Si provienes de una familia religiosa, es posible que hayas escuchado eso de que en la Iglesia no debes cruzar las piernas. ¿Nos debemos a una cuestión de creencias o a un posible problema de salud? Es muy habitual que las mujeres se sienten con las piernas cruzadas, pero no piensan en cómo puede afectar esto en la circulación y en los músculos.

Durante años se ha recomendado no sentarse con una pierna encima de la otra, ya que estar sentados en una silla también es una postura antinatural y esto incrementa las posibilidades de lesiones o malas posturas. Los problemas más comunes son el aumento de la presión sanguínea, adormecimiento de las piernas, daños en los nervios y varices.

Aunque esa sensación de piernas y pies dormidos es tan solo temporal. Al mantener mucho tiempo la misma postura, es posible que se cree una parálisis del nervio peroneo y sientas incomodidad para levantar la parte delantera de tus pies. Pero como es algo que sientes incómodo, lo habitual es variar la postura, siendo poco probable que sentarse con las piernas cruzadas llegue a generar un entumecimiento a largo plazo.

¿Cómo afecta a la presión sanguínea?

Cuando vamos al médico a realizarnos un chequeo rutinario, verás que te piden que apoyes el brazo en una mesa y no tengas las piernas cruzadas. Cuando cruzamos las piernas, la presión sanguínea aumenta y puede dar valores alterados. Es cierto que no son muchos los estudios que avalan esta teoría, ya que la mayoría afirma que la presión aumenta al estar cruzadas, pero vuelve al estado normal cuando apoyamos ambos pies en el suelo.
Se encuentra también un mayor aumento en personas que están siendo tratadas por tener hipertensión.

¿Por qué se ha pensado siempre que la presión aumenta? Existen varias explicaciones:

  • Al poner una rodilla sobre la otra, estamos enviando sangre de las piernas hacia el tórax, lo que implica bombear más sangre desde el corazón y aumentar la presión.
  • La otra causa es que el ejercicio isonométrico de los músculos de las piernas (por no mover las articulaciones), aumenta la presión de la sangre que pasa por los vasos.

Para saber cuáles de las dos opciones era la más probable, en Holanda hicieron un estudio.
Se concluyó que la resistencia en los vasos sanguíneos no aumentaba cuando las pulsaciones eran bajas y las piernas estaban cruzadas; pero la cantidad de sangre que salía del corazón, sí aumentaba. Por lo que el aumento en la presión es a causa de que cruzar las piernas hace que suba más sangre al corazón.

Por lo que sí es verdad que cruzar las piernas causa un aumento de la presión, pero no tiene consecuencias evidenciadas a largo plazo. Excepto por una excepción. Los médicos recomiendan que las personas que tienen una mayor probabilidad de sufrir coágulos, eviten adoptar esta postura al sentarse.

¿Puede existir algún beneficio en esta postura?

La mayoría de los estudios afirman que no es una de las mejores posturas para sentarnos, pero una investigación de la Universidad Centro Médico de Rotterdam descubrió que podía tener un pequeño beneficio.
Parece que cruzar las piernas sobre la rodilla aumenta el alargamiento del músculo piriforme en un 11%, si se compara con sentarnos con ambos pies en el suelo, y un 21% si se compara con estar de pie.

Los autores del estudio piensan que esto aumenta la estabilidad de la pelvis igual que cuando se tensan los músculos abdominales.