¿A quién no le gusta correr escuchando buena música? Hoy día nos será tremendamente sencillo encontrar la comodidad perfecta gracias a la tremenda variedad de auriculares que hay en el mercado. Desde aquellos que trabajan por bluetooth y eliminan los cables prácticamente, a los comunes con cable o los True Wireless, que se atreven a dejar el auricular en el botón básicamente sin cable ninguno, la variedad es exagerada. Sin embargo, sean cuales sean, orejas hay de todos los tamaños y estilos.

Este es el problema que nos ocupa: que pocos auriculares terminan por tener el agarre perfecto y no acabar cayéndose. El dichoso problema se ha repuntado tras la salida en diciembre del año pasado de los Airpods de Apple. Por 180 euros, la firma de la manzana mordida decía adiós definitivamente a los cables, y nos vendía un modelo de auricular True Wireless que en el anuncio prometía hasta volteretas en 360 grados sin que se cayeran al suelo. Muy a nuestro pesar, también se caían y siendo un producto tan caro no ofrece la seguridad que uno espera.

De esta manera, hoy hacemos repaso de los diferentes tipos de auriculares que podemos encontrar en el mercado para averiguar cual será la mejor solución para hacer tus tiradas sin ningún tipo de problema. Pon oídos, nunca mejor dicho.

Auriculares deportivos

Auriculares In-ear de pinganillo

Estos pueden ser una gran solución si encuentras la goma de tu talla perfecta. Actualmente los auriculares de pinganillo están siendo los más utilizados, en parte por optar muchas compañías telefónicas por adjuntarlos a sus terminales. Estos no son más que aquellos que adjuntan un pinganillo de silicona intercambiable que se agarrará mejor a tu pabellón auditivo evitando la caída.

Consigo, muchos fabricantes acaban prometiendo que la silicona tiene memoria, de manera que terminará por recordar la forma de tu oreja y se adaptarán mucho mejor.

En este caso, el principal problema será el tamaño. Por norma general estos auriculares suelen traer tres recambios, en longitud grande, mediana y pequeña. Encontrar la que mejor te venga será la solución, aunque siempre teniendo cuidado de evitar la caída, ya que suelen terminar por el suelo los enganches de silicona con mucha facilidad.

Si no te produce ninguna aprensión tener el auricular metido en tu oído, estos son tus auriculares. Eso y si encuentras tu tamaño de goma, ya que de lo contrario tras un periodo largo oyendo música pueden ser molestos.

Auriculares In-ear de botón

Este es el ejemplo de los Earpods de Apple y de cualquier auricular tradicional de los últimos diez años. Con el auge de los de pinganillo, los auriculares de botón han perdido el reinado en esto de los audífonos, en parte por su mal agarre.

Y es que si quieres usar unos de estos para correr debes asumir que van a acabar en el suelo. Si no es en la carrera, a la hora de tomar el suelo para estirar o hacer algún tipo de ejercicio, el auricular suele acabar fuera de tu oreja con facilidad.

Muchas firmas han optado por colocarles pretuberancias o enganches para la zona del tubérculo auricular para así evitar la caída, aunque hemos de reconocer que su éxito no es muy amplio. Estos auriculares serán perfectos para ir en el metro o estar en casa, pero para el running son un destrozo, por lo que sorprende que Apple haya apostado por ellos para su modelo Wireless.

Auriculares On-ear (supraaurales)

En este caso hablaremos de unos auriculares que se colocan encima de las orejas sin ocuparlas por completo, no siendo tan aislantes como otros. Muchos ya a esta longitud tiende a llamarlos cascos y no auriculares, y son unos modelos que ofrecerán una mayor calidad calidad de volumen y sonido, pero al mismo tiempo sus orejeras serán tremendamente incómodas para hacer deporte.

Para dar un paseo se agradecen, más en época de frío, pero si hiciéramos ejercicio con ellos, terminaríamos por sudarlos por completo, llegando incluso a dañar la almohadilla. Para deporte no los contemplamos.

Auriculares Over-ear

Si los On-ear los desechábamos, estos aún más. Y es que hablamos de auriculares que ocupan la oreja por completa, y que están destinados a la alta fidelidad y mesas de mezclas, DJs o editores exigentes. Por ello, ya el hecho de sudarlos da hasta escalofríos.

Además, tendrán potentes canceladores de ruido en su gran mayoría, algo que es positivo para disfrutar en casa o en el trabajo, pero tremendamente peligroso para correr por la calle. Siempre tenemos que tener en cuenta la seguridad, y tener contacto exterior pese a ir con la música. Por ello, tampoco nos valen.

Solución: auriculares deportivos

Finalmente la solución como suele ser costumbre estará en invertir algo de dinero en un producto dedicado. Si bien los auriculares deportivos apostarán por colores estridentes, enganches pocos estéticos y difícilmente los lleves más que para correr, te permitirán lo que buscas: un agarre perfecto.

Además del sonido, que siempre debemos buscar uno óptimo, los auriculares deportivos optarán por una protección al agua y sudor (Protocolo IP67 generalmente), junto a una conexión bluetooth y unos controles cercanos al oído, de manera que tu carrera sea lo más beneficiosa posible. Pero lo más importante estará en enganches extras de silicona, la amplia mayoría por detrás de la oreja, que evitarán cualquier caída. De esta manera, ya la decisión es tuya según gustos, comodidades sobre todo y calidad de sonido, pero queda más que claro que el mayor objetivo es disfrutar de la música sin caídas de por medio.