A la hora de practicar cualquier deporte debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo lo lleve de la forma menos agresiva posible. Por ello, disponer de una musculatura y articulaciones fuertes y preparadas, nos evitará más de un contratiempo. Las rodillas suelen sufrir mucho así que, a continuación, te damos unas pautas para reforzarlas.

Si bien es cierto que practicar ejercicio físico es imprescindible para gozar de un buen estado de salud, también hay que tener en cuenta algunos aspectos. No debemos lanzarnos a la carrera como si fuéramos deportistas de élite, si no lo somos. Nuestro cuerpo necesita un proceso de adaptación y fortalecimiento progresivo para poder enfrentar la actividad de la manera más natural, segura y orgánica posible.

Las rodillas son las articulaciones que más suelen sufrir, por ejemplo, el impacto de las zancadas a la hora de correr. Además, si estás por encima de su peso, son éstas las que soportan ese exceso y lo sufren. Aunque los dolores de rodillas se pueden manifestar en cualquier persona, y por distintas causas, los deportistas a menudo los padecen por lesiones, sobrecargas o un exceso de actividad. Debemos tener mucho cuidado porque una lesión de rodillas puede llegar a limitarnos mucho e, incluso, puede llegar a arruinar la carrera de grandes profesionales del deporte.

¿Qué hacer para fortalecer las rodillas?

Alimentación

Mantener una alimentación óptima, es el primer pilar para gozar de una buena salud física. Es necesario cumplir con la demanda de vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita para disponer de unos músculos, huesos, tendones y cartílagos fuertes y resistentes. Además, estar hidratado es imprescindible, por lo que deberías beber, al menos, 2 litros de agua diarios.

Flexibilidad

Es muy importante que trabajemos de forma consciente una buena flexibilidad. De esta manera evitamos que la rodilla tenga que realizar un sobreesfuerzo a la hora de realizar la actividad. Por ello, intenta dedicar 15 minutos, 3 o 4 veces a la semana, a unos estiramientos que te permitan mejorar la flexibilidad de cuádriceps, isquiotibiales, bíceps femoral y pantorrillas.

Actividades de bajo impacto

Para reforzar las rodillas, incluso para rehabilitarlas de alguna lesión, existen deportes de bajo impacto que pueden resultar muy beneficiosos. Es el caso de la bici sin resistencia, por ejemplo, o la natación. Practicando ambas actividades, fortalecerás la musculatura de las rodillas y evitarás que éstas sufran más de lo que deberían.