La artrosis es una enfermedad que afecta a un gran numero de personas, sobre todo de la tercera edad. Un equipo de la Universidad de Cambridge ha realizado un estudio en el que demuestra algo totalmente sorprendente. Parece que el líquido sinovial (un lubricante natural que permite la movilidad de las articulaciones) en pacientes con artrosis, desencadena una respuesta al dolor de las células nerviosas similar a la causada por los alimentos picantes.

¿Qué es la artrosis reumática?

La artrosis es conocida por causar dolor y rigidez en las articulaciones, incluso puede también provocar hinchazón y sensibilidad de las articulaciones. Es una enfermedad que afecta a la calidad de vida y tiene un gran impacto en los costes de la atención médica. La artrosis reumática se ha considerado como un trastorno degenerativo en el que el dolor se produce por el daño y el desgaste del hueso y el cartílago. No obstante, en los últimos años se han realizado investigaciones que muestran que no se limita al daño del cartílago, sino que es un problema de toda la articulación. Siendo la inflamación (la respuesta del cuerpo al estrés y las lesiones) la que contribuye en gran manera a experimentar dolor.

Cuando se produce inflamación, el cuerpo genera un mayor número de células por dentro y alrededor de la articulación. Estas células liberan sustancias inflamatorias en el líquido sinovial y, durante la artrosis, hacen que el líquido se vuelva menos viscoso y las sustancias inflamatorias entren en contacto directo con las células nerviosas sensoriales. Por eso ocurre la sensación de dolor.

¿Qué papel tiene el líquido sinovial?

En un estudio, publicado en la revista Rheumatology, los investigadores de la Universidad de Cambridge y el Hospital de Addenbrooke, analizaron si el líquido sinovial generado durante la artrosis era capaz de excitar directamente los nervios sensoriales (encargados de transmitir el dolor) que están en las articulaciones de la rodilla.

«La artrosis puede ser una afección muy dolorosa, pero solo sabemos un poco sobre las causas de este dolor. Queríamos investigar lo que estaba sucediendo en la articulación y ver si era el lubricante que normalmente mantiene estas articulaciones en movimiento lo que contribuía al dolor. Estudios como estos son importantes para ayudarnos a desarrollar mejores tratamientos«, ha explicado uno de los autores.

Los investigadores realizaron muestras del líquido sinovial de pacientes con artrosis y de donantes post mortem sin enfermedad articular. Los investigadores descubrieron que cuando se realizaban pruebas con líquido sinovial artrósico, los nervios de la rodilla eran más excitables. Los nervios también mostraron un incremento en la función de TRPV1, una molécula que detecta el calor de los alimentos picantes.

La ciencia sabe que existen productos químicos inflamatorios en el líquido sinovial de la artrosis, pero esta es la primera evidencia de que el líquido sinovial puede provocar directamente los nervios sensoriales. Es decir, contribuye directamente en la experiencia del dolor de un paciente.

«Esta es la primera vez que hemos podido usar líquido sinovial de pacientes con artrosis humana para excitar las células nerviosas sensoriales, haciéndolo más clínicamente relevante que los estudios con ratones solos, y con suerte ayudarán a traducir los tratamientos«, explicaba uno de los autores.