Los amantes de running defenderán este deporte por encima de todo, pero la opinión popular ha hecho pensar que correr es dañino para las rodillas. De hecho, son muchos los corredores que sufren problemas en esta articulación y lo achacan directamente a la actividad. ¿Realmente es culpa del running o de otros factores que dependen de nosotros? A continuación te desvelamos los 6 mejores consejos para darle un descanso a tus rodillas y mejorar tu rendimiento deportivo.

Aumenta la cadencia

La cadencia se refiere a la cantidad de pasos que damos al correr, medidos en pasos por minutos. Los expertos determinan que una buena cadencia está en 180 pasos por minuto, como mínimo. Aquellos corredores que tienen una cadencia baja pasan más tiempo en contacto con el suelo, por lo que aumenta el gasto energético.

Además, varias investigaciones aseguran que una cadencia baja hace que las rodillas soporten más peso. Así que si aumentamos la cantidad de pasos por minuto, estaríamos reduciendo el riesgo de lesiones.

Flexiona las rodillas

Parecerá una tontería este consejo, pero hay personas que corren con las rodillas sin flexionar y totalmente rectas. Esto provoca el aumento de lesiones en nuestra cadera y tobillos, ya que el impacto es mucho mayor.

Mediante la flexión de las rodillas, el aterrizaje de la zancada permite que los músculos trabajen correctamente y no sea tan lesivo.

No hagas overstriding

Posiblemente sea la primera vez que escuchas este término, aunque en realidad nos referimos a esa forma de correr, en la que la zancada es tan larga que sobrepasa el cuerpo del corredor. Normalmente aterriza con el talón y mantiene la rodilla casi totalmente recta. El overstriding aumenta las cargas en las rodillas y tibias, por lo que se incrementa el riesgo de lesión.
Además, es una técnica de carrera muy poco eficiente y que sobrecarga tus piernas en exceso.

Fortalece tus piernas

Para tener una buena técnica de carrera, es esencial que tengas unos músculos fuertes. Sobre todo los cuádriceps. Estos son los encargados de tener tus rodillas estables y protegidas. Dedica varios días a rutinas de fuerza para mejorar la tonificación de tus músculos.

Mantente cerca de tu centro de gravedad

Cuanto más cerca de tu cadera aterrices, mayor estabilidad encontrarás. Para evitar el overstriding, aumenta la cadencia de tus pasos para acercas tus pies al centro de gravedad.

No corras demasiado lento

Si has sentido dolor cuando corres demasiado lento, se debe a que la manera en la que corres es uno de los principales componentes que afectan a tu rendimiento. Es lógico que al iniciarte en este deporte tengas que llevar tiempos más lentos, hasta que poco a poco vayas aumentando tu resistencia cardiovascular.

Aun así, hay personas que además caen en el suelo apoyando el talón. Y es algo que se debe evitar. Cada corredor adopta su propia técnica de carrera, pero si al inicio introduce malos hábitos, estos se quedarán y generarán lesiones a largo plazo. Además, el taloneo suele ir acompañado del overstriding. Para evitar eso, pisa siempre con la parte delantera de tus pies.