¿Cómo evitar la tendinitis rotuliana?

¿Cómo evitar la tendinitis rotuliana?

Carol Álvarez

Muchos deportistas sufren molestias en la rótula de la rodilla al hacer saltos o movimientos explosivos con las piernas. El nombre de esta afección es tendinitis rotuliana e influye directamente en el tendón rotuliano.

La rodilla es una articulación formada por varias partes, lo que puede facilitar las lesiones por diversos motivos. Si una persona siente dolor o molestias alrededor de la rodilla, es una buena idea descansar y evitar el ejercicio intenso. A pesar de ser necesario acudir a un médico especialista para conocer todos los detalles de la molestia, a continuación te desvelamos las causas y los síntomas más habituales.

¿Qué es la tendinitis rotuliana?

Esta es una lesión o inflamación del tendón que conecta la rótula con la espinilla (tibia). El dolor puede ser leve o severo, dependiendo de la gravedad del daño en la articulación. Los tendones están formados por tejido fuerte y unen los músculos a los huesos. Si una persona aplica una tensión adicional en un tendón, se pueden desarrollar pequeños desgarros en el tejido. Esto causa inflamación, aunque la lesión de cura rápidamente. No obstante, las tensiones repetidas pueden hacer que los desgarros se desarrollen más rápido de lo que el cuerpo puede repararlas.

El tendón rotuliano desempeña un papel crucial en la transmisión de las fuerzas generadas por los músculos de la parte delantera del muslo a la tibia para que la pierna se pueda enderezar y soportar nuestro peso al caminar o saltar. Este tendón junto con el cuádriceps, el tendón del cuádriceps, la rótula y el tejido circundante (“retinacula”) forman el mecanismo extensor de la rodilla.

En el caso de esta lesión, la tendinitis rotuliana se desarrolla gradualmente y se va agravando cada vez que se sobrecarga el tendón, por lo que es fundamental descansar la rodilla después de cada lesión. Sobre todo para dar tiempo a que sane totalmente.

Por desgracia, nadie está libre de padecerla, aunque es más frecuente entre los atletas, especialmente los que juegan voleibol y baloncesto. Es por eso que se llama también rodilla de saltador. Se estima que alrededor del 14’4 por ciento de los jugadores de voleibol recreativo sufre este problema. Aunque los datos son aún mayores en los deportistas profesionales.

persona con tendinitis rotuliana en la rodilla

¿Cuáles son las principales causas?

Como decíamos antes, esta lesión se debe a un esfuerzo repetitivo en la rodilla, con mayor frecuencia debido al uso excesivo en deportes o ejercicio. La tensión repetitiva en la rodilla crea pequeños desgarros en el tendón que, con el tiempo, inflaman y debilitan el tendón. Los deportistas corren un mayor riesgo porque correr, saltar y ponerse en cuclillas ejercen más fuerza sobre el tendón rotuliano. Por ejemplo, correr puede generar una fuerza de hasta cinco veces nuestro peso corporal sobre las rodillas.

Además, realizar largos períodos de entrenamiento intenso están asociados con la rodilla del saltador. Por otra parte, la afección es más común en adolescentes y personas con 20 y 30 años. Las personas que son más altas y pesadas pueden tener un mayor riesgo, ya que más peso puede aumentar la presión sobre las rodillas.

Los factores más habituales pueden ser:

  • Músculos tensos de las piernas
  • Fuerza muscular desigual de la pierna
  • Pies, tobillos y piernas desalineados
  • Obesidad
  • Zapatillas sin suficiente relleno
  • Superficies de entrenamiento duras
  • Enfermedades crónicas que debilitan el tendón

Síntomas de la tendinitis rotuliana

El dolor y la sensibilidad en la base de la rótula suelen ser los primeros síntomas de la lesión en el tendón rotuliano. También puede aparecer algo de hinchazón y sensación de ardor en la rótula. Incluso se notará un dolor intenso al ponernos de rodillas o realizar una sentadilla. Es probable que saltar, correr y realizar impactos en el suelo empeoren el dolor.

Al principio, el dolor puede ser esporádico y aparecer solo después de la actividad deportiva o del ejercicio. Conforme el tendón se daña más, el dolor puede empeorar progresivamente. No solamente es un problema con la actividad física, sino que también influye en la vida cotidiana, como subir escaleras o conducir.

Cuando la pierna está recta, la zona de debajo de la rodilla puede sentirse sensible al tocarla. También puede sentirse tensa o rígida, especialmente a primera hora de la mañana. Un desgarro grande del tendón de la rótula es una lesión grave y un desgarro completo separará el tendón de la rótula. Es posible escuchar un sonido de desgarro o estallido y sentir un dolor importante.

mujeres jugando al voleybol con tendinitis rotuliana

¿Cómo se diagnostica la lesión en el tendón?

