Hace unos meses te contábamos si es malo crujirse los nudillos de las manos, pero sabemos que también hay otras articulaciones del cuerpo que crujen al moverse. Es muy común estar sentado y al levantarte oír como chasquean tus rodillas, ¿verdad? Hoy te contamos si tienes motivos o no para alarmarte cuando esto ocurra.

¿Crujido en las rodillas?

El crujido o chasquido que oyes al mover una articulación se denomina crepitación. Su presencia puede deberse a varios motivos, pero en el caso de las rodillas es interesantes que entiendas cómo funciona.

La rodilla es la articulación más grande de nuestro cuerpo y el nexo principal entre el muslo y la parte baja de la pierna. Está compuesta por la acción en común de:

  • Fémur
  • Tibia
  • Rótula
  • Dos meniscos (realizan la amortiguación para el fémur y la tibia)
  • Una cápsula articular que contiene líquido sinovial para reducir la fricción y lubricar
  • Cuatro ligamentos que aportan estabilidad

Las rodillas suelen crujir por la acumulación de gas en el líquido sinovial, que forma pequeñas burbujas. Cuando esto ocurre, si doblamos las rodillas, las burbujas se rompen produciendo ese sonido de chasquido. Ni duele ni es anormal, así que no debes asustarte si esto ocurre.

En cambio, si la crepitación también provoca dolor deberías ir al traumatólogo para asegurarte de que todo va bien. Al ser la articulación más grande, soporta también más peso y es la que más sufre. Es por eso que el sobrepeso o la demasiada práctica de ejercicio físico puede desgastar los cartílagos que la forman (artrosis).

¿Qué otros factores pueden provocar el chasquido en las rodillas?

No solamente la acumulación de gas puede derivar en una crepitación acompañada de dolor. Existen otras lesiones como:

  • Lesión de menisco. Es bastante común oír esta lesión en deportistas profesionales o habituales en el deporte. Sobre todo si su actividad física se basa en correr.
  • Rodilla del corredor. Técnicamente recibe el nombre de Síndrome de dolor patelofemoral (SDPF). Se origina cuando hay una sobrecarga en la rótula y acaba degenerando la superficie del cartílago.
  • Condromalacia rotuliana. En relación a la lesión anterior, la condromalacia es la degeneración de la superficie articular del cartílago de la rodilla.

Así que si sientes dolor cuando alguna articulación te cruje, es necesario que acudas al médico para que valore si tienes alguna lesión importante. En caso de ser tan solo un sonido indoloro, no te preocupes en absoluto.

¿Te sucede cuando haces zancadas o sentadillas?

Si no sientes ningún dolor junto con el sonido, puedes estar seguro de que es perfectamente normal y no te hará daño. Por otro lado, si ese ruido va acompañado de dolor o molestias, es hora de dejar de aventurarte y visitar al médico.

Tendones que se rompen

Puede haber varias razones por las cuales tu rodilla puede crujir o chasquear mientras haces una zancada. Uno de los más comunes es el movimiento de tu tendón sobre una prominencia ósea en la articulación de la rodilla.

A medida que la articulación se mueve a través de un rango de movimiento, el tendón puede tensarse y necesitar ajustar su trayectoria de deslizamiento. Ese encaje de nuevo en su lugar es el tendón deslizándose sobre el hueso para volver al camino correcto.

Sin embargo, esto no debería doler, y es normal e inofensivo. Si anteriormente sufriste una lesión en la articulación de la rodilla, el agrietamiento también puede ocurrir cuando el tendón pasa sobre el tejido cicatricial acumulado.

Fluido que cruje

Otra posible causa son los gases que escapan del fluido dentro de la articulación. Las articulaciones están llenas de líquido sinovial que ayuda a amortiguarlas. A medida que la articulación se mueve, pequeñas burbujas de nitrógeno pueden ser empujadas hacia adentro o hacia afuera del líquido sinovial, causando un sonido de estallido. Al igual que el movimiento del tendón, esto es normal y no dañino.