Psoas ilíaco en mujeres

musculo psoas

Compuesto por dos segmentos distintos, el músculo iliopsoas, también conocido como psoas ilíaco, se encuentra en la T12 y las primeras cinco vértebras lumbares. Reconocido por su increíble fuerza, este músculo es propenso a sufrir tendinitis del psoas. Esta afección, que se encuentra comúnmente en los atletas, implica la inflamación del tendón del músculo iliopsoas y afecta principalmente la parte interna de la cadera y el área pélvica.

En este artículo vamos a contarte todo lo que necesita saber sobre el dolor del psoas ilíaco en mujeres y sus causas.

¿Cuál es el origen de la tendinitis del psoas?

posturas para el psoas

La rotación y el movimiento de la parte externa del muslo son facilitados por el músculo psoas. Desempeña un papel crucial al permitirnos caminar y realizar diversos movimientos de cadera. La inflamación del tendón del psoas puede atribuirse a varios factores. Una posible causa es la inflamación resultante de una tensión inadecuada en el músculo.

La fricción se intensifica cuando la pelvis se inclina en dirección posterior, lo que podría provocar la aparición de esta afección si se mantiene durante un período prolongado. Además, un impacto directo también puede desencadenar su manifestación.

Otro factor potencial que contribuye a la tendinitis del psoas es la elevación prolongada de las rodillas mientras estamos sentados, como cuando estamos sentados en una silla que no está adecuadamente ajustada a nuestra altura.

Sin embargo, otro factor que contribuye a la tendinitis del psoas es el tratamiento inadecuado o la recuperación inadecuada del dolor lumbar. Como resultado, el músculo iliopsoas se ve obligado a realizar un esfuerzo excesivo, lo que provoca posibles lesiones.

Las actividades deportivas como el baile, el atletismo y el fútbol a menudo provocan esta afección debido a la flexión repetitiva de la cadera. Otro hecho común es el ciclismo, donde pasar períodos prolongados pedaleando ejerce presión sobre la zona.

¿Qué personas tienen mayor riesgo de desarrollar tendinitis del psoas?

psoas en mujeres

Los jóvenes que están profundamente comprometidos con los deportes son particularmente susceptibles a sufrir tendinitis del psoas. Por lo general, este grupo demográfico posee una percepción disminuida de los peligros potenciales asociados con el mantenimiento de posturas incómodas, ya que priorizan mejorar sus capacidades físicas y psicológicas.

El grupo demográfico más susceptible a la tendinitis del psoas son las mujeres, mientras que las personas mayores de 60 años, independientemente del sexo, también son propensas a esta afección. Es posible que el deterioro muscular contribuya a esta dolencia en los adultos mayores, aunque en el pasado se asocia más comúnmente con actividades deportivas excesivas. Por lo tanto, sin realizar una investigación previa, resulta difícil establecer una correlación directa entre la tendinitis del psoas y las personas de edad avanzada.

Signos de inflamación del tendón del psoas

psoas

La afección comúnmente conocida como «psoitis» o tendinitis generalmente se manifiesta con distintos síntomas, que incluyen:

  • El dolor que se origina en la zona de la ingle se irradia a las nalgas, los muslos y las rodillas
  • Dolor en la región lumbar
  • Fatiga

Los síntomas de la tendinitis o psoitis del psoas suelen manifestarse de forma esporádica, coincidiendo con actividades que ejercen presión en las caderas, los muslos o la ingle, como caminar o conducir. Sin embargo, una vez que cesamos estos movimientos, el dolor disminuye gradualmente y finalmente desaparece.

En caso de que la condición empeore, los síntomas pueden manifestarse incluso durante los períodos de descanso.

Cómo evitarlo

Para preparar adecuadamente los músculos para la actividad física, es necesario realizar ejercicios de estiramiento antes del calentamiento. Estos estiramientos deben ser supervisados ​​por un profesional del deporte con conocimientos para garantizar que cualquier postura incorrecta se corrija rápidamente. Esto sirve tanto para relajar los músculos como para prepararlos adecuadamente para la práctica deportiva.

Al incorporar deportes de bajo impacto junto con actividades de alto impacto o alto rendimiento, se puede minimizar el riesgo de infligir traumatismos graves y tensión muscular excesiva.

Es fundamental mantener un peso adecuado en función de la constitución corporal individual para evitar una tensión excesiva en el culturismo y la estructura ósea. Para las personas que practican deporte habitualmente, es fundamental exigir la consulta con profesionales del campo de la traumatología y la fisioterapia. Es fundamental evaluar el estado de los tejidos del cuerpo y tomar las medidas necesarias para identificar y prevenir posibles problemas.

Cómo se diagnostica

Por lo general, el diagnóstico de esta afección se puede sospechar en función de los síntomas informados por el paciente. Sin embargo, es importante considerar que existen otras dolencias que pueden provocar dolor inguinal, lo que obliga a considerar diagnósticos diferenciales durante el proceso de evaluación. Para confirmar el diagnóstico, el médico o fisioterapeuta realiza un examen físico. Este examen implica palpar la región inguinal (que provoca dolor), evaluar el rango de movimiento en las articulaciones (que puede estar limitado debido al dolor) y evaluar la fuerza de los músculos de la cadera.

Adicionalmente se realizan pruebas de provocación, como el test de Ludloff. Esta prueba consiste en flexionar la cadera con la rodilla extendida mientras el paciente está acostado. Si esta maniobra induce un dolor profundo en la ingle, indica que la inserción tendinosa del músculo en el trocánter menor está afectada (lo que se conoce como signo de Ludloff positivo).

Si bien el examen físico es eficaz para identificar la psoítis, sólo mediante pruebas de imagen se puede determinar el alcance total del daño al tendón. El paso inicial consiste en realizar una ecografía en la zona afectada, que proporciona información valiosa sobre el estado del tendón.

Además, se necesitan estudios como la resonancia magnética y la tomografía computarizada para no solo evaluar el punto de inserción del flexor de la cadera sino también descartar otras lesiones adyacentes que causen síntomas similares a los de la psoriasis (diagnóstico diferencial).

Los médicos primero les dicen a los pacientes que dejen y reduzcan las actividades que ejercen presión sobre las caderas, que usen hielo en el área dolorida y medicamentos como ibuprofeno o diclofenaco para reducir el dolor y la inflamación. Una vez que el dolor se haya reducido considerablemente, su médico realizará fisioterapia, que implica entrenamiento del movimiento mediante ejercicios especiales de estiramiento y fortalecimiento. Si los síntomas persisten, su médico puede administrarle una inyección de cortisona alrededor del tendón en la parte superior del muslo.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre el dolor del psoas ilíaco en mujeres y sus causas.