Cuando acudimos a un médico, el especialista realizará preguntas sobre la actividad física que realizamos, los síntomas que estamos experimentando, la frecuencia de los síntomas y si hemos probado algún remedio para calmar el dolor. El médico examinará físicamente la articulación de la rodilla para conocer dónde se siente el dolor. También probará el rango de movimiento de la rodilla doblando y extendiendo la pierna.

Por otra parte, es posible pedir pruebas de imágenes para observar la rótula y el tendón, y así determinar si hay algún daño en el tendón o el hueso. Estas pruebas también pueden ayudar a descartar otras posibles causas del dolor, como una fractura.

Las pruebas más comunes para este tipo de lesión son:

  • Radiografía para observar el hueso y determinar si hay una fractura de rótula o está desplazada.
  • Resonancia magnética para observar el tendón y mostrar cualquier daño en el tejido blando.
  • Ecografía para observar el tendón y mostrar cualquier daño en los tejidos blandos.

Tratamiento para la tendinitis rotuliana

El tratamiento depende de la gravedad de la lesión. Las recomendaciones más habituales para reducir el dolor es descansar la pierna y estirar y fortalecer los músculos. Tu médico recomendará un período de descanso controlado, en el que se evitará la actividad que ejerza fuerza sobre la rodilla.

El tratamiento adicional dependerá de la lesión, la edad de la persona y el nivel de actividad. Los desgarros pequeños o parciales a menudo se pueden tratar con reposo y ejercicios suaves. Un médico puede sugerir el uso de una rodillera para mantener la rodilla recta y ayudar a que el tendón sane. La fisioterapia puede ayudar a restaurar gradualmente el movimiento a medida que mejora el tendón.

Medicamento

Un médico puede recetar medicamentos de venta libre para reducir el dolor y la inflamación a corto plazo. Algunos ejemplos pueden ser ibuprofeno, naproxeno sódico y acetaminofén. No obstante, hasta que un médico no valore la gravedad, no tomes medicación por tu cuenta.

Si tu dolor es intenso, un médico puede administrar una inyección de corticosteroides en la zona que rodea el tendón rotuliano. Esto es más eficaz para reducir el dolor intenso. Sin embargo, también puede debilitar el tendón y hacerlo más propenso a romperse. Por lo tanto, es importante pensar mucho en este tratamiento y sus riesgos asociados.

Otra forma de administrar corticosteroides es esparciendo el medicamento sobre la rodilla y usando una carga eléctrica baja para empujarlo a través de la piel. Este tipo de terapia se llama iontoforesis.

Fisioterapia para tendinitis rotuliana

El objetivo de la fisioterapia es reducir el dolor y la inflamación y estirar y fortalecer los músculos de las piernas y los muslos. Si el dolor es severo incluso cuando descansas las piernas, el médico puede recomendar el uso un aparato ortopédico y muletas durante un tiempo para evitar un daño mayor al tendón. Cuando estés relativamente libre de dolor, puedes comenzar las sesiones de fisioterapia.

Una sesión de terapia normalmente consta de un período de calentamiento, hielo o masaje para la rodilla, ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento.

Tu terapeuta también puede usar ultrasonido y estimulación eléctrica para aliviar el dolor de rodilla. Una rodillera o un vendaje en la articulación pueden ayudar a reducir el dolor cuando haces ejercicio.

Tratamientos alternativos

Un tratamiento relativamente nuevo es una inyección de plasma rico en plaquetas. Esto usa una concentración de plaquetas de tu propia sangre para generar la curación del tendón. Este no es el único tratamiento que está en investigación. También se suele utilizar:

  • Punción seca guiada por ultrasonido: esta terapia hace pequeños orificios en el tendón. Esto se llama fenestración con aguja seca y se ha descubierto que alivia el dolor y ayuda a la curación.
  • Inyecciones con polidocanol: tiene como prioridad romper nuevos vasos sanguíneos en el tendón, que están asociados con el dolor.
  • Inyecciones de alto volumen guiadas por ultrasonido: esto también tiene como meta romper nuevos vasos sanguíneos en el tendón.
  • Termoterapia de hipertermia: utiliza calentamiento de tejido profundo junto con un dispositivo de enfriamiento en la superficie de la piel para aliviar el dolor.
  • Terapia de ondas de choque extracorpóreas: se ha demostrado que reduce el dolor durante dos años como máximo.