Las lesiones en la zona baja de la espalda son unas de las más comunes. “Suerte” sería tener un dolor por un movimiento mal realizado en el entrenamiento, pero la mayoría sufre una lesión lumbar por el estilo de vida sedentario. Estar sentados en una silla es una posición antinatural del ser humano, que favorece el acortamiento de los músculos. Si te fijas en las tribus, suelen descansar en una cuclilla profunda, que permite la elongación correcta de los isquiotibiales y cuádriceps.

Entre las malas posturas al sentarnos, las incorrectas cargadas de peso desde el suelo y la poca actividad física, es normal que el lumbar se dañe y se cree una lesión. La más común es la lumbalgia, que de haberla pasado sabrás lo insoportable que es el dolor. Por cierto, ¿te has parado a pensar por qué esta lesión lumbar no permite ponerte recto?

También es posible que te ocurra alguna lesión entrenando, por poner la espalda redondeada en el peso muerto, por ejemplo. O por hacer sentadillas o puente de glúteos aplicando la fuerza con la zona baja de la espalda. Por desgracia, es común que en el CrossFit o levantamiento de peso se den estos problemas.

¿Qué podemos hacer para mejorar una lesión lumbar?

  • Descansa. Sí, no vayas a hacer ejercicio físico durante un tiempo. Pensarás que estoy de broma animándote a quedarte en el sofá durante unos días hasta que puedas volver a andar y agacharte en todas las direcciones sin dolor.
  • Ve a un fisioterapeuta. Sé que la mayoría recurre a un quiropráctico para que le cruja los huesos y le de una «paliza». El verdadero profesional que puede tratar la sesión es un fisioterapeuta.
  • Cupping. Hace tiempo te hablamos de esta terapia. El uso de «copas» es una buena forma de  reducir el espasmo en la zona lumbar a la vez que aumenta el flujo de sangre en ese área. El aumento de circulación también implica que las sustancias de desecho del área traumada se eliminan. Y eso es bueno.
  • Foam Roller. El rodillo de espuma puede convertirse en un buen aliado para automasajearte en casa. Utilizarlo no es una tontería, por lo que será necesario que aprendas a realizarlo para liberar tensiones. Ruédalo hacia delante y hacia atrás en las zonas doloridas. Hazlo lentamente y durante unos 10 minutos.
  • Alimentación anti inflamatoria. Ya sabes que los alimentos también tienen mucho de influencia. Comer de forma anti inflamatoria es fundamental para mejorar la lesión lumbar. Reduce el contenido en hidratos de carbono y asegúrate de consumir suficientes aceites grasos esenciales. Cuanta menos inflamación tengas en el resto del cuerpo, mejor podrá combatir tu organismo la lesión.
  • Frío. Aplicar hielo en la zona baja de la espalda es un buen método anti inflamatorio y «anestésico».

Ya sabes, siempre es mejor prevenir que curar, sobre todo si se tratan de problemas relacionados con la columna vertebral. Realiza ejercicio físico de forma inteligente, entiende las señales del cuerpo y no sobrepongas tu ego a la salud.