Hoy es momento de romper una lanza por lo vintage de nuevo. El auge de las pulseras cuantificadoras y los smartphones han mandado al cajón del olvido al cronómetro de toda la vida. Bien en nuestro reloj, o en un cronómetro propiamente dicho, el reloj del móvil terminó por jubilar a un instrumento que nos ha acompañado muchísimos años y del que hoy queremos darle una segunda vida útil. Porque tú. Sí, tú, quizá lo sigas necesitando y no lo sabes. Te damos siete aspectos por los cuales volver al cronómetro de siempre no será una locura.

1. Más económico: ¿Lo tuyo es correr y saber cuánto has corrido? Pues por apenas diez euros un cronómetro puede cumplir con tus objetivos. Es bien cierto que el auge de las pulseras cuantificadoras hace que por un poco más dispongamos de muchísimas más funcionalidades, pero de nuevo lo mínimo que se despachará será el cronómetro. Si cumple con su labor, ¿por qué no usarlo?

2. Menos distracciones: Todos tenemos al amigo que sale a correr con nosotros y mientras programa el Endomondo, abre la lista de Spotify, activa el reloj del smartphone y empareja los cascos bluetooth tú ya te has enfriado. En tu caso con tu cronómetro y darle al on, ya puedes echar a correr. ¿Dime ahora quién es más eficiente y adaptado a los tiempos?

3. Más autonomía: Aunque nos duela, la tecnología ha avanzado mucho pero tu pulsera cuantificadora no aguanta más de tres días con batería, y tu móvil a las malas a media tarde tiene que estar enchufado. Respecto al cronómetro, hasta que las pilas alcalinas que lleva digan basta, no hay problema de autonomía. De nuevo, la tecnología de siempre gana la batalla.

4. Cero distracciones: Correr siempre ha sido una buena vía para relajarse, y últimamente gracias a la tecnología podemos estar localizados en todo momento. Ojo, eso también es bueno por seguridad, pero tampoco está nada mal hacer tu tirada controlando solo tu tiempo y sin que el móvil te vibre en la calzona o la pulsera te avise de mails y mensajes al WhatsApp. Correr por el simple hecho de hacerlo, controlando únicamente el tiempo. ¿Te apetece?

Corredor mirando el cronómetro

5. Información al instante: Al César lo que es del César. En la actualidad encontraremos relojes que ofrezcan todo tipo de información en su pantalla de inicio, sin embargo la amplia mayoría requerirá de un desplazamiento, tocar la pantalla u accionar algún comando. Eso en un cronómetro no sucede. Solo con un golpe de vista solucionaremos el problema de vigilar la hora y el tiempo, algo que al correr es fundamental para evitar distracciones o tener que parar.

6.Evita fatiga: Seamos realistas, hemos llegado a un momento donde una vez acabamos un kilometro vamos a mirar en cuanto hicimos y nos presionamos para el siguiente. Como si de una clasificatoria de Fórmula 1 se tratara, vivimos agobiados por el tiempo, y esto con un cronómetro no pasará. Sabrás más o menos que tu ruta abarca X kilómetros, y hasta que lo pares no habrá lugar para cuentas. Correrás más libre, menos agobiado, y eso es un acierto.

7.Es el perfecto repuesto: Como último beneficio, asumimos que por norma general solemos ser despistados. Sí, te has gastado 200 euros en un reloj cuantificador magnífico, pero ayer no lo dejaste a cargar y hoy no tiene batería a la hora de la tirada. En esa ocasión, el cronómetro estará disponible, impasible ante problemas de batería. Como se dice hoy día, un dispositivo de ‘plug&play’, de cogerlo y usarlo. Por eso vigílalo en tu cajón, tenlo con pilas, porque más de un día y más de dos lo acabarás usando por obligación.

  • Pablo Cruz

    Hola, una consulta acerca de la afirmación de la quema de grasa, no entiendo: por qué va el cuerpo a quemar musculo después de los 40 minutos si todavía tiene grasa de donde quemar. Entendería que sucediera si ya no queda grasa que quemar, que recurra a otra fuente. Gracias