Karate, todo sobre esta disciplina deportiva

Karate, todo sobre esta disciplina deportiva

Sofía Pacheco

El karate es una disciplina muy antigua que se agrupa dentro de las artes marciales y consiste en un sistema de combate sin armas y tiene su origen en Japón. El karate es una modalidad deportiva que beneficia al cuerpo (estado físico) y a la mente (estado mental). Además, por primera vez en la historia, el kárate debutará en los Juegos Olímpicos a partir de Tokio 2020.

El kárate es esa actividad extraescolar que todos hemos hecho en algún momento de nuestra vida y de la que seguramente tengamos buenos recuerdos, y si no la hemos practicado y queremos empezar, no nos vamos a arrepentir, ya que trabaja todo el cuerpo y tiene multitud de beneficios para nuestro día a día.

¿En qué consiste el karate?

Cuando hablamos de artes marciales también debemos incluir el karate. Consiste en una disciplina que tiene sus orígenes en Japón y donde se practica una lucha sin armas con golpes secos mediante puñetazos, patadas, golpes con rodillas, codos y manos abiertas.

El karate se practica por placer, debido a sus numerosos beneficios, como defensa personal o como práctica deportiva en deporte de combate. No solo es un trabajo físico, también precisa de un esfuerzo mental. El objetivo es lograr el equilibrio cuerpo – mente.

Lo más importante para esta disciplina es que quien la practique comprenda su significado hasta el punto de alcanzar el equilibrio en su vida. Aquí no hay armas es solo nuestro cuerpo y para ello debemos estar fuertes tanto físicamente como mentalmente para resistir los golpes y continuar el aprendizaje.

Tipos de cinturones

En occidente lo que más llama la atención del karate son los colores de los cinturones. Cada color hace referencia a un nivel y no es fácil lograrlos todos:

  • Blanco: simboliza la inocencia, la limpieza y la ingenuidad del estudiante, ya que marca su inicio en esta disciplina y no tiene conocimientos sobre ella.
  • Amarillo: en esta fase el estudiante ya se ha iniciado en la disciplina y el color del cinturón simboliza el descubrimiento del karate. Aquí es cuando los movimientos empiezan a ser más fluidos.
  • Naranja: este color representa el fuego y el calor del Sol, esto hace referencia a que el estudiante ya puede seguir las instrucciones del maestro casi sin fallos.
  • Verde: ahora el alumno será capaz de aumentar la velocidad de los movimientos y perfeccionar la técnica.
  • Azul: aquí el estudiante entra en una nueva etapa donde mostrará buena coordinación de las técnicas de karate.
  • Marrón: este color simboliza el final del trayecto y el maestro deberá recordarle que aún tiene que escalar otro nivel para llegar al grado de maestro. A este color se llega tras años de entrenamiento.
  • Negro: abarca un total de 9 grados Dan que van del 1º al 10º Dan de karate y que, al llegar al décimo, se obtiene el grado de maestro. Cuando se alcanza el grado Dan más alto hay algunos maestros que portan un cinturón rojo y blanco, y otros se decantan por el negro.

Entre medias están los cinturones de dos colores que se usan para marcar el intermedio entre un nivel y otro. Esto es propio solo en algunas escuelas donde se enseña esta práctica deportiva, sobre todo si son clases para niños en edades escolares.

Sea como fuere, los colores de los cinturones de los karateguis van del más claro al más oscuro y se basan en los colores del arcoíris.

Dos niñas practicando karate

Mejor edad para empezar en el karate

Como decimos, esta modalidad deportiva la puede practicar cualquiera, pero es más común ver a los niños pequeños realizando los movimientos. Los beneficios que aporta el karate son iguales para todos y nos ayudarán en nuestro día a día.

Cuando un niño empieza sus clases, no solo va a practicar deporte y a relacionarse con otros niños, sino que va a aprender una disciplina que de asimilarla bien le acompañará toda la vida.

Según los especialistas, la mejor edad para empezar a practicar karate es entre los 7 y los 10 años (para ambos sexos). A esas edades ya son más conscientes de las instrucciones, tienen mejor equilibrio y consciencia de sí mismos, más fuerza en las piernas y empiezan a diferenciar entre juego y realidad llegando a controlar el impacto y la potencia de sus golpes.

A la edad de 7 años ya son capaces de prestar atención a las indicaciones del maestro y aprenden los primeros movimientos del karate. Con respecto al tiempo que van a dedicar a la semana, eso ya depende de cada niño, su tiempo libre, su ilusión, si le gusta o no, así como las decisiones de sus padres.

