¿Cómo prevenir el tejido cicatricial del tobillo?

¿Cómo prevenir el tejido cicatricial del tobillo?

Carol Álvarez

Si tenemos tejido cicatricial en el tobillo debido a una lesión, cirugía o uso excesivo, es posible que tengas la movilidad restringida en esta parte del cuerpo. Aunque este tejido tiene un propósito específico en el proceso de curación de heridas, también puede provocar dolor o, en el caso de una lesión en el tobillo, una disminución de la actividad.

El masaje del tejido cicatricial es una forma de rehabilitación que utiliza estiramientos para remodelar el tejido cicatricial. El masaje de cicatrices ayuda a recuperar la movilidad y la fuerza en el tejido dañado. Los fisioterapeutas utilizan una variedad de técnicas en el masaje de cicatrices.

¿Qué es el tejido cicatricial?

El colágeno es una proteína que se encuentra en los músculos, huesos y otros tejidos, y forma el tejido cicatricial. Después de una lesión, el cuerpo deposita colágeno que se convertirá en tejido sano normal. El colágeno que se desarrolla en circunstancias normales y saludables se alinea para fortalecer los tejidos. Sin embargo, las células de colágeno que se forman en respuesta a una lesión lo hacen al azar. Esta capa esporádica conduce a la acumulación de tejido cicatricial.

El tejido cicatricial puede desarrollarse en casi cualquier parte del cuerpo. Algunos ejemplos de cómo aparece el tejido cicatricial serían:

  • Después de una cirugía: Se formará tejido cicatricial donde está la incisión quirúrgica. Por ejemplo, si se cortaran o repararan músculos y tendones, allí crecería tejido cicatricial.
  • Lesiones musculares: en un desgarro de los músculos isquiotibiales o del manguito rotador, se desarrollará tejido cicatricial en el músculo a medida que cicatriza.
  • Después de una fractura: al romperse un hueso se formará tejido cicatricial óseo, llamado callo, en el hueso.

El tejido cicatricial no es un elemento permanente del cuerpo. Después de que se forme y sane, la cicatriz debe remodelarse. Este ajuste es necesario para que el tejido nuevo pueda tolerar el estrés y las fuerzas que el cuerpo suele experimentar en un día.

La remodelación es esencial para garantizar que el tejido lesionado recupere el rango normal de movimiento, fuerza y movilidad. Si el tejido cicatricial no se remodela correctamente puede provocar pérdida de movilidad y contracturas articulares (un acortamiento y tensión de las fibras que dificultan el movimiento). Sin embargo, no hay un tiempo exacto de cuánto tarda en recuperarse. Todos somos diferentes y se curan a ritmos distintos. En general, se necesitan entre seis y ocho semanas para que el tejido lesionado se remodele por completo.

Fisioterapia en el tejido cicatricial

Cuando se lesionan tejidos blandos como ligamentos, músculos, tendones o fascia, tu cuerpo responde al trauma formando tejido cicatricial. Aunque una lesión es una de las razones más comunes en el tobillo, también puedes tenerlo debido a cirugías o uso excesivo. El tejido blando que está dañado se reemplaza con nuevas fibras de colágeno, pero desafortunadamente, tu cuerpo no puede replicar exactamente el tejido lesionado.

Lo bueno es que existen ciertos tratamientos, como la fisioterapia, y pueden marcar la diferencia en la manera en que tu cuerpo responde a este nuevo tejido cicatricial.

La fisioterapia ciertamente puede ayudar a minimizar el tejido cicatricial y los efectos negativos que puede tener sobre la movilidad funcional y el rendimiento físico. Para garantizar los mejores resultados, un enfoque estructurado y multifacético es esencial para reducir los efectos del tejido cicatricial y tratar las causas subyacentes.

El fisioterapeuta realizará una evaluación exhaustiva y construirá un plan para abordar los impedimentos y las limitaciones de rendimiento. Cumplir con un plan integral puede ayudarte a mantener una buena salud del tobillo, lo que es extremadamente importante para la función diaria y los niveles más altos de rendimiento, especialmente porque el desarrollo de tejido cicatricial en el tobillo puede provocar dolor crónico y limitaciones físicas.

