Descubre por qué te duele la cadera después de andar

Empezar a andar como actividad física puede acentuar posibles patologías que no sabíamos que tenemos. La baja forma física puede ser un factor determinante, pero también existen otros factores que influyen negativamente. Descubre por qué nace el dolor en la cadera después de andar y qué tratamiento existe para prevenir su aparición.

Si tener dolor en la cadera después de andar es algo limitante, no deberíamos pasar por alto su origen. Continuar haciendo sesiones de senderismo o caminatas pueden agravar el problema en esta articulación. Por eso, es conveniente prestar atención a los síntomas y valorar cuál podría ser el remedio más efectivo para el dolor.

Causas

La bursitis y la artritis son causas comunes de dolor de cadera al caminar. Con la artritis severa, el dolor que siente al caminar puede persistir incluso después de detenerse y sentarse. A veces, el dolor empeora después de estar sentado demasiado tiempo o por la noche, cuando está acostado sobre la cadera afectada. La artritis ocurre cuando el cartílago se desgasta, dejando hueso crudo sobre hueso sin ningún relleno. La bursitis es la irritación causada por la inflamación de una bolsa, un pequeño saco gelatinoso que actúa como un cojín entre el hueso de la cadera y los tejidos y músculos blandos suprayacentes. Otras causas pueden incluir tendinitis, tensión o esguince, o ciática.

También es posible que estés usando un calzado inapropiado o que hayas cogido la costumbre de marcar un paso dañino para tu cadera. Estar en baja forma acentúa todo tipo de dolencias, por lo que es recomendable que también introduzcas entrenamientos de fuerza para reducir el dolor y los desequilibrios musculares.

Si acudes al médico, él querrá saber si el dolor está en uno o ambos lados, si tienes dolor en otro lugar, si el dolor comenzó repentina o lentamente, si tuvo una caída o una lesión, y qué actividades parecen para mejorar o empeorar el dolor. Puede pedirte radiografías de la cadera, aconsejar medicamentos de venta libre o recetarte un antiinflamatorio.

persona andando con dolor de cadera

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para la bursitis de cadera y la artritis incluyen estrés repetitivo o lesiones por uso excesivo, lesiones de cadera, una enfermedad de la columna vertebral como escoliosis, diferencias en la longitud de las piernas, cirugías previas o espolones óseos y depósitos de calcio. Las lesiones repetitivas pueden surgir al correr, montar en bicicleta o estar de pie durante largos períodos de tiempo. Las lesiones de cadera pueden resultar de caídas, golpes en el hueso de la cadera o tumbarse de lado durante un período prolongado de tiempo.

Aunque la bursitis puede afectar a cualquier persona, es más común en mujeres y personas de mediana edad o ancianos.

La osteoartritis de cadera puede causar dolor persistente en las personas que salen a andar, aunque es más común en atletas mayores. La osteoartritis hace que el cartílago de la articulación de la cadera se rompa, se parta y se vuelva quebradizo. A veces, los pedazos de cartílago pueden dividirse y romperse dentro de la articulación de la cadera. La pérdida de cartílago conduce a una menor amortiguación de los huesos de la cadera. Esta fricción causa dolor, irritación e inflamación.

Es importante prevenir y tratar la artrosis lo antes posible. Una dieta antiinflamatoria junto con medicamentos puede ser útil para aliviar el dolor y promover la flexibilidad. Algunos casos pueden requerir fisioterapia o cirugía. Mantener un peso saludable también es importante.

¿Se puede prevenir?

La prevención está dirigida a evitar comportamientos y actividades que puedan empeorar la inflamación. Evitar actividades repetitivas que ejercen presión sobre las caderas y perder peso son eficaces para disminuir el dolor. Asegúrate de que tus zapatos te queden bien y consulta con un experto en calzados u ortopedistas para considerar el uso de aparatos ortopédicos si tienes diferencias en la longitud de las piernas. Mantener la fuerza y ​​la flexibilidad de las piernas y los músculos de la cadera ayudará a aliviar las molestias.

Consulta a tu médico de cabecera si el dolor de cadera limita tus actividades cotidianas o interfiere con tu capacidad de levantar o mover las piernas. Si el dolor de cadera continúa mientras estás descansando y no se alivia con medicamentos, es posible que debas considerar otros tratamientos.

Una evaluación de fisioterapia de pretemporada puede identificar a los atletas con disminución de la movilidad de la cadera y determinar un curso de acción apropiado. Se puede implementar inmediatamente un programa completo de estiramiento si la molestia en la cadera se debe a la tensión de los tejidos blandos.

La articulación de la cadera es uno de los segmentos de la cadena cinética. Por lo tanto, comenzar un programa de estiramiento independiente, como el yoga o cualquier otra forma común alternativa de «aflojar» la rigidez de la cadera, podría no ser el mejor punto para comenzar. Lo primero es acudir a un profesional calificado para que revise las cosas.

Si el dolor de cadera se debe a los cambios en la configuración de las superficies articulares, el estiramiento agresivo puede provocar más daño tisular. Esto sucede porque no estaríamos estirando los tejidos apretados. En este caso, podríamos estar comprimiendo la articulación ya comprometida por la alteración mecánica.

dolor de cadera despues de andar

Recuperación

Lo más importante es tomarnos un descanso de correr si tenemos dolor de cadera. Una vez que empecemos a sentirnos mejor, volveremos a introducir gradualmente la actividad en la rutina para evitar más lesiones.

Los expertos recomiendan seguir una dieta saludable para acelerar el proceso de curación. Incluiremos alimentos ricos en proteínas, vitamina D y calcio. Algunos de estos alimentos incluyen salmón, sardinas y alimentos fortificados, como cereales o leche. Aunque también se puede optar por la suplementación deportiva.

Una vez que estemos lo suficientemente bien como para volver a salir a andar, se aconseja comenzar gradualmente la práctica a la mitad de la duración y la intensidad. Lentamente, regresaremos a la rutina de carrera anterior si es apropiado. Además, si tenemos sobrepeso o no somos experimentados en la práctica de ejercicio físico, es recomendable contar con la ayuda de un profesional.

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