¿Usas pulseras antimosquitos? Esto te interesa

Usar una pulsera antimosquitos es algo que se ha popularizado demasiado y muchas veces no entendemos el porqué, así que nos preguntamos, ¿de verdad funcionan las pulseras para ahuyentar a los mosquitos? Y nos pusimos manos a la obra para ver qué dicen los expertos al respecto. Así como spoiler diremos que ese dinero mejor donarlo a alguna asociación.

Para empezar a tratar este tema diremos que tenemos que tener mucho cuidado con las compras que realizamos, ya que el producto puede tener muy buen aspecto y una buena campaña de marketing, pero realmente es un producto que una empresa intenta vender para ganar dinero, por eso vemos a muchos influencers recomendándola. Resumen: le han pagado para que diga que la compremos.

Si es cierto que antes de salir al mercado tienen una serie de procesos donde se demuestra si funciona y no es una estafa para los usuarios, lo que pasa es que hay leer bien la letra pequeña porque funcionar funcionan, pero hay truco.

Es como el caso de los collares antiparasitarios para perros. Hay algunos que evitan la picadura de los mosquitos (leishmaniasis) y es cierto, funcionan para eso y está demostrado, lo que pasa es que su efecto tiene un plazo muy corto, quizás 5 o 6 meses máximo y estamos tirando por alto, ya que la gran mayoría solo duran 3 meses.

Con las pulseras antimosquitos para niños y adultos pasa exactamente igual. Por eso hoy queríamos ponerlas en el centro del debate y explicar cómo funcionan y por qué es mejor no gastar dinero en estos accesorios. Además, no solo lo decimos nosotros, sino también un informe de la OCU, la Asociación de Consumidores y Usuarios de España.

¿Cómo funciona una pulsera antimosquitos?

Su funcionamiento es muy básico, lo que falla después es su eficacia, pero eso lo explicaremos en el siguiente apartado. Algo similar sucede con los aparatos eléctricos antimosquitos, funcionar funcionan, pero su eficacia es limitada en cuanto a distancia.

El principio activo de las pulseras antimosquitos es que irradian citronela, geraniol o lavanda u otras sustancias (dependiendo del tipo de pulsera y dónde la compremos), también compuestos químicos como el DEET o mezcla de todo un poco y pueden ser tóxicas.

Se ponen en la muñeca porque tendemos a mover mucho los bazos al hablar y al movernos, de esta forma, la esencia de las sustancias que tiene la pulsera se queda revoloteando a nuestro alrededor y consigue alejar a los mosquitos.

Vale, la teoría es magnífica, pero en el caso de estas pulseras la realidad es bien distinta y es que la gran mayoría si son probadas para saber que no son una estafa, luego hay otras que no han pasado los controles pertinentes.

Que funcione o no como se espera que funcione (ya adelantamos que ninguna merece lo que vale) depende del principio activo y sobre todo de la concentración de éste. Cuanto más haya, mejores serán los resultados.

Una mujer con una pulsera antimosquitos

¿Son eficaces las pulseras antimosquitos?

Con respecto a la eficacia, no son buenas, no. De hecho, es bastante probable que la noche que usemos una pulsera de este tipo terminemos con algunas picaduras en todo el cuerpo salvo en el brazo donde llevamos la pulsera con citronela.

Esto se debe a que solo funcionan en un radio máximo de 15 centímetros, e incluso las hay que solo protegen un área de menos de 5 centímetros, es decir, justo la zona que roza con la pulsera. Por lo tanto, a grandes rasgos, funcionar funcionan, pero no como nos venden. De ahí que hayamos explicado antes lo del principio activo y la concentración del mismo.

Además, este tipo de pulseras, lociones, aparatos de ultrasonidos y demás, realmente no ahuyentan a los mosquitos más bien los confunde. Es decir, el mosquito vendrá a nosotros, pero dependiendo de la cantidad de compuesto que haya en nuestro cuerpo, podrán irse confundidos o posarse en nosotros como si nada.

Si tenemos que elegir un repelente eficaz, optamos por los espray y lociones, todo lo demás fuera. Y en casos muy concretos los eléctricos son eficaces, siempre y cuando se cumplan unos mínimos como, por ejemplo, que la habitación no sea muy grande, no dejar abierta la ventana todo el día, compaginarlo con otros remedios como una planta como la citronela, la albahaca limón, lavanda, geranio limón, el romero, etc. y poner el aparato a una altura media, como puede ser un interruptor de luz.

La OCU desaconseja estas pulseras

La OCU ha analizado este tipo de productos y en su informe explican que no evitan las picaduras que es el principal motivo de venta y el que todos queremos, por lo tanto, son un fraude.

Nos ahorramos hasta 20 euros, que es lo que valen muchas de estas pulseras. OCU dice que la eficacia de este tipo de pulseras es MUY baja y eso se debe a que los repelentes hay que aplicarlos por toda la zona donde no queremos que nos piquen los mosquitos.

Y nosotros nos preguntamos, si no funcionan, ¿por qué se siguen vendiendo? Pues porque realmente sí funcionan, pero NO al nivel que esperamos los consumidores, de ahí el chasco cuando las probamos.

Tal y como se lee en el informe de la OCU, la pulsera antimosquitos que tenemos en la muñeca tiene (o debería tener) un registro sanitario al tratarse de objetos con plaguicidas. Si no tiene ese número de registro, es que no está probada ni aprobada por la AEMPS, es decir por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

En el etiquetado debe venir todo perfectamente explicado, desde la eficacia real, la duración, los compuestos químicos, el modo de empleo, las advertencias (sobre todo si van a usarlas menores) y toda la información importante que nos hará conscientes de qué estamos comprando. Avisamos que esa información suele ser justita y aparecer en una letra muy pequeña que dificulta su lectura.

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