Beneficios de jugar al pádel todas las semanas

En la última década, el pádel se ha convertido en uno de los principales deportes de nuestro país. Después de superar al tenis en jugadores federados, su práctica entre amateurs ha seguido creciendo.

No podemos obviar que esta actividad física es una de las más saludables para mantenernos activos, aunque también oculta algunos riesgos en las articulaciones. A continuación conocerás todo lo relacionado con el pádel para enorgullecerte de su práctica o terminar de animarte a realizarlo.

Ventajas de practicar pádel a cualquier edad

Son muchos los beneficios que se ven al iniciarnos en este deporte, por lo que siempre es buen momento para empezar. Hacer deporte es saludable, por lo que esta actividad es una gran opción para ser más activos en nuestra vida diaria. No solo aporta agilidad física, sino también mental. Así que no dejes escapar ninguno de los siguientes punto positivos de este deporte.

Reduce el estrés

Estamos sumergidos en un día a día de situaciones de estrés, por lo que una partida de pádel puede ayudar a concentrarnos solo en el juego. Además, el deporte libera endorfinas, que son las famosas hormonas de la felicidad,.

Los más aficionados disfrutarán de las divertidas ‘pachangas’ entre amigos o compañeros de trabajo. Así que podríamos decir que una de las mejores vacunas contra los problemas del día a día, es el pádel. Además, al terminar el partido puedes seguir socializando mientras tomas un refresco con tus contrincantes.

Es divertido y mejora el ánimo

Aunque esta cualidad es algo que sucede en varios deportes, en el pádel ocurre algo inexplicable que causa sensación desde el primer instante. Hacer deporte alimenta las inquietudes, las ilusiones, la motivación, las ganas y la fuerza de vivir y de disfrutar el presente. El deporte genera alegría y fuerza, tanto que es uno de los grandes remedios para prevenir la aparición de la depresión jugando al pádel.

Además, otro gran beneficios del pádel es el que surge de la amistad puesto que al hacer un deporte es posible hacer relaciones sociales y nuevas amistades. Jugar a pádel es muy divertido, por tanto, existe una razón puramente lúdica para jugar y es que, te lo vas a pasar muy bien.

Un corazón más fuerte y quema calorías

Al ser un deporte aeróbico, mejora el sistema cardiovascular y reduce el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el corazón. También previene el desarrollo de enfermedades como la diabetes u osteoporosis y reduce el envejecimiento prematuro de nuestro organismo.

Por otra parte, el hecho de estar en movimiento permanente durante todo el juego es algo que ayuda a fortalecer y tonificar los músculos, sobre todo los glúteos y las piernas. El pádel es un deporte quema grasas que puede quemar 400 calorías por partido. Así que si buscas controlar tu peso, esta puede ser una gran idea.

Agilidad y precisión en los movimientos

Los movimientos que se realizan son dinámicos y cortos, lo que aumenta el desarrollo de habilidades relacionadas con la coordinación, precisión y habilidad. Esto contribuye a la agilidad y capacidad de reacción de los jugadores.

El pádel es un juego muy entretenido en el que existe un feedback constante con el contrario. En ese caso, el jugador pone un buen grado de atención a qué hace el rival, por ello, también mejoran los reflejos personales.

El pádel acelera la agilidad mental

No es que te haga más inteligente, pero sí fomenta la concentración. Debes estar pendiente de evaluar la dirección de las pelotas, el ángulo exacto con el que debes golpear con la pala, la posición espacial de tus oponentes y de tu pareja, las dimensiones del campo, la fuerza con la cual recepciones o rebotas.

Incluso también cuando se cumple o se infringe una regla, percatarte de que no vayas a recibir un golpe, crear estrategias visuales con tu compañero, ante ponerte a lo que harán los contrarios, y un largo etcétera.

