (Hematuria). (Hay que visitar al veterinario de inmediato).
  • Marrón: presencia de sales biliares (Bilirrubinuria). (Hya que acudir al veterinario con mucha urgencia).

¿Dónde se tira la arena para gatos?

Para responder a esta pregunta debemos dividir el tema en dos. Es decir, por un lado, está la arena y por otro las deposiciones. Si vivimos en ciudad y nuestra arena para gatos no es biodegradable, entonces tenemos que recurrir a los contenedores tradicionales.

Si vivimos en un campo o tenemos muchas plantas, un huerto, o algo similar, y nuestra arena de gatos es ecológica, entonces podemos soltar pequeñas porciones para favorecer las plantaciones y regenerar el terreno.

Según EcoEmbes, las heces (la caca) se deben tirar por el váter y la arena debe ser depositada en el interior de una bolsa e introducida en el contenedor de restos orgánicos.

La mejor opción es elegir una arena reutilizable, es decir, una que sea muy aglomerante. De esta forma ahorramos tiempo y dinero, ya que solo tenemos que recoger las heces y las bolas de pipí y el resto de la arena de gato quedará intacta, lo que nos ahorra tiempo y unos cuantos euros al mes.

También existe la arena biodegradable que está fabricada con productos vegetales que se descomponen fácil y rápidamente e incluso sirven como abono para plantas. Sea cual sea, nunca debe ser desechada por el inodoro, bajo ningún concepto, por mucho que en el empaquetado lo ponga, o la vecina nos diga que sí, o lo hayamos leído en las opiniones de Amazon, que ellos lo hacen «y no pasa nada».

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