Son muchas las razones por las que un elevado porcentaje de las personas, sufren dolor en las cervicales. Se trata de una molestia, a veces tan intensa, que puede llegar a suponer un verdadero problema para enfrentar la rutina diaria. Aunque el primer paso sea averiguar qué está ocasionando el dolor, existen varios aspectos que debes tener en cuenta.

¿Qué puede ocasionarme dolor en las cervicales?

¿Cargas mucho peso?

Tal vez estés cargando demasiado peso a lo largo del día. Muchas veces llenamos los bolsos más de lo necesario y esto repercute en nuestra espalda. Si es tu caso, intenta cambiar el bolso normal por una mochila o bandolera. Limita el peso que cargas con lo estrictamente necesario, y busca la manera de repartirlo. Así, el peso no estará recayendo sobre un lado, provocando descompensación y posterior dolor.

Tus niveles de estrés

A causa del estrés, puede ocurrir que la zona de las cervicales se tense y acabe provocándonos molestias. Basta con el estrés de los quehaceres cotidianos, para que la tensión se acumule en las cervicales. Por lo tanto, intentar relajar esta zona, realizar estiramientos o, incluso, recibir un masaje periódicamente, es ideal para dejar de sentir pesadez; o, al menos, disminuirla. Practica yoga, pilates o alguna otra actividad que te ayuda a liberar el estrés a través de la respiración.

Calzado adecuado

Para la salud y el buen estado de nuestra columna, llevar un calzado cómodo es imprescindible. Si llevas tacones habitualmente, intenta alternar la longitud del tacón. Asimismo, procura utilizar calzado cómodo siempre que te sea posible. Andar diariamente en tacones, también repercute en el estado de algunas zonas de nuestro cuerpo.

Cuida tu postura

Tanto si trabajas sentado frente al ordenador, como si eres de los que está siempre mirando el móvil. ¡Mucho cuidado con la postura que adquieres! Intenta adoptar una buena posición alargando la espalda. Observa que tu silla de trabajo esté a la altura necesaria frente al ordenador. Del mismo modo, si pasas horas con el teléfono, hábito que deberías modificar si no es estrictamente necesario, alza la mano con el teléfono, en lugar de mantener la mirada hacia abajo.

Ejercicios para mejorar las molestias cervicales

  1. Siéntate con la espalda estirada y posa tu mano izquierda sobre tu oreja derecha por encima de la cabeza. Ejerce una suave presión llevando tu oreja izquierda hacia el hombro. Aguanta unos segundos y cambia de lado.
  2. De pie o sentado con la espalda estirada y la mirada al frente, sube y baja los hombros lentamente. Arriba y abajo, unas cuantas repeticiones. Al terminar, puedes rotar ambos hacia adelante unas cuantas veces, y cambiar el sentido.
  3. Ponte de pie con las piernas separadas a la altura de las caderas. Entrelaza tus manos delante de ti con los brazos estirados, sin bloquearlos. Las rodillas permanecen ligeramente flexionadas. Empuja tus manos hacia delante y desbloquea los omoplatos. Realiza unas cuantas repeticiones.
  4. Por último, en la misma postura que en el anterior ejercicio, entrelaza esta vez las manos por detrás de tu espalda. Saca sin miedo el pecho y simula un bostezo tirando de tus manos hacia atrás. Notarás cómo se desbloquean los hombros y se libera mucha tensión.

Realiza estos ejercicios a diario y observa como dejas de sentir esa tensión tan molesta. Si te habitúas a estos sencillos estiramientos notarás muchos beneficios.