Las bicicletas llegan con un sillĂn y en la mayorĂa de casos ese sillĂn estándar es suficiente para nosotros, pero tras varios usos es probable que nos dañe la zona Ăntima, nos duelan los glĂşteos, nos sintamos incĂłmodos, falte agarre y seguridad, sintamos mucho los baches, etc. Por eso queremos facilitar la bĂşsqueda de un nuevo sillĂn para bicicleta con estos sencillos consejos.
Las molestias que sentimos muchos ciclistas se deben a un sillĂn inadecuado o mal ajustado. A lo largo de este texto vamos a aprender a elegir y colocar el sillĂn de nuestra bicicleta. Es algo a lo que seguramente nunca le hemos echado cuenta, hasta que nos hemos parado a pensar.
El sillón de nuestra bicicleta es donde apoyamos la cadera y, por ende, todo el peso del cuerpo. Asimismo, es quien recibe gran parte de las vibraciones, por lo que ha de ser resistente y adaptado a nuestras necesidades, es decir, si somos de carretera, de paseo los domingos o de montaña.
Vamos a extendernos lo que sea necesario para dejar claros como elegir un sillĂn para la bicicleta. Entre todos los aspectos, hay 2 donde tenemos que prestar mucha atenciĂłn, una son las medidas de nuestros isquiones y otro la forma del sillĂn.Â
No recomendamos guiarnos por marcas, si un diseño o color es más bonito que otro, ni tampoco por dinero. Tengamos en cuenta que se trata de nuestra salud, nuestra comodidad y nuestra seguridad.
Mucho más allá de los isquiones
Puede que ahora mismo no sepamos ni dĂłnde están los isquiones, pero son los huesos en los que nos apoyamos cuando nos sentamos. Estos huesos forman parte de la cadera y van a ser determinantes a la hora de elegir un nuevo sillĂn para la bicicleta.
En el caso de los hombres, si el sillĂn está mal ajustado y ya de por sĂ no es un asiento adecuado, se pueden provocar lesiones más o menos graves en la zona genital. Esto se debe a que cuando nos montamos en una bici no nos sentamos normal, sino que vamos muy inclinados hacia delante. En esa inclinaciĂłn, lo que hacemos es rotar la cadera hacia delante y esto provoca que el huevo pĂşbico bloquee los nervios y vasos sanguĂneos que riega la zona genital.

Es por eso por lo que muchos hombres y algunas mujeres sienten que la zona que le ha quedado adormecida, hay molestias e incluso puede desembocar en problemas graves de salud.
Para evitar estos problemas, dolencias, malas posturas y dolores en los glĂşteos por falta de amortiguaciĂłn en los isquiones, lo mejor es tener en cuenta el ancho, la forma, el acolchado y el ajuste del sillĂn para bicicleta.
Consejos para encontrar el sillĂłn adecuado
La importancia de los isquiones no se queda solo en el apartado anterior, sino que va más allá. Al ser el principal receptor del peso del cuerpo, debemos encontrar un sillĂn que abarque su ancho, además de tener en cuenta otros factores.
Encontrar el ancho perfecto
Desde ya recomendamos ir a una tienda especializada en bicicletas para que nos realicen el test del ancho del sillĂn. Si en la tienda no nos hacen el test, podemos coger un trozo grande de cartĂłn, colocarlo en un escalĂłn, silla, suelo, o alguna superficie dura y estable y sentarnos encima. SĂ, esas dos hendiduras son nuestros isquiones y ese es el ancho mĂnimo que debe tener nuestro sillĂn.
La distancia entre los isquiones no es estándar, cada hombre y cada mujer tiene la suya y no depende de la estatura ni del peso. Más bien está relacionada con la estructura ósea de cada uno de nosotros.
La forma del sillĂn sĂ importa
Este aspecto se enfoca más en los hombres dado que ellos tienen genitales en el exterior y eso hará que descarten decenas de sillines antes de encontrar el sillĂn perfecto.
- Planos: TambiĂ©n los hay cĂłncavos, y ambos son los favoritos de miles de ciclistas en todo el mundo. La gran mayorĂa de los sillines estándar que tenemos en la actualidad son cĂłncavos con una pequeña elevaciĂłn en la zona de los isquiones. Los planos dan mayor libertad de movimientos y favorecen al ciclista sobre todo en modalidades de velocidad.
- Alas: tenemos alas planas o curvas, y es algo similar a lo anterior. Si el sillĂn para bicicleta tiene las alas curvas nos ofrecen más libertad de movimiento y se recomiendan para largas horas de ciclismo. Sin embargo, las alas planas dan más firmeza a la hora de pedalear.
- El largo y la punta: son dos aspectos de vital importancia cuando se trata del sillĂn para bicicleta. A esta zona se le conoce popularmente cono la nariz del sillĂn. Colaboraba estrechamente en la liberaciĂłn de la presiĂłn de la zona perineal. Si es corto y de punta estrecha favorece a los ciclistas con piernas anchas o aquellos que van muy tumbados hacia delante. Sin embargo, los sillines para bicicleta que son largo y base ancha, favorecen a los ciclistas que van más erguidos.
- Canal anti prostático: un punto clave para los hombres, y es que este tipo de sillines está especialmente diseñado para liberar espacio de la zona sensible mediante un hueco que se crea en el centro del propio sillĂn.

El tipo de ciclista que somos
No sirve el mismo sillón para los ciclistas de paseo los domingos que para aquellos ciclistas que hacen rutas largas de varias horas y poro la montaña. Cuando vayamos a la tienda, deberemos ser sinceros y contar qué tipo de ciclista somos.
- Ciclista profesional: será aquel que use la bicicleta muy a menudo. En este caso, debemos evitar los sillines muy mullidos y acolchados, ya que suelen provocar muchas molestias e incomodidades. Lo mejor en esta opciĂłn es un sillĂn para bicicleta con material firme que cumpla con todo lo que hemos explicado antes, es decir, que cubra la distancia de nuestros isquiones y que tenga hueco para los genitales.
- Ciclista ocasional: será aquellos que usan la bici pocas veces al mes y no suelen darse palizas muy grandes. Si nuestro uso es recreativo y de ocio, lo mejores un sillĂn mullido, grande y que cubra bien la zona de los glĂşteos. Si realizamos ciertas carreas al mes y hacemos usos intensivos de forma esporádica, lo mejor será o comprar un sillĂn intermedio, o comprar dos e ir cambiándolo segĂşn el dĂa.
Ajustar el sillĂn
Da igual que compremos el sillĂn perfecto para nosotros si no lo ajustamos bien. Si lo ponemos muy alto, genera grandes molestias al aumentar la presiĂłn en la zona Ăntima y provoca rozaduras. Si el sillĂn lo ponemos muy bajo, tambiĂ©n tendremos molestias en espalda, cadera y rodillas.
La medida perfecta se consigue multiplicando la longitud de nuestra entrepierna por 0,88. Para medir debemos estar descalzos y medir desde el suelo hasta la pelvis, podemos ayudarnos de un libro o carpeta que coloquemos entre nuestras piernas y hará de tope al llegar a la zona Ăntima.
Para saber a quĂ© altura ponemos el sillĂn, debemos localizar esa medida que nos ha dado nuestra entrepierna multiplicada por 0,88. Para ello, colocamos el metro en el eje de pedaleo y siguiendo la lĂnea del tubo del sillĂn vamos buscando nuestra medida y a esa altura colocamos el nuevo sillĂn. La altura debe estar por encima del sillĂn no para lela a este ni por debajo.