Desde hace un par de años, tener una pulsera de actividad se ha puesto muy de moda. Da igual si te la compras por antojo o porque quieres tener medida de tu actividad física, lo importante es que sepas cuál es la correcta para ti. Las pulseras de actividad o smartwatch se catalogan como cuantificadores de actividad física y deporte. Con ellas llevarás el control de lo que te mueves y porás clasificar ese movimiento.

En el mercado encontrarás una amplia oferta de esos wearables, por lo que te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes consejos antes de comprar una.

¿Cuánto dinero quieres gastar?

Antes de ver cuál es la que mejor se adapta a tus necesidades, es mejor saber con qué presupuesto contamos. No valdrá de nada bichear los relojes de Apple o el último de Samsung, si tan solo vamos a poder gastarnos 100€.

Las pulseras “fitness” están enfocadas a la simpleza, te ofrecen datos básicos sin aundar demasiado en ellos. Algunas se complementan con una aplicación para smartphone, añadiendo funciones como la de controlar tu sueño.
En cambio, los relojes te ofrecen muchas más opciones detalladas sobre entrenamientos cardiovasculares o de musculación. Son capaces de detectar si estás subiendo escaleras o si estás andando simplemente. Eso sí, no son nada baratos.

¿Qué perfil de usuario eres?

Definamos cada cuánto haces deporte o con cuánta asiduidad presentes hacerlo. Evalúa si eres un deportista principiante o amateur. ¿Sólo quieres contar los pasos que andas o buscas algo más? Ten claro todas las funciones que necesitas para que tu accesorio no se quede corto.

Si resulta que eres una persona que solo va a salir a andar o correr, con una pulsera fitness te irá bien. Podrás ver el tiempo que realizas, los pasos que das, las calorías que consumes y la distancia que recorres. Ten en cuenta que la mayoría de estos aparatos están unidos a unas apps que te realizan unas estadísticas sobre tu avance.

Cuantas más actividades quieras hacer y más interés tengas en conocer datos, más necesitarás un reloj. Entérate bien de las opciones que ofrece tu nuevo wearable antes de comprarlo.

Control del sueño

A muchos les importa poco saber cuánto duermen y cómo es su sueño (profundo o ligero). Lo cierto es que el descanso es fundamental para un deportista, así que no estaría mal tener en cuenta el añadido de esta opción.

Las pulseras suelen recoger mejor estos datos, ya que los relojes solemos dejarlos cargando durante la noche. Ten en cuenta que la autonomía del reloj es muy inferior a la de la pulsera. Estas pueden durar unos 20 días sin cargar, mientras que los relojes apuran a los 4 o 5 días.

Si no duermes bien y quieres tener un control o registro de tu sueño, sin duda es tu accesorio imprescindible.

Control de las pulsaciones

Es cierto que en tu día a dia no estás pensando en saber tu frecuencia cardíaca, pero es una opción fundamental a la hora de escoger un reloj o una pulsera. Para los deportistas es todo un avance, ya que pueden dejar de usar el clásico pulsómetro que se colocaba en el pecho.

Seguramente, todos los accesorios ya incorporen esta opción, pero ten en cuenta que será más o menos preciso dependiendo del precio al que lo adquiramos. Sin duda, es muy útil conocer tus pulsaciones al entrenar.

Que incluya alertas diarias

Te parecerá una tontería, pero esto puede ser una motivación extra en tus entrenamientos o en tu día a día. Los wearables suelen tener la opción de recordarte los pasos que tienes que dar al dia o las calorías que debes quemar. Es todo un “empujón” para aquellas personas sedentarias que necesitan alguien o algo que tire de ellos.

Además, hay pulseras fitness que incluyen alarmas. Es decir, en vez de usar la típica alarma del teléfono para despertarte, puedes hacer que tu pulsera vibre. Créeme que es mucho más cómodo y evitarás despertar a la persona que duerma contigo.