A lo largo del a vida, las personas podemos llegar a padecer dolor de espalda por distintas causas. Ya sea en la zona cervical, dorsal o lumbar, existen muchas razones por las que ésta puede verse afectada.

Algunas causas de las dolencias de espalda

Hay quienes tienen predisposición a ello debido a problemas congénitos como, por ejemplo, los casos de escoliosis. Sin embargo, factores externos como accidentes, lesiones deportivas o laborales o una mala postura, pueden provocar problemas en este sentido. La mayor parte de afecciones de espalda vienen de la tensión y tirantez muscular derivadas del sobrepeso, estilo de vida sedentario, falta de forma física o la mala postura.

Por ello, tener un abdomen fuerte y realizar estiramientos a diario ayuda a prevenir dolencias en la espalda. Si sufres de algún problema concreto, es imprescindible que visites a un médico que pueda evaluar tu situación y orientarte hacia la recuperación. Cuando nos iniciamos en alguna práctica deportiva dirigida, observamos cómo el instructor no pregunta si sufrimos alguna lesión importante. Y es que es necesario que éstas sean tratadas como corresponde para no poner en riesgo la salud.

En definitiva, la mejor manera de proteger la espalda, es llevando a cabo ciertos aspectos en la rutina diaria. De esta manera, podemos adoptar ciertos cambios cuando no levantamos, nos sentamos, dormimos o ejercemos fuerza para levantar algún bulto pesado.

Medidas que adoptar para cuidar la espalda

Cuando te sientes y te levantes

Y es que, aunque es un gesto de lo más habitual, es muy arriesgado para la espalda. Es recomendable realizar el impulso adelantando uno de los pies con respecto al otro. Además, es importante tener la espalda recta a la hora de hacerlo y utilizar el apoyo de los brazos.

Levantar un bulto desde el suelo

Cuando tengas que coger una caja o cualquier otro objeto, de cierto peso, desde el suelo hazlo de la siguiente manera. Jamás ejecutes el levantamiento con las rodillas estiradas y bloqueadas. Flexiónalas para que la musculatura de tus piernas sea la que trabaje. Mantén la espalda alargada protegiendo la zona lumbar y coge la caja, o el bulto en cuestión, lo más pegada posible al cuerpo.

Cuando estás sentado

Muchas personas llevan los hombros y la cabeza hacia delante y esta postura debe corregirse. Cuando nos sentamos como corresponde, bien apoyados en el respaldo, con la columna estirada y los hombros abajo y atrás, experimentamos una sensación de energía y vitalidad.