Es posible que hayas oído hablar sobre la lesión de «pierna de tenista», que como su nombre indica es muy común entre deportistas del tenis. No es más que una rotura de gemelo o desgarro parcial interno o medial.

Es una lesión frecuente, que se da sobre todo en personas de edad media, aunque también puede ocurrir en edades más jóvenes si están mal entrenados, principalmente en jugar al tenis. No obstante, es un problema que puede surgir en cualquier otra práctica de actividad física.

La aparición de la pierna de tenista se debe a una contracción súbita del músculo gemelo interno, cuando la pierna pasa de estar totalmente estirada y el tobillo en flexión dorsal, a una flexión de rodilla y una flexión plantar del pie.

¿Qué síntomas presenta?

Se caracteriza principalmente por un dolor agudo e intenso en la pantorrilla, asociado a una sensación de golpe o crujido. De manera inmediata se crea una impotencia funcional, que puede llegar a ser invalidante de manera temporal.

En los casos menos graves, se presenta un calambre puntual localizado o tenaz, o una sensación de desgarro no dolorosa. Un signo muy característico que nos puede indicar que sufrimos esta lesión es que se queda el pie en posición de «puntillas» y la rodilla flexionada.

¿A qué músculos afecta?

Parecerá obvio que el músculo afecta sea el gemelo (sóleo), pero existe otro músculo clave en esta lesión es el plantar delgado. Es un músculo muy delgado que empieza en la parte posterior de la articulación de la rodilla y baja por detrás del gemelo hacia la parte posterior del talón, cerca del tendón de Aquiles. Su función es la de flexionar la rodilla y hacer flexión plantar de tobillo, pero no es un músculo principal.

Y por otra parte, el sóleo es un músculo más grande que se encuentra también por detrás de los gemelos, y va desde debajo de la rodilla hasta el talón, haciendo flexión plantar de tobillo. Cuando los deportistas notan contracturas en el gemelo, normalmente ocurren en este músculo.

Cuando hay algún desgarro en el sóleo, o una rotura del tendón de Aquiles, puede derivar en dolor de rodilla. Incluso, forzar al correr o saltar puede hacer que lesionemos este músculo por un sobreesfuerzo, y dar lugar a la «pierna de tenista».

¿Qué tratamiento podemos aplicar?

El principal tratamiento es guardar reposo, tomar antiinflamatorios y acudir al fisioterapeuta. Pasar por quirófano solo se reserva para casos más graves, en los que la rotura es de un grado elevado.

El reposo debe durar unos días, manteniendo elevada la zona del talón, de 3 a 7cm, dependiendo de la gravedad. Lo más fundamental es acudir a sesiones de fisioterapia para tratar directamente la lesión y acelerar la recuperación. Con el paso de los días, se irán haciendo movilizaciones suaves, para ir estirando poco a poco los gemelos, el sóleo y el plantar delgado.

En caso de que la lesión haya sido producida por deporte, la vuelta a la actividad física se realizará de manera progresiva. Sobre todo, sabrás que estás listo cuando puedas mantenerte de puntillas y dar pequeños saltos con esa posición.