Beneficioso para cualquier edad

La realización del pádel es eficaz para prevenir el envejecimiento y luchar contra el paso del tiempo aportando calidad al presente. En función de la edad de cada persona, el deporte refuerza el bienestar físico porque el cuerpo humano necesita actividad y tener una preparación física.

Además, es un deporte que no discrimina. Puedes acudir a buscar una pista en cualquier momento. Incluso puedes practicarlo con tus primos pequeños o tus abuelos, por lo que se crea una cultura de respeto, amistad y aceptación.

mujer practicando pádel

¿Existen riesgos? Lesiones más comunes

Por desgracia, no todo es positivo. Los profesionales de la salud y los fisioterapeutas alertan de que este deporte es uno de los más lesivos. Aunque es cierto que se debe hacer un matiz. El riesgo de lesiones es mayor en personas que llevan un estilo de vida sedentario, tienen sobre peso y no han practica deporte con anterioridad. Es habitual ver partidos de personas de más de 40 años y con una nefasta forma física. Son estos casos los que más sufren dolores al practicar pádel, aunque también hay lesiones que se repiten en jugadores de todas las capacidades físicas.

Por ejemplo, las más habituales son los esguinces de tobillo, espalda baja y rodilla, así como la tendinitis en el codo y el manguito rotador. Prácticamente comparten las mismas lesiones que el tenis, puesto que los movimientos son muy parecidos. Por otra parte, podría darse el caso de chocarnos contra una de las paredes y tener la mala suerte de que se rompa en pedazos. No obstante, las pistas de pádel están diseñadas con paredes de vidrio que han sido sometidas a pruebas exhaustivas, por lo que existe un riesgo mínimo de rotura. Las paredes están hechas de vidrio templado, lo que significa que incluso si ocurriera un accidente extraño, el vidrio se rompería en trozos en lugar de en pequeños fragmentos. Así que tampoco correríamos demasiado riesgo, más allá del susto y el golpe.

Es importante calentar y estirar en cada partido. También se debe ir vestido y calzado de manera adecuada para reducir el riesgo de lesiones. De igual modo, se recomienda realizar entrenamientos de fuerza para mejorar la musculatura y reducir el impacto contra la pala y el suelo.

pala de pádel

Pádel en niños

El pádel es un deporte muy parecido al tenis, aunque algunos lo encuentran más activo y dinámico. Esto hace que sea una actividad divertida y amena para los más pequeños. Si se consigue habitual a los niños a practicar alguna actividad en su tiempo libre, no será tomada como una obligación. Los profesionales de este deporte recomiendan apuntarlos en plena adolescencia, aunque realmente se puede empezar a practicar a partir de los 5 años.

Como hemos visto anteriormente, el pádel ayuda a conseguir un buen desarrollo físico, algo primordial en las fases de crecimiento, ya que la actividad que se realice hoy determinará la forma física futura. Además, practicarlo todas las semanas evitará el sobre peso y el sedentarismo. Pero no solamente obtendremos beneficios físicos, sino también emocionales y psicológicos, fundamentales en las etapas de crecimiento y desarrollo.

También es llamativo por liberar tensiones y estrés entre los más pequeños y adolescentes. Jugar al pádel en la adolescencia también es muy saludable para reducir la carga emocional que los jóvenes tienen a esa edad ante la presión académica y la responsabilidad de tomar sus primeras decisiones sobre el futuro. Además, les ayudará a tomar mejores decisiones gracias a la disciplina y las fases de superación.

Al aprender a competir, los niños adquieren destrezas valiosas en su vida como la lucha por el cumplimiento de un objetivo, la rivalidad sana, el compañerismo y el cumplimiento del deber. Esto también favorece a la creación de nuevas amistades con aficiones parecidas, algo que hará que perdure en el tiempo a largo plazo.

Por último, y no menos importante, apuntar a los niños a la práctica de pádel asegura un buen nivel físico, en el que se mantiene una buena coordinación y se trabaja por un buen control de movimientos.

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