Hace unos 4 años, Adidas sacó al mercado sus primeras zapatillas con tecnología Boost. A día de hoy, siguen saliendo nuevos modelos con este avance, pero es posible que ni sepas qué es ni qué beneficios aporta. ¡Te lo contamos para sacarte de dudas!

¿En qué consiste la tecnología BOOST?

Después de varios años de investigación y desarrollo, el grupo de ingenieros de la petroquímica alemana BASF se encargaron de la creación de un poliuretano termoplástico pre-expandido. Era el primero del mundo en presentar una espuma de partículas de célula cerrada y empezó a venderse bajo el nombre de Infinergy.

Adidas creó la aplicación de este poliuretano granulado (TPU) junto con la BASF para poder meterlo en las mediasuelas de las zapatillas de running. El objetivo era conseguir una mejora en la forma de correr y destacar una nueva etapa respecto al material con el que se hicieran las zapatillas en un futuro.

Hay mucha investigación y pruebas de campo detrás del sistema Boost. Boost es una media suela compuesta por 2.5000 bolitas de tetrapoliuretano expandido (TPU) y unidas como un solo bloque. Ofrece una mejor respuesta en la pisada y mantiene las propiedades después de cientos de kilómetros o frente a condiciones extremas de temperatura (+40º o -20º). Algo inviable con el EVA.

Beneficios de este sistema

  • Proporciona un mayor retorno de energía frente a otros sistemas de amortiguación de espuma.  Después del impacto del pie en el suelo de manera suave y gradual, se tiene la sensación de un cierto efecto rebote gracias a la elasticidad del material. Se puede llegar a percibir mejor en carreras largas o en series de velocidad.
    Uno de los fundamentales aspectos es su capacidad de recuperación tras la compresión inicial (resiliencia). Esto es posible debido a la forma de célula cerrada de cada una de “las bolitas” de la espuma. Para que veáis la diferencia, la altura de rebote sobre el Boost puede llegar a ser del 55 %, frente a los de otras gomas o espumas que suelen lograr como máximo un 30%.

  • Comodidad.  Las zapatillas de running siempre han estado diseñadas para amortiguar y dar gran comodidad en los entrenamientos u ofrecer una respuesta rápida en competición. En unos milisegundos, mientras el pie presiona el material, este absorbe la energía cinética producida y devuelve parte de esta energía al runner.
    La tecnología Boost mezcla un ligero y amortiguado impacto al apoyar el pie en el suelo, con una vuelta eficiente de la energía.

  • Se adapta a temperaturas extremas. Es capaz de mantener su consistencia a cualquier temperatura entre -20° C y los 40° C; ni se ablanda con el calor extremo ni se endurece con el frío intenso. Por el contrario, esto si ocurre con las clásicas mediasuelas de EVA. La condición de amortiguación y el retorno de energía no se ven interferidos por el clima.

  • Tienen mayor duración. El Boost está hecho para durar mes tras mes y estación tras estación. Su mayor durabilidad se estimada que sea alrededor del doble de tiempo o kilometraje en comparación con las mediasuelas tradicionales. No pierde su resiliencia ni aún sometiéndolas a carga continua. En el teste de fatiga que realizaron, comprobaron que tiene un 75% de rendimiento mejor que otros materiales.