Las pulseras de actividad se han convertido en nuestro fiel amigo para controlar la actividad diaria que realizamos; no obstante, también han sido criticados por las altas tasas de abandono: Gartner informó que alrededor del 30% de los usuarios dejaron de usar una nueva pulsera dentro de los seis meses después de haberla comprado, y un estudio anterior sugiere que los factores principales para dejar de usarlas incluyen la falta de percepción utilidad y aburrimiento.

Aun así, un nuevo estudio puede haber descifrado la manera de hacer que estos dispositivos sean más motivadores y útiles. ¿Sabes cómo? Jugando con otros usuarios.

La competencia puede motivar

Los investigadores de Penn Medicine y Deloitte Consulting se unieron para hacer este estudio, llamado STEP UP, que analizó a diferentes dispositivos portátiles, incluida la competencia, diferentes puntos y niveles.

En seis meses, cerca de 600 empleados de Deloitte se ofrecieron como voluntarios para un programa de actividad física. Todos fueron clasificados con sobrepeso u obesidad, y eligieron sus propios objetivos diarios. Se separaron en cuatro grupos, uno centrado solo en sus objetivos personales y el seguimiento personal con dispositivos portátiles, mientras que los otros tres se configuraron con diferentes tipos de estrategias de «gamificación».

Un grupo se lo tomó como una estructura social, con un «patrocinador» designado para brindar apoyo, mientras que otro fue más colaborativo, con equipos de tres personas que trabajaron juntos para lograr más puntos. El tercer grupo era más competitivo, con equipos de tres personas que competían entre sí.

Después de seis meses, fue ese tercer equipo el que realmente marcó la diferencia en sus participantes. Este grupo aumentó su actividad en 920 pasos más que el grupo de control, un impulso que también fue mayor que los grupos de apoyo y colaboración.

Pero fue la revisión tres meses después lo que mostró cómo la competencia puede alimentar la motivación. Los participantes de ese grupo continuaron teniendo casi 600 pasos diarios más que el grupo de control, mientras que los otros dos grupos disminuyeron en el conteo de pasos.

«Esto muestra que los esfuerzos para aumentar la actividad física tienen más probabilidades de tener éxito si combinan el uso de un dispositivo portátil con una estrategia efectiva de cambio de comportamiento«, dijo la autora principal del estudio. Todo eso llevó a motivar a los participantes a desarrollar hábitos que se mantuvieron después de completar el desafío.

Así que, cuando esas notificaciones de «desafío» de Fitbit o Garmin aparecen como invitación de algún amigo o familiar, ¿por qué no aceptar, o incluso crear una propia?