Si de verdad queremos que nuestro hijo aprenda esta disciplina y este arte marcial, deberá acudir a clases unas 3 veces a la semana.

Disciplina en Olimpiadas

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, tal y como su nombre indica, se iban a celebrar en 2020, pero la pandemia por coronavirus nos cambió los planes a todos. Ahora, ya en 2021, los Juegos Olímpicos de Tokio se van a celebrar este verano, concretamente el 23 de julio al 8 de agosto.

Estas Olimpiadas no solo van a pasar a la historia por haberse cambiado de fecha, sino porque el Comité Olímpico ha decidido añadir nuevas modalidades deportivas. Una de ellas es el karate, aparte del skate, surf, escalada y béisbol.

Las Olimpiadas en realidad se han cambiado unas 6 veces de fecha, por razones más que evidentes como las Guerras Mundiales, el ataque terrorista en Múnich (más conocido como el septiembre negro), la erupción del Vesubio, la invasión soviética de Afganistán, la amenaza por el virus Zika, entre otros cambios de fechas, boicots a los Juegos Olímpicos y parones.

Una clase de karate con alumnos de diferentes edades

Principales beneficios

El karate va más allá de un ejercicio físico o una forma de interactuar con gente de nuestra edad. El karate es una disciplina milenaria que llega del lejano oriente para ayudarnos en nuestro día a día. Aquí van los mejores beneficios que obtendremos al practicar karate cada semana:

Disciplina

El karate en sí es una disciplina y un arte marcial, pero este deporte ayuda a grandes y pequeños a disciplinarse, es decir, a instruir en unos buenos valores sobre todo en lo que corresponde a lo moral.

Desde el primer día de clases, se nos enseña a saludar y ese gesto se conoce como ritsu-rei, otra enseñanza clave es el respeto hacia los compañeros, el seguimiento de las instrucciones, reacción ante estímulos, etc.

El karate es beneficiosos y disciplinario para aquellos peques que sufren déficit de atención, autismo, problemas de ansiedad o miedo tras un caso de bullying (acoso escolar), etc.

Concentración

El karate no es dar patadas al aire sin sentido, no. Este arte marcial requiere de mucha concentración para realizar cada movimiento. Si nuestro hijo o hija tiene problemas de ansiedad, ira, déficit de atención, problemas para controlar sus emociones, etc. podríamos valorar la opción de que reciba clases de karate.

A través de este entrenamiento, los niños son capaces de cambiar su energía, desahogarse, relajarse, liberar su energía, mejorar su concentración y reducir sus despistes, controlar sus emociones, etc. todo esto va de la mano de otros beneficios que veremos a continuación, como ganar confianza y seguridad en uno mismo.

Coordinación

Trabajar la coordinación es vital sobre todo a edades tempranas. Muchos de los ejercicios que se realizan durante las clases de karate son posturas concretas donde se requiere un buen equilibrio. Por lo tanto, poco a poco, se mejora y favorece el equilibro y la coordinación mano – pie en los niños.

Se trata de un beneficio que no se logra en 2 clases, ya que, dependiendo de la edad de los niños y sus posibles problemas de salud, coordinar el tren inferior y superior puede suponerles un reto. La coordinación de ambas extremidades hará que el pequeño gane fuerza en su cuerpo y gane autoestima, algo vital desde bien pequeños.

Una niña con cinturón blanco de karate

Autocontrol

Esto lo hemos comentado cuando decíamos que la edad perfecta para iniciarse en el karate es a los 7 años. A esa edad un niño ya empieza a autocontrolarse porque sabe que una patada puede hacer daño a otras personas y a sí mismo.

Parte indispensable de esta disciplina milenaria es el autocontrol, no solo de nuestra fuerza, sino de las emociones. Por lo tanto, a través del karate, podemos conseguir canalizar la energía negativa que nos producen las insatisfacciones, problemas y demás.

En el karate no se pelea, se aprende a defenderse, de ahí que las emociones negativas se consigan canalizar de forma tan acertada, porque aprendemos a no reaccionar con violencia.

Autoestima

Al practicar este deporte nos sentiremos bien, a gusto, felices y realizados, ganando seguridad y confianza en nosotros mismos. Es un principio que se aplica en casi todas las artes marciales, y hay estudios científicos que confirman que aquellas personas que realizan estas prácticas deportivas, así como otras técnicas de defensa personal, son más seguras de sí mismas.

Además, según apuntan los expertos, la autoestima no solo viene dada por aplicar las técnicas adecuadas de autodefensa, sino por la mejora de otros factores como la disciplina, el autocontrol, el aprendizaje, la evolución, el compañerismo, etc.