¿Tienes un esguince de ligamento en el tobillo? Así puedes curarlo

¿Tienes un esguince de ligamento en el tobillo? Así puedes curarlo

Sofía Pacheco

Los esguinces de ligamento suelen ser bastante molestos y dolorosos, pero lo cierto es que depende de la zona y del daño que lo haya causado, podrá doler más o incluso ni sentir dolor salvo al tacto o con la presión como al correr o usar una zapatilla apretada. En este texto vamos a

A lo largo de este texto vamos a conocer todo sobre los esguinces de ligamento, desde qué son y dónde se encuentran, hasta las principales causas y los síntomas más comunes. Aunque ya adelantamos que no todos sufrimos los mismos síntomas, y a veces, el no sentir dolor, nos lleva a no poner solución y a seguir haciendo deporte, lo que nos lleva a una lesión mayor que puede volverse crónica.

¿Qué es?

Un esguince es un estiramiento o desgarro de los ligamentos y lo más común es que la lesión se produzca en los tobillos. Los ligamentos son una especie de bandas anchas que conectan los huesos con las articulaciones y permiten los movimientos. Los ligamentos del tobillo están muy expuestos a esos desgarros o sobre estiramientos que dan lugar a molestas lesiones que, si no se curan bien, pueden dejar secuelas para toda la vida.

Normalmente suelen ser lesiones leves que se recuperan con fisioterapia, reposos, huelo y compresión, pero a veces no son tan leves. Depende de la gravedad de la lesión, así será el dolor. En algunos casos solo duele al tacto, lo que lleva al paciente a creer que es una tontería y no visita a un especialista. Un grave error que termina pasando factura.

Causas

Las principales causas de los esguinces de ligamentos son por actividades cotidianas. Es que incluso bajar un escalón con mucho peso, puede causarnos esa lesión. Como decimos, los tobillos son zonas muy delicadas y muy expuestas.

Vamos a repasar las principales causas de los esguinces de tobillo donde se ven afectados los ligamentos:

  • Caminar en una superficie desnivelada.
  • Andar con tacones.
  • Bajar escalones.
  • Calzado inadecuado.
  • Caer de pie.
  • Mal apoyo en superficies blandas como una cama elástica.
  • Giros bruscos.
  • Golpear algo pesado.
  • Pisar mal.
  • Mala pisada al realizar ejercicio.

También entran en juego ciertos factores de riesgo que hacen más propensas este tipo de lesiones. Por ejemplo, las condiciones del terreno, es decir, una zona desnivelada, con muchas piedras, una superficie resbaladiza, etc. Otro factor de riesgo claro es un mal equipamiento, es decir un calzado que nos queda grande, o muy estrecho, o muy corto y no protege el tobillo, etc.

El exceso de ejercicio también provoca esguinces, por ejemplo, la fatiga muscular nos lleva a tener lesiones tontas que terminan en cosas graves como rotura de ligamentos. Esto se debe a un mal soporte de las articulaciones, es decir, si estamos agotados y llevamos nuestro cuerpo al límite, los tendones, músculos, articulaciones y tal se cobran el resultado final.

Esguince de ligamentos

Síntomas

Los síntomas de un esguince son muy claros, pero volvemos a repetir que no todos reproducimos una lesión de la misma forma. Es decir, dos personas pueden tener el mismo esguince de ligamento en el tobillo, y una no poder ni apoyar el pie y tenerlo hinchado y la otra persona puede hasta correr.

  • Dolor al pisar.
  • Dolor al tacto.
  • Dolor al mover el tobillo.
  • Molestias e incomodidad al realizar ejercicios leves, como ponerse un calcetín, andar, o meter el pie en un zapato apretado.
  • Hinchazón.
  • Moratón.
  • Sentir que late.
  • Movimientos limitados de la articulación.
  • Haber escuchado un crujido en el momento de la lesión.

Debemos consultar con un médico en cualquiera de esas situaciones, aunque el dolor al tacto sea muy leve, ya que una lesión mal curada pasa factura más adelante. Sobre todo, al tratarse de ligamentos y en el tobillo. Si tenemos a mano un fisioterapeuta, él, con una valoración física, puede sacarnos de dudas, pero lo mejor es ir directos a un traumatólogo.

Diagnóstico y tratamiento

Si hemos detectado la lesión, y acudimos a un médico, es bastante probable que el profesional pida una prueba concreta como radiografía o un TAC. El profesional al que debemos acudir debe ser ortopedia, fisioterapeuta o traumatología. Lo mejor es ir a un traumatólogo para no tener que dar tantas vueltas, y será él quien después nos redirija a las sesiones de fisioterapia si lo ve necesario en nuestro caso.

Lo más normal es que entre los síntomas que declaremos y la exploración física, el médico ya tenga claro el diagnóstico, aun así, para valorar el alcance de la lesión, se suelen pedir radiografías y otras pruebas, solo así se pueden descartar roturas, otros daños en la musculatura, tendones dañados, líquido fuera de la articulación, trozos de huesos, etc.

Los tratamientos más comunes para un esguince de ligamentos suele ser reposo, aplicar hielo, realizar un vendaje compresivo y mantener la pierna en alto para conseguir un drenaje efectivo. También hay otros tratamientos como la fisioterapia, que suele ser de vital importancia para recuperarnos al 100%.

Cómo prevenir

Como prevención, lo único que tenemos que decir es que no cometamos los errores que contamos en el apartado de las causas. Es decir, evitar correr si nos duele; usar el calzado adecuado para cada actividad; protegernos los tobillos si la actividad lo requiere; bajar escalones con cuidado; no caminar por superficies resbaladizas o inestables; no saltar demasiado o no hacerlo con peso extra; etc.

Lo cierto es que no existen ningún método milagroso para evitar los esguinces más allá de todo lo que hemos dicho y no usar tacones, estirar siempre antes y después de realizar ejercicio, no practicar deportes que excedan nuestras capacidades, etc. Pero lo más importante es fortalecer la zona.

Un fisioterapeuta o entrenador de gimnasio nos puede indicar cómo fortalecer la musculatura de los tobillos y pantorrillas para evitar esguinces, y si surgen, que sean tan leves que no sintamos consecuencias.

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