¿Te duele el tobillo? Podría ser el tendón peroneo

Lesionarse el tobillo es bastante fácil, basta una mala pisada, un salto con mala caída, un zapato no adecuado, una mala postura, in resbalón, bajar mal un escalón y de pronto «pum» nos duele el tobillo. Puede que sea por una lesión en el tendón peroneo. Vamos a conocer todo sobre este tendón, así como las causas de la lesión, los síntomas y cómo se cura.

Muchas veces vamos a correr, y volvemos con dolores, o tras un salto hemos apoyado mal y nos duele el tobillo. Son causas habituales de lesiones en el tobillo. El tendón peroneo lo que nos ayuda es a doblar el pie hacia fuera, es decir, nos permite dar movilidad a esa zona, si al hacer ese gesto nos duele, podemos intuir que tenemos el tendón peroneo lesionado.

¿Dónde está el tendón peroneo?

Los tendones son estructuras que conectan los músculos a los huesos, es decir, son el pegamento fundamental entre ellos, así mismo hacen posible los movimientos de las articulaciones. Muchas veces hablamos de los músculos o los huesos sin echar cuenta a los tendones, ligamentos, articulaciones y demás. Nuestro organismo es una sola pieza formada por miles de piezas más pequeñas que conectan entre sí y deben funcionar al unísono.

Ya hemos dejado alguna pista, y es que este tendón tan importante está en el tobillo, es ambos tobillos, para ser más concretos. Se encarga de hacer girar el pie hacia fue de nuestro cuerpo, un movimiento muy importante en diversos deportes.

Un hombre con dolro de tobillo

Síntomas de la lesión

Los síntomas de este dolor son muy característicos, por eso el traumatólogo puede detectarlo rápidamente. Puede ser un dolor leve o un dolor agudo, dependiendo de la zona y la causa, además, si el dolor se repite muy a menudo, se puede volver crónico y eso ya son otras consecuencias, que posiblemente nos hagan pasar por quirófano.

  • Dolor en la parte posterior del tobillo.
  • Dolor agudo al realizar ejercicio como mantener equilibrio y golpear.
  • Dolores y punzadas cuando giramos el tobillo para sacar el pie hacia fuera o girarlo hacia dentro.
  • Pie hinchado.
  • Parte exterior del tobillo dolorida e inflamada.
  • Inestabilidad al caminar.
  • Aumento de calor en la zona.

Normalmente se realizarán algunas pruebas como radiografías o resonancias para ver la gravedad de la lesión, ya que a veces puede ser una lesión cruzada, o más amplia, es decir, más allá del tendón peroneo.

Causas

Las causas son varias y todas las lesiones en los tobillos, al igual que pasa con la rodilla, los hombros y los codos, tienen algo en común y el la falta de fuerza en la musculatura. Es decir, tenemos que reforzar la musculatura y ganar masas muscular y fuerza, antes de ponernos a hacer un entrenamiento duro y concreto.

Además, no solo podemos lesionarnos el tendón peroneo por hacer deporte, o tener una mala caída, sino por el simple hecho de tener un arco plantar muy elevado y no prevenir lesiones con plantillas especiales, calzado, entrenamiento concreto, refuerzo de la zona, masajes, etc.

  • Uso excesivo del movimiento de giro en los pies.
  • Intensificar el entrenamiento sin que esa zona esté preparada.
  • Técnicas y ejercicios inadecuados a nuestra estructura ósea.
  • Calzado no adecuado.
  • Arco plantal muy elevado.
  • Problemas musculares previos.
  • Desigualdades de masa muscular en los músculos del pie.

Diagnostico

Para que el profesional realice un buen estudio de nuestro caso, debemos indicarle toda la información que tengamos, como el tipo de terreno donde entrenamos, el tiempo, la intensidad, los ejercicios, el calzado, etc.

Para realizar el diagnóstico hace falta comprobar mediante pruebas técnicas dónde se encuentra el daño y el dolor, ya que puede parecer que viene de este tendón, pero realmente puede darse en otro sitio y se refleja en esa zona. Solo un especialista puede averiguarlo son problemas, así que toca confiar en ellos.

Normalmente se usan pruebas de ultrasonido y radiografías para localizar el daño en el lugar correcto y así descartar con certeza rotura de fibras, esguinces, desgarros, líquido en la articulación, etc.

Un soporte ortopédico para el tobillo

Tratamiento

Los tratamientos son algo más específicos, ya que no sirve cualquier medicamento, ni cualquier inmovilización o fisioterapia. Es una lesión dolorosa y que se puede recuperar en pocas semanas si ponemos de nuestra parte.

  • Como medicamentos suelen recetar antinflamatorios específicos, pero a veces mandan alguno común como ibuprofeno.
  • La fisioterapia es de vital importancia para recuperar movilidad y fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio, perder el miedo y ganar movilidad.
  • Los soportes ortopédicos ayudan muchísimo en la recuperación. Normalmente se usan en las actividades que involucran movimientos en bucle, es decir, que se repiten una y otra vez y así la zona no sufre tanto.
  • Cortisona en inyecciones, aunque no son muy recomendables, ya que puede dar lugar a que este tendón ceda y se rompa.
  • La operación es una solución muy poco utilizada y solo para casos extremos donde hay más partes dañadas.

Ejercicios para evitar la lesión

Evidentemente las lesiones no se pueden evitar, solo podemos disminuido la probabilidad de que aparezca. Por ejemplo, es más probable dañarse la rodilla si salimos a correr sin técnica, sin calentamiento y sin haber reforzado la musculatura durante meses, que si salimos habiendo cumplido con todo. Podemos lesionarnos, sí, pero es menos probable.

Por lo tanto, solo podemos prevenir, y eso se consigue ejercitando toda la musculatura de las piernas, desde la cadera y los glúteos hasta la planta del pie. Haciendo ejercicios de equilibrio, usar zapatos apropiados, usar plantillas si fuera necesario, mantener un buen nivel de actividad constante, etc.

Poniéndonos de puntilla, primero en terreno estable y después en plataforma de equilibro reforzamos toda la musculatura del pie y de las pantorrillas, si vamos realizando un progreso gradual, usando balones, y realizando masajes, esa zona estará reforzada, mejorará nuestra coordinación y el equilibro de nuestro cuerpo.

Así lograremos un mejor reparto del peso del cuerpo en nuestros pies, e incluso mejoraremos la pisada, lo cual influye muchísimo en las lesiones de los pies, tobillos y rodillas, e incluso en las caderas y la espalda.

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