El uso de wearables deportivos ha irrumpido con fuerza en el mercado, siendo la pulsera fitness es más puntero de todos. Tener una pulsera o reloj inteligente puede ser la motivación que nos falta para salir a ejercitarnos, aunque la obsesión por conocer los datos puede convertirse en un inconveniente.

Aunque lo normal sea hacer un uso responsable, deberías plantearte previamente si realmente necesitas una pulsera de actividad y si te ayudará mentalmente.

Los datos te obsesionan

Tener un wearable deportivo para entrenar está muy bien. ¿Pero para qué quieres saber la frecuencia cardíaca en cada paso que das? ¿Y para qué revisas tantas veces la pantalla de tu pulsera? Tener la necesidad de medir continuamente todo acabará convirtiéndose en una obsesión. De hecho, hay personas que no realizan ejercicio físico si su pulsera fitness no tiene batería.

¿Acaso no hemos estado años sin conocer los pasos exactos que damos? Si no tienes tu pulsera, por el motivo que sea, no quiere decir que el entrenamiento sea el balde. Todos los excesos son malos, por lo que no estaría mal que realizases algunos entrenamientos sin llevar tecnología encima.

No escuchas las señales de tu cuerpo

Las pulseras de actividad pueden ser un inconveniente cuando antepones los datos frente a las alarmas que tu cuerpo te envía. En muchos casos, preferimos hacer caso omiso de un pinzamiento o una sobrecarga porque nos faltan X pasos por dar en el día. Es interesante la información que nos aportan, pero no puede ser el único factor que determine nuestro entrenamiento.
Preocúpate por conocer la técnica de los ejercicios, controla los patrones de movimiento y no se excedas con el peso.

Te preocupas más por la cantidad que por la calidad

Esto inconveniente lo tienen muchas personas, y está relacionado con la obsesión por los datos. Tus objetivos de capacidad física no deberían medirse por cantidad, sino por la calidad del ejercicio. Este factor es muy importante para evitar el sobreentrenamiento y la fatiga muscular por habernos centrado exclusivamente en la cantidad.

Puede reducir tu motivación por el ejercicio

A todos nos encanta ver que hemos conseguido un nuevo logro. Al principio lo celebras como si hubieras entrado en el Top 5 mundial, pero conforme pasan los días esa sensación se desvanece. La información que obtenemos de las pulseras, sobre todo cuando logramos una meta, actúan como un tipo de recompensa que puede tener un efecto negativo en la motivación. Cuando la recompensa viene del exterior, tiende a disminuir la motivación interna.

Te comparas con tus amigos

El ser humano tiende a compararse con su entorno, pero en este caso puede tener consecuencias negativas dependiendo de la capacidad e estima que tengamos. Es una ventaja poder compartir los datos con nuestros amigos o familiares, pero las comparaciones son siempre odiosas. Ni todos tenemos las mismas capacidades, ni las mismas necesidades.