Para muchos de nosotros, el seguimiento de la frecuencia cardíaca durante el ejercicio significa usar un reloj para correr. Y eso está bien, los mejores relojes para correr tienen sensores ópticos capaces de monitorear la frecuencia cardíaca de manera razonablemente precisa, siempre que observes la frecuencia cardíaca media y no la frecuencia cardíaca más baja o más alta durante el entrenamiento. Los wearables, como el Fitbit Versa 2 y el Apple Watch 5, también son relativamente precisos siempre que no quieras realizar un seguimiento de ejercicio intenso.

Pero si estás interesado en tu frecuencia cardíaca real durante un entrenamiento HIIT de cuerpo completo, por ejemplo, es posible que necesites un dispositivo diferente. Y afortunadamente para ti, el nuevo monitor de frecuencia cardíaca de Polar, el sensor de frecuencia cardíaca Polar H9, no solo es preciso, sino también mucho más barato que tu reloj inteligente de fitness.

El Polar H9 utiliza la tecnología Bluetooth y ANT + para conectarse a tu dispositivo portátil; por ejemplo, el Garmin Fenix ​​6 Pro capta la señal del Polar H9 antes de que el reloj recogiera el GPS, pero incluso si no tiene un rastreador de ejercicios, puedes realizar un seguimiento de los entrenamientos con nada más que el Polar H9 y tu teléfono, utilizando la aplicación gratuita Polar Beat.

También puedes usar este sensor si planeas entrenar en interiores usando turboentrenadores, como el Wahoo Kickr Snap Bike Trainer.

¿Cómo funciona el sensor de ritmo cardíaco?

A diferencia de los sensores ópticos de frecuencia cardíaca que se utilizan en los monitores de frecuencia cardíaca de muñeca, el Polar H9 mide tu pulso mediante el envío de señales eléctricas a través del cuerpo, al igual que las balanzas digitales modernas miden el porcentaje de grasa corporal.

La información recopilada luego se envía a tu dispositivo conectado (teléfono, smartwatch, etc.) mediante Bluetooth o ANT +. No es necesario encenderlo antes de comenzar a usarlo, solo asegúrate de que la parte posterior de la correa debajo del sensor esté algo húmeda antes de ponerse la correa para el pecho.

La delgada capa de agua servirá como medio de transferencia para que el Polar H9 pueda leer la frecuencia cardíaca con mayor precisión inmediatamente después de ponértelo. No obstante, no es necesario mojar la correa durante el entrenamiento, cuando comiences a sudar será suficiente.

¿Por qué deberías comprártela?

Por un lado, el sensor de frecuencia cardíaca es asequible; cuesta unos 60€ (más abajo encuentras el enlace), un poco más caro que un rastreador de ejercicios pero cien veces más útil. Definitivamente es más barato que comprar un nuevo reloj para correr, incluso solo un reloj inteligente de actividad física, y te proporcionará la métrica más importante que necesita: lecturas exactas de frecuencia cardíaca.

Sin mencionar que, dado que el Polar H9 no tiene pantalla ni sensores ópticos, la duración de la batería es muy larga: durará más de un año, incluso si lo usa todos los días durante una hora.

Dado que hace un seguimiento confiable de la frecuencia cardíaca, también obtendrás estimaciones más precisas de la quema de calorías. La correa se encuentra cerca del corazón y se sujeta de forma segura, por lo que es ideal para entrenamientos HIIT intensos, entre otros tipos de ejercicios.

Se puede emparejar con cualquier aplicación o dispositivo compatible que use tecnología Bluetooth y/o ANT +. Por supuesto, puedes usar la aplicación gratuita Polar Beat para rastrear un millón de ejercicios diferentes, y el ritmo cardíaco durante estos ejercicios de todos modos. Para realizar un seguimiento de a cadencia, es posible que quieras obtener un sensor de cadencia para la bicicleta. Si deseas medir la potencia de funcionamiento (en la muñeca), es posible que quieras hacerte con el Polar Vantage V.

Pero si te interesa obtener lecturas precisas de frecuencia cardíaca y no quieres gastar demasiado, el sensor de frecuencia cardíaca Polar H9 es una excelente opción.