Hace poco menos de tres meses sufrí una lesión que hizo parar temporalmente mi entrenamiento. Andaba preparándome pare realizar mi primera temporada de carreras de obstáculos, pero tuve la mala suerte de fatigar mis piernas en un salto y caer al suelo apoyando la mano. Una caída desde algo más de 60 centímetros de alto. Noté perfectamente cómo mi muñeca se rompía y, posteriormente, el radio se salió de su sitio. Es una experiencia horrorosa, tanto que ni quise mirar. El resultado fue una fractura de muñeca y radio, más conocida como fractura de Colles.

Por suerte, tuve un corte limpio que facilitó que encajara el hueso perfectamente en su sitio. No necesité operarme, aunque me dieron la oportunidad de hacerlo, y me volví a casa con el brazo escayolado hasta la axila. Una gracia que me sucedió en pleno agosto.

Hoy quiero contarte todas sensaciones que vas a experimentar en el proceso de curación (siempre que no hayas necesitado operarte), mis consejos para afrontarlo de la mejor manera y la recuperación que debes realizar.

¿Qué es la fractura de Colles?

La fractura de Colles sucede cuando se rompe el hueso radio en la zona más cercana a la mano (radio distal). Es fácil de reconocer por la deformación visible en la muñeca, ya que el radio se desplaza y deja una forma de escalón. No tiene por qué romperse totalmente, pero es muy importante que el traumatólogo coloque los huesos correctamente para evitar una operación.

El nombre de esta fractura se debe a Abraham Colles, un cirujano irlandés que en 1814 describió esta rotura para identificarla fácilmente en las radiografías.

En mi caso, me colocaron el radio para seguidamente inyesarme. Si has pasado por esto, estarás de acuerdo de que es una de las experiencias más chocantes, pero el calor que desprende el yeso recién puesto te da la gloria después del sufrimiento.
Mi rotura estaba tan limpia y tan bien colocada que en un mes me quitaron el yeso. Ya digo, tuve suerte por ser joven, deportista, cuidar mi alimentación y poner todo de mi parte para que la recuperación fuera rápida. En personas mayores, sedentarias o con un fractura un poco más complicada, la escayola puede durar hasta ocho semanas.

¿Qué esperar durante el tiempo que estás escayolado?

La primera semana es horrible, infernal, apocalíptica, horrorosa y todos los términos malos que se te puedan venir a la cabeza. En cuanto se te pase el efecto de la anestesia local, vas a sentir los dolores más agudos e insoportables que jamás has experimentado en la vida (excepto si han parido o te han disparado).

Tus dedos estarán tan hinchados que pensarás que tienes un problema de circulación. Tranquilo, si no están morados o negros, no hay nada que temer. Yo también me preocupé y fui a urgencias tres veces en menos de 48 horas, pero tienes que comprender que la inflamación es un buen síntoma para la recuperación. Al partirte un hueso, la zona está llena de trocitos y deshechos que el cuerpo necesita limpiar y, por eso, la acumulación de líquidos produce una inflamación tan impresionante.

Sé que vas a sentir que el yeso está demasiado ajustado y que puede ser malo para ti sentir que te va a explotar el brazo, pero el proceso es así. Cuanto menos se mueva el hueso, mejor para la formación del callo.

Vas a tener que “amar” ese dolor y aprender a vivir con él hasta que cese con el paso del tiempo. Pasados los primeros 7 días, vas a notar que los dolores desaparecen y la inflamación baja muy lentamente. Es importante que mantengas los dedos hacia arriba y los intentes mover para activar la circulación.

Para dormir, las dos primeras semanas usé el cabestrillo y, entre el pecho y el brazo, ponía un cojín que elevase la mano. Incluso, recuerdo dormir casi sentada porque el dolor era insoportable tumbada. No te desesperes, que todo va a mejor conforme pasan los días.

¿Puedes seguir entrenando?

Soy una persona muy activa, entrenaba unos 5-6 días de forma intensa y mis días de descanso eran de forma activa (andaba, asistía a yoga, pilates…). Tener una lesión grave me hizo parar radicalmente mi rutina. En la primera semana era incapaz de tener ganas de hacer nada, escuché a mi cuerpo y supe que era momento para descansar hasta que me encontrase con fuerzas.

Durante esos 7 días, tan solo salía a dar una vuelta con los amigos para despejarme y mantener activa la circulación. Me ayudó bastante para mitigar el dolor intenso y bajar la inflamación. Además, aproveché esos días para dormir, y dormir mucho. Es muy importante el descanso para recuperarte la lesión lo antes posible.

Una vez superada la primera semana, me encontré con ánimo de salir unas 4 veces a la semana a andar. Andar de forma moderada. La escayola pesa, el cuerpo no puede rendir demasiado y todo lo que hagas debe ser para sentirte mejor. No hagas ningún sobre esfuerzo, pero tampoco te quedes postrado en la cama o en el sofá. Tienes tres extremidades que te funcionan a la perfección, así que no te victimices. Yo en todo momento pedí que no me ayudaran a vestirme, ni a comer, ni a ducharme. Eres una persona válida y tienes que ser consciente de ello.

