Practicar running está bien, siempre que seas consciente de que puedes practicarlo. Para empezar a hacer actividad física, es recomendable acudir al médico para que nos hagan un chequeo. Es genial que quieras cambiar tu estilo de vida sedentario, pero debes tomar una serie de precauciones si tienes alguna lesión o problema de salud.

La hernia discal es una de las lesiones más comunes y que llega a incapacitar en sus fases dolorosas. La hernia aparece cuando uno de los discos que está entre dos vértebras, se sale un poco y comprime la médula espinal. Si te encanta correr, pero tienes este problema, te cuento si deberías dejar de practicarlo o si puedes correr maratones sin problema de espalda.

¿Qué es una hernia discal?

Como adelantábamos antes, la hernia discal aparece cuando el disco que está entre las vértebras, se sale por uno de lados, y puede llegar a comprimir la médula ósea que pasa por el canal de las vértebras. Si padeces este problema, darás fe del dolor y sensibilidad que provoca, así como agarrotamiento muscular de la zona.
Es importante que no lo dejes pasar, o corres el riesgo a quedarte incapacitado si no lo tratas o cambias tus hábitos.

Los discos intervertebrales tienen como función aguantar la presión y el movimiento cambiante de las vértebras. Precisamente, no están creados para que se realice siempre la misma presión en el mismo punto; en caso de producirse, saluda a la hernia discal.
Son muy comunes en personas sedentarias que adoptan malas posturas, aunque también puede darse en gente que realiza demasiado ejercicio de la manera incorrecta. 

¿Se puede correr si tienes una hernia discal?

Poder, se puede. Bueno no es.

Cuando corremos, se realiza una mayor compresión de los nervios que pasan por la columna, y afecta negativamente a la hernia discal. Quizá al principio no notes dolor, pero con el paso de los minutos será insoportable el pinzamiento. Si insistes en correr, es muy posible que con el tiempo no puedas realizar ejercicio físico, ni puedas tener una vida cómoda.

Sin embargo, si no sufres una hernia discal aún, es recomendable correr para fortalecer la musculatura de alrededor de la columna vertebral. Además, le estarás dando al disco variedad de movimientos que le servirán como “masaje”.
Aun así, es probable que una vez que te recuperes de la hernia (y siempre que un médico te lo confirme), puedas volver a correr. Tendrás que empezar de forma suave e ir aumentando el ritmo progresivamente con el paso de los entrenamientos.

¿Qué otros deportes se pueden realizar?

La hernia discal no tiene por qué ser un impedimentos para seguir incluyendo el deporte en tu día a día. Opta por actividades que no supongan un alto impacto en las vértebras como la natación, pilates o yoga.
Por supuesto, es mejor que lo realices siempre bajo la supervisión de un experto para no hacer movimientos que empeoren o afectan a la hernia.