Todos los que usamos zapatillas deportivas, tanto para entrenar como para salir a dar una vuelta, nos encontramos con el mismo problema: nunca volverán a lucir como el primer día. Entre pisotones, roces, salpicaduras y arrugas, las zapatillas comienzan a dar grima a partir del primer mes. Y más aún si son blancas. Sé que no sabes qué hacer para cuidarlas al máximo (yo me he dado por vencida), pero te voy a enseñar la solución a uno de tus mayores quebraderos de cabeza. Vas a eliminar las arrugas de la puntera. ¿Estás alucinando? Pues toma buena nota, porque funciona.

¿Cómo quitar las molestas arrugas?

Cuanto más claro sea el color de la zapatilla, más se nota la arruga. Estas aparecen por el uso continuo o por la manera que tengamos de pisar. Si eres de los que se pone el mismo calzado diariamente, la zona del empeine es la que primero comienza a sufrir esta imperfección. El cuero y los textiles son materiales que tienden a volver a su forma original, pero pisar miles de veces al día hace que las arrugas aparezcan pronto y se conviertan en profundas conforme pasan las semanas.

Es cierto que no es una cuestión de vida o muerte; de hecho, hay personas a las que no les importa que sus zapatillas parezcan más viejas. Incluso, hubo una moda estúpida (seguro que la recordáis) que prefería unas zapatillas menos impolutas. La finalidad era aparentar que habían vivido numerosas experiencias con ellas puestas. Aun así, si eres de los que prefiere presumir de perfección, tengo el truco clave.

Twitter es un sitio maravilloso, repleto de memes y continuas polémicas, pero de vez en cuando también encontramos consejos de gran utilidad. En esta ocasión, un usuario publicó el tutorial que explica paso a paso cómo eliminar las molestas arrugas en la tela, el cuero y otros materiales con los que se fabrican las zapatillas. Lo mejor de todo es que el truco está en una plancha. Locura, ¿eh? Quién nos iba a decir que íbamos a plancharnos las zapatillas antes de salir de casa.

Di adiós a las arrugas en solo 7 pasos

Tan solo vas a necesitar una plancha, algún trapo viejo y una toalla pequeña.

  1. Mete en la puntera interior el material que hayas escogido para rellenar (trapos viejos, papel, calcetines…). Procura que la zapatilla esté tan llena que ya no puedas empujar nada más hacia dentro.
  2. Empapa la toalla pequeña con agua caliente y deja que alcance la misma temperatura del agua.
  3. Elimina los restos de agua y escúrrela hasta que esté solamente mojada.
  4. De manera inmediata, pon la toalla sobre las zonas que presentan arrugas mientras aún está caliente.
  5. Empieza a planchar sobre la toalla mientras ejerces la presión adecuada.
  6. Como no queremos que se queme la zapatilla, levanta la plancha continuamente. De manera que solamente planches unos segundos en el mismo sitio.
  7. Ve revisando el resultado y repite el proceso tantas veces como necesites.