Una de las lesiones más comunes en el desempeño de cualquier actividad física es el esguince de tobillo. Nuestros tobillos son responsables del movimiento y esenciales en cualquier tipo de ejercicio. Al mismo tiempo, sus ligamientos y composición ósea es tremendamente frágil y cualquier torcedura puede llevar a una dolencia bastante dolorosa y que puede desembocar en roturas musculares y desagarros de ligamento e incluso roturas óseas.

Sin embargo, una de los grandes problemas ante un esguince de tobillo es que por norma general no sabemos como actuar. ¿Quito la zapatilla o no? ¿Aplico frío o calor? ¿Cómo se si es grave o no? ¿Hace falta ir al médico? A lo largo de este artículo respondemos a todas estas cuestiones para tener una respuesta correcta al momento de sufrir un esguince y evitar males mayores.

¿Aplico frío o calor?

La respuesta correcta es la primera. Ante un esguince de tobillo lo correcto es aplicar frío. Colocar hielo o similar permitirá que el sangrado interno se reduzca y centralice de manera más sencilla, al mismo tiempo que reducirá el dolor al enfriar la zona.

Incluso hay quien se atreve a indicar que ese hielo acabará por favorecer a una recuperación más corta, al ser una terapia inmediata que favorecerá pequeños movimientos nada más sufrir el esguince. Eso sí, nunca apliques el hielo directamente, que puede quemar. Busca una bolsa o algo parecido para recogerlo.

Un ibuprofeno, también clave

Otra de las grandes recomendaciones a tener en cuenta al sufrir un esguince de tobillo será tomar un analgésico. Su efecto antiinflamatorio ayudará a eliminar parte del dolor nada más sufrir el esguince, que es cuando el dolor es más agudo. El primero que corra de tu cuenta y que luego en la clínica tu médico te diga. Pero sobre seguro, toma una cápsula nada más hacértelo, no hay contratiempo ninguno, solo evitar el dolor al enfriarte, que será importante.

No dejes de mover el pie

Vendaje de tobillo

En la medida de lo posible, no dejar de mover el pie ayudará a ir drenando la inflamación en el ligamento. Hay esguinces y esguinces, y ante un esguince grave casi que es mejor ni apoyar y dejar el pie en reposo completo. Pero si es posible, mueve los dedos, mueve el pie de manera concéntrica lo máximo posible y apoya si es preciso. Lo agradecerás a posteriori, aunque duela un poco. Modera tu dolor y en caso de ser muy pronunciado, olvida el movimiento. Si no, será clave.

Siempre al médico

Puedes ser un ‘perro viejo’ y haber tenido esguinces con frecuencia y sabes como va esto. Sin embargo, más razón que una radiografía no tiene nada en este aspecto. Siempre el médico será la mejor solución, ya que más allá del dolor, podremos dilucidar si la molestia es solo de ligamentos o afecta también a la construcción ósea del tobillo.

La diferencia entre una fractura y un esguince es amplia, ya que un esguince en muchos casos te permitirá andar aunque sea con dolor o apoyar al menos, mientras que una fractura estarás completamente seguro de que es imposible apoyar. Pero claro, son solo percepciones. La certeza la tendrá tu médico y no es lo mismo el plazo de recuperación de un esguince al de una fisura o rotura.

Hielo en dos días y pie en alto

Una vez hayas salido del gimnasio o del polideportivo donde estuvieras ejercitándote, muchos pueden ser los tipos de tratamientos que tu médico te recomiende, aunque la amplia mayoría pasarán por el frío y el reposo.

De esta manera, el hielo será tu mejor aliado las primeras 48 horas, junto a friegas de pomadas y uso de antiinflamatorios. Además, favorecer la circulación será fundamental para así disminuir la inflamación, y la mejor manera será colocando el pie en alto. Desgraciadamente, es el momento de estar tirado en el sofá, aunque cuanto más reposo acumules más rápido será el proceso de recuperación.