Después de entrenar es habitual sentir la espalda cargada. Uno de los factores por los que te recomendamos estirar y descansar tras el ejercicio, es la liberación de la tensión acumulada y la recuperación de la musculatura. A continuación, te exponemos 3 ejercicios ideales para relajar la espalda tras la actividad física.

La espalda, especialmente la región lumbar, suele acumular tensión y producir molestias tras un entrenamiento intenso. Para evitar el riesgo de sufrir lesiones y adquirir los aspectos más positivos del ejercicio, es imprescindible dedicar unos minutos a estirar para relajar la zona. De esta manera estaremos reduciendo las posibilidades de sufrir tirones, contracturas y otras dolencias.

3 Estiramientos para relajar la espalda

Rodillas a un costado

Túmbate boca arriba y asegúrate de que tu espalda permanece bien pegada al suelo. Vigila con especial atención la curvatura de la zona lumbar e intenta que ésta quede lo más próxima posible al suelo. A continuación, flexiona las rodillas llevándolas al pecho. Una vez te sientas relajado, deja caer las rodillas hacia el lado derecho, manteniendo tus brazos en cruz. Dirige la mirada hacia el lado opuesto, sintiendo como se estira la columna.

Torsión espinal

Siéntate en el suelo con las piernas cruzadas. Mantén la espalda alargada y la mirada al frente. Lleva el mentón ligeramente hacia el pecho. Baja los hombros y libéralos de tensión. A continuación, realiza una torsión hacia el lado derecho ayudándote de tus manos en el suelo para forzar con suavidad el giro. Imagina que tu cuerpo es una esponja mojada y quieres eliminar el agua retorciendo la misma.

La cobra

Una de las posturas básicas del yoga es la cobra. Túmbate boca abajo con la mirada hacia el suelo. Apoya las palmas de las manos, junto al pecho, flexionando los codos. A continuación, empieza a alargarlos con suavidad llevando la mirada hacia el techo. No es necesario que tus codos queden completamente estirados, se trata de relajar la espalda, así que se prudente y no te fuerces.

Para que los ejercicios sean efectivos, lleva una respiración profunda y consciente y ve con calma. No hagas movimientos bruscos y, sobre todo, no te fuerces. Intenta hallar el punto en el que notes un ligero estiramiento de la musculatura. Realízalos a ambos lados de forma alterna y repítelos 4 veces a cada lado.