Conforme pasen los días y las semanas, puedes empezar a añadir ejercicios de abdominales, glúteos y piernas. Incluso, puedes trabajar con tu brazo no lesionado. Se dice que el cuerpo intenta equilibrar las descompensaciones, así que puedes ayudar a no perder demasiado tu masa muscular.

Yo me harté de hacer sentadillas (de todo tipo), abdominales, swings de kettlebell a una mano, curl de bícep (con el brazo bueno), anduve en pendiente, hice elíptica…

Te aconsejo encarecidamente no abandonar la actividad física. Mentalmente debes estar fuerte y ser activo te va a ayudar en este proceso. Además, agradecerás no perder la forma física totalmente.

Tienes que cambiar ciertos hábitos

¿Sabes qué es una de las piezas fundamentales en la recuperación? Tu alimentación. Sí, no solamente tienes que cuidarla mucho más, sino que también debes aumentar la ingesta calórica en hasta un 30%.

El proceso de curación consume muchísima energía, por lo que tu cuerpo va a necesitar todos los nutrientes de buena calidad. Aumenta el consumo de proteína y grasas saludables, reduce cualquier producto ultraprocesado y elimina el alcohol.

Te recomiendo que tomes magnesio y vitamina C para ayudar en la recuperación.

¿Qué va a suceder cuando te quiten la escayola?

La escayola se quita con una sierra eléctrica que no corta la piel, así que no debes temer nada. No te voy a engañar, sentirás dolor. Has pasado más de un mes con el brazo sin mover y, posiblemente, con la mano doblada hacia afuera.

Llegados a este momento, verás tu brazo muy extraño. Sin forma, con mucho vello y con moratones. Si eres aprensivo no mires y pide que te lo laven antes de colocarte la férula (o muñequera rígida). Van a tener que moverte la posición de la mano, así que respira hondo y échale valor. Una vez colocada la muñequera, te mandarán para tu casa y estarás otras 4 semanas.

El codo te va a costar moverlo, pero no tengas prisa. En poco más de una semana recuperarás la movilidad total de la articulación. Yo el primer día casi no podía bajarlo, y en 48 horas ya tenía un rango de movimiento de un 85%.

Mi consejo es que pasada la primera semana con la férula, acudas a un fisioterapeuta especializado en deporte. Es muy importante que empieces la recuperación cuanto antes. No temas por tu hueso, porque si sigues las recomendaciones de un profesional, estarás estimulando la recuperación y no habrá riesgo a que pase nada negativo.
Te dará indicaciones sobre movimientos que puedes ir realizando en casa, te aconsejará sobre la aplicación de frío y alguna crema y, sobre todo, te quitará el miedo a no separarte de tu muñequera.

Una vez que el traumatólogo te de el visto bueno para que retomes tu vida normal, tu fisioterapeuta te aconsejará nuevos ejercicios para empezar a fortalecer el antebrazo y los músculos de la mano. Yo, después de un mes y medio, hice mis primeras flexiones. Y hoy, casi tres meses más tarde de mi fractura, realizo entrenamientos funcionales, hago burpees y adapto los ejercicios hasta que tenga la fuerza suficiente en mi brazo.

Las ganas de recuperarte serán las que te ayuden a conseguirlo cuanto antes. Si tan solo te quejas y no pones de tu parte, puedes perder el rango de movilidad total o seguir con molestia durante varios meses.

Evidentemente, no tengo fuerza ni para hacer un curl de bíceps con 5 kilos, pero tampoco tengo prisa. Estoy muy contenta con la evolución, pero el cuerpo necesita un tiempo para recuperarse totalmente. Y se dice que hasta que no se cumple un año, el hueso no vuelve a estar igual que antes.

Consejos que me gustaría haber sabido

  • No te rasques dentro de la escayola. El picor es momentáneo, pero si te haces una herida se puede infectar.
  • Limpia tus dedos con una toallita y desinfectante. Aunque no estés tocando nada con la mano del brazo inyesado, la acumulación de piel muerta y sudor puede darte mal olor.
  • Hidrata la mano con crema o aceite.
  • Cuando te sientas un poco mejor con el yeso, empieza a coger botellas, vasos o una bolsa con algo de peso para estimular la creación del hueso. Incluso, realiza pequeños movimientos (suaves y dentro de lo que permita la escayola).
  • Toma citrato de magnesio.
  • Si te lesionas tu brazo dominante, disfruta de aprender a vivir con la otra mano. Yo tuve que aprender a comer, lavarme los dientes, abrocharme los pantalones, escribir en el móvil… Se estimula el cerebro y puedes ganar capacidades que desconocías.