Algunas de las técnicas más utilizadas son:

  • Lubricación. Por lo general, los fisioterapeutas usan una pequeña cantidad de lubricante durante el masaje de cicatrices, como aceite para bebés, loción o aceite de vitamina E. La lubricación mantiene la cicatriz y la piel flexibles y suaves durante el masaje del tejido cicatricial. No se recomienda usar lubricantes si tenemos heridas abiertas o incisiones, ya que podría provocar una infección.
  • Masaje de fricción cruzada. Un método eficaz de masaje de cicatrices se llama fricción cruzada o masaje de fricción transversal. Esta técnica implica el uso de uno o dos dedos para masajear a lo largo de la línea de la cicatriz. Esta técnica ayuda a remodelar la cicatriz. También asegura que las fibras de colágeno de la cicatriz estén correctamente alineadas.
  • Esguinces de ligamentos. La técnica se realiza durante cinco a 10 minutos. Si nos indican que lo hagamos en casa, es posible que pueda realizarse un masaje de tejido cicatricial dos o tres veces al día.
  • Liberación miofascial. Este gestiona el tejido cicatricial y las adherencias que pueden acompañarlo. La técnica implica el uso de las manos para masajear la piel y los tejidos subyacentes alrededor de la cicatriz. Los movimientos son lentos y la cantidad de fuerza suele ser ligera.
  • Masaje de tejido cicatricial asistido por instrumentos. Una técnica relativamente nueva que utiliza instrumentos especiales de acero inoxidable de varias formas y tamaños para masajear y mover los tejidos. El fisioterapeuta puede usar esta técnica frotando el tejido cicatricial con un instrumento, «rompiendo» el tejido.
  • Extensión. Otro método estándar para ayudar a remodelar el tejido cicatricial son los ejercicios de estiramiento y flexibilidad. El estiramiento puede ayudar a alargar los tejidos lesionados y mejorar su movimiento general. Si hemos tenido una lesión o una cirugía, es probable que el fisioterapeuta incorpore tanto el masaje de cicatrices como el estiramiento en el programa de rehabilitación.

Ejercicios recomendados

En general, los ejercicios activos de rango de movimiento (mover la articulación a través de su rango completo de movimiento) y los ejercicios de estiramiento como el estiramiento de la pantorrilla pueden ayudar a mantener el tobillo normal movilidad y contrarrestar los efectos nocivos de la formación de tejido cicatricial.

La clave para tratar el dolor del tejido cicatricial en el tobillo es actuar rápido. Después de una lesión, es importante introducir la movilidad temprano y, a menudo, dentro de pautas específicas.

Estirar los músculos que sostienen la articulación del tobillo es un ejercicio común para ayudar con el tejido cicatricial. Un estiramiento para la parte posterior del tobillo ideal para estas situaciones es el «estiramiento del corredor». Al realizar este estiramiento, es importante aguantar durante 30 a 60 segundos y usar una presión suave y constante y sin rebotes.

Los círculos de tobillo y el alfabeto también son útiles para minimizar el tejido cicatricial y mejorar la movilidad.

Otros tratamientos

Además de los ejercicios de movilidad y estiramientos para una mayor flexibilidad, tu fisioterapeuta puede recomendar otras herramientas para ayudar a aliviar el dolor asociado con el tejido cicatricial en el tobillo.

Entre ellas se incluyen ejercicio terapéutico, terapia manual, movilización asistida por instrumentos de tejidos blandos (también conocida como técnica de Graston) y cintas de kinesio.

Según una revisión de junio de 2015 de una investigación publicada en la revista Medicina Complementaria y Alternativa Evidenciada, los investigadores encontraron que en la práctica clínica, el uso de la kinesioterapia es un tratamiento exitoso para controlar el dolor miofascial que puede resultar del tejido cicatricial.

La movilización asistida por instrumentos de tejidos blandos, también conocida como la técnica de Graston, es una opción de tratamiento que tu fisioterapeuta puede elegir para ayudar a mejorar la movilidad de los tejidos blandos. El proceso implica el uso de un instrumento para eliminar el tejido cicatricial. Según una revisión de un artículo publicado en febrero de 2017 en el Journal of Exercise Rehabilitation, se demuestra que esta técnica reduce el dolor y mejora la función de los tejidos blandos y el rango de movimiento en lesiones deportivas agudas o crónicas a los tejidos blandos.

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