Una de las lesiones más temidas por los corredores es la lesión de cadera. Su lenta recuperación puede retirarte de los entrenamientos durante varios meses y tendrás que empezar de cero hasta volver a coger fondo. No es necesario caerse o darse un golpe, las roturas fibrilares y el desgaste puede acabar provocando esta lesión.

¿Por qué afecta a corredores?

La cadera es una articulación estable, cuya misión básica es ayudar a amortiguar el golpe cuando corremos o saltamos. Junto con el hombro, es la articulación más móvil de nuestro cuerpo.

Los seres humanos podemos andar gracias a la disposición excéntrica con respecto a la columna de la cadera. Esto también hace que se concentre una mayor tensión en el centro, pudiendo ocasionar sobrecargas en esa zona y derivando en lesiones. Habrá que tener en cuenta si nuestro cuerpo ha sufrido alguna alteración durante en desarrollo, la edad, el peso, el nivel de entrenamiento, flexibilidad, el deporte que se practica y el terreno en el que lo hacemos.

El running es un deporte de impactos que, por la repetición de la zancada, las caderas se someten a un constante estrés que puede crear dolores en los corredores. La bursitis trocantérea es una de las lesiones más temidas por los corredores y que aparece por el estrés del running.

¿Qué es la bursitis trocantérea?

Posiblemente no conozcas el término médico del dolor de cadera producido por el running, aunque no solamente es una lesión exclusiva de los corredores. Montar en bicicleta o realizar saltos repetitivos puede derivarte en una bursitis trocantérea.

Se produce fundamentalmente al inflamarse la bursa, bolsita o saco relleno de líquido que actúa como un cojín entre los músculos, los tendones y los huesos. Los síntomas pueden ser desde dolor en los laterales de la pierna, al subir o bajar las escaleras, al cruzar las piernas o al levantarse de la silla.
Cuidado con confundir los síntomas de la lesión de cadera con la tendinitis del glúteo. El dolor producido es muy similar, por lo que es conveniente acudir al médico para un diagnóstico exacto.

El tratamiento que podemos llevar para la bursitis trocantérea dependerá del grado de la misma. Lo normal es que la mayoría de corredores no tengan que pasar por quirófano. El médico especialista al diagnosticarte, te dirá el tratamiento más correcto que suele combinar el reposo deportivo, antiinflamatorios y fisioterapia. Si te duele muchísimo, aplica hielo también para disminuir la inflamación.

Para que no te ocurra, lo mejor que podemos hacer es prevenirla. Para huir de esta lesión de cadera, lo mejor es hacer siempre un buen calentamiento y estirar al terminar. Parece una tontería, pero estos dos pasos pueden evitarnos muchísimos dolores.
Presta especial atención también a tu calzado y pisada, hidratación y alimentación.