Es muy común que ciertos ejercicios o alguna caída te provoquen dolor en las muñecas. Con suerte podrás seguir haciendo tu rutina diaria con ligera molestia, pero hay ocasiones en las que es imposible moverlas o apoyar las manos en el suelo.
Habrás oído hablar de la muñeca abierta, ¿verdad? Hoy te contamos qué es realmente, cuál es su origen y cómo puedes tratarla.

¿Qué es la muñeca abierta?

Aunque la mayoría de las personas decimos que tenemos la «muñeca abierta», lo que realmente ocurre es un esguince. No tiene que ser muy molesto, todo dependerá del grado de dolor que suframos. Lo normal es que notes molestia cuando mueves la mano de un lado a otro o cuando apoyas la palma.

No te tomes a la ligera ese pequeño dolor, pues si no lo curas correctamente puedes agravar la lesión. Un esguince de muñeca sucede cuando los huesos de esta se escurren hacia delante, provocando una distorsión en la articulación y creando pequeñas lesiones.

Su origen está en un estiramiento excesivo o en el desgarro de los ligamentos que unen la articulación. Estos ligamentos son fibras que mantienen la estabilidad de los tejidos, por lo que cuando sufrimos un esguince sentiremos debilidad y menor equilibrio.
Es habitual que suceda cuando nos caemos o nos damos un golpe, pero es cierto que también pueden aparecer con determinados ejercicios como las flexiones, burpees, monkey barks, dominadas, etc.

¿Cuáles son sus síntomas?

Si lo has sufrido o lo estás sufriendo, estamos seguros de que sabes identificar la muñeca abierta. Dolor, debilidad e inestabilidad son los tres síntomas claves. El dolor no tiene por qué ser localizado, puedes sufrir un dolor general en la muñeca; la inestabilidad es esa sensación de que creemos que la muñeca va a salirse de su sitio; y la debilidad es posiblemente el síntoma más obvio.

¿Cómo reducir el dolor y curar la muñeca?

Si acaba de ocurrir, no muevas la muñeca y aplica frío sobre ella. Lo recomendable es acudir al médico para que mediante un examen valore el grado de esguince y el tratamiento que debes seguir.

Pese a que lo primero que se te ocurra sea vendar la muñeca, no es lo más aconsejable. Tu muñeca debe someterse a estimulaciones para mejorar la circulación en la zona y conseguir una pronta recuperación de los ligamentos. Realia pequeños masajes durante unos 15 minutos cada dos días.
Procura de la muñeca no tienda a caer hacia abajo, puedes realizar un vendaje que tienda a tensar ligeramente hacia arriba. Es importante que acudas a un fisioterapeuta para que te de las nociones exactas de tu vendaje.

3 ejercicios para aliviar el dolor de muñeca persistente

Estiramiento suave del rango de movimiento

Si sufres de dolor en la muñeca, comienza con algunos ejercicios ligeros de rango de movimiento. Esta técnica puede ayudar a revivir la rigidez, el dolor y la hinchazón. También puede ser especialmente útil si tienes síntomas de osteoartritis.

  • Siéntate en una silla con el antebrazo sobre el brazo de la silla y la mano y la muñeca colgando del extremo. Si lo deseas, enrolla una toalla pequeña y colócala debajo de tu antebrazo para que sea más cómodo.
  • Comienza moviendo tu mano hacia abajo hasta que sientas un ligero estiramiento en la parte superior de la muñeca. Mantén esta posición durante 5-10 segundos y completa 10 repeticiones.
  • Luego, invierte el movimiento y mueve tu mano hacia arriba, hasta que sientas un tirón en la parte inferior de tu muñeca. Completa la misma cantidad de repeticiones.

Ejercicio de banda de resistencia

Usar una banda de resistencia es una manera fácil y conveniente de ejercitar la muñeca dolorosa. Aporta estabilidad y fuerza a la muñeca sin sobrecargar la articulación. Puede ser especialmente útil para personas con muñecas artríticas o con tendinitis.

  • Siéntate en una silla con el brazo apoyado en la pierna y la palma de la mano colgando del extremo de la rodilla hacia abajo.
  • Asegura una banda de resistencia debajo de tu pie y sostenla en el otro extremo. La banda debe ser lo suficientemente apretada para proporcionar una cantidad moderada de resistencia, pero lo suficientemente floja como para permitirte atravesar todo su rango de movimiento.
  • Mueve lentamente la muñeca hacia el techo y luego hacia el suelo.
  • Después de completar tres series de 10, voltea el brazo y repite el ejercicio con la palma hacia arriba.

Deslizamiento del nervio

Si tienes el síndrome del túnel carpiano, el empleo de algunos deslizamientos nerviosos puede ayudar a reducir el dolor en las muñecas y las manos. Prueba esta técnica para disminuir la compresión en tu nervio mediano.

Progresa lentamente de una posición de la mano a la siguiente, tratando de sostener cada una de tres a siete segundos antes de continuar. Durante este ejercicio, está bien sentir temporalmente un aumento en tus síntomas.

  • Forma un puño con el pulgar fuera de los dedos como si fueras a golpear a alguien.
  • Luego, endereza los dedos y el pulgar como si le estuvieras diciendo a alguien que se detuviera.
  • Seguidamente, extiende tus dedos y pulgar hacia atrás de tu antebrazo.
  • Después de esto, gira la mano para que la palma quede hacia arriba y aleja el pulgar de la mano con la otra mano.
  • Finalmente, usa tu otra mano para jalar tu pulgar hacia atrás y estirarlo suavemente.