Peligros de usar sujetador deportivo todos los días

Con el inicio de la pandemia, muchas mujeres al nacer se desabrocharon sus sujetadores sin tirantes, acolchados y push-up. Optaron por maximizar la comodidad eligiendo no llevar nada o usando un sujetador deportivo.

Esta prenda ya no es solo exclusiva para el gimnasio, salir a correr o la clase de spinning. Muchas personas se ponen un sujetador deportivo cuando se quedan en casa o van a hacer mandados, y casi una cuarta parte los usa para ir al trabajo. Pero, ¿usar sujetadores deportivos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, podría sabotear la salud o la apariencia de los pechos? Algunas personas afirman que provocan problemas como flacidez, dolor, brotes o incluso cáncer de mama.

Mitos sobre los sujetadores deportivos

Algunas de las desventajas que podemos haber escuchado sobre los sujetadores deportivos no son válidas del todo. Por suerte, hay creencias que se pueden desmitificar.

Hacen que los pechos se caigan

De ninguna manera. La mama puede cambiar de forma con el tiempo debido a estructuras en el tejido mamario, llamadas ligamentos de Cooper. Estas son como bandas elásticas que ayudan a levantar y sostener, y que se vuelven más laxas a medida que envejecemos. Cualquier cosa que cause tensión en los ligamentos de Cooper puede alterar su forma.

El mejor ejemplo de esto son los pechos libres o usar un sujetador que no brinda suficiente apoyo para que los senos cuelguen hacia abajo, estirando estos ligamentos.

Debido a que los sostenes deportivos generalmente ofrecen más apoyo que un sostén regular, teóricamente es posible que disminuyan la flacidez. Pero no hay datos clínicos sobre esto.

Causan dolor en los senos

No hay buenos datos clínicos que demuestren esto. Por el contrario, los sujetadores deportivos bien ajustados están relacionados con una mayor comodidad de los senos.

Los sujetadores con aros pueden dar una apariencia más levantada, pero no todos los que tienen aros brindan un buen soporte; como resultado, si alguien tiene un tamaño de pecho más grande, esto puede causar tensión en los músculos que se encuentran detrás del pecho (los músculos pectorales) y causar dolor. Muchas personas sienten dolor en los senos y por eso cambian a usar un sujetador deportivo o un sostén con material elástico porque sienten que tienen un mejor soporte.

Dan cáncer de mama

No hay nada de verdad en la teoría de que la presión adicional de un sujetador deportivo ajustado puede evitar que el cuerpo libere toxinas, lo que lleva a enfermedades. Usar un sostén deportivo todo el tiempo no comprime los ganglios linfáticos ni causa cáncer.

De hecho, se recomienda un sujetador compresivo a las pacientes con cáncer de mama para ayudar a prevenir el linfedema de mama (hinchazón de la mama debido a un drenaje linfático deficiente) después de la cirugía y la radiación.

mujer con sujetador deportivo

¿Pueden provocar problemas en la piel?

Los adictos a los sujetadores deportivos pueden experimentar brotes. La clave está en que si sudamos con un sostén deportivo, ya sea por el ejercicio o por el calor del verano, y no lo cambiamos después, la transpiración se acumula tanto en la piel como en el material. Cuando el sudor se seca, deja sales minerales, como sodio, potasio y cloruro.

Es posible que alguna vez hayamos notado un residuo de encaje blanco en el sujetador después de hacer ejercicio. Eso es sal mineral, y suelen irritar bastante la piel. Es normal notar granos o sarpullido en los pliegues de los senos, entre el escote o debajo de los brazos. Para evitar las sales minerales, lo ideal es no aguantar mucho tiempo con él puesto si está sudado. Se aconseja lavarlo después del entrenamiento y siempre que huela mal.

Un olor puede indicar que el sudor ha saturado el material o que hay bacterias creciendo en él. Si no sudamos mucho y no hemos hecho ejercicio, podemos usarlo varias veces antes de meterlo en la lavadora. También es útil elegir telas que respiren o que absorban la humedad. Especialmente si somos propenso a tener erupciones o brotes, el mejor es 100 por cien de algodón.

Usar un sujetador deportivo demasiado ajustado abre la puerta a muchos otros problemas de la piel. Entre ellos: dermatitis irritante, una erupción provocada por fricciones repetitivas; y acné mecánico, granos inducidos por el calor y el frotamiento. Las personas con piel sensible o que tienden a tener acné o eccema tienen un mayor riesgo de sufrir reacciones relacionadas con los sujetadores deportivos.

¿Se pueden usar amamantando?

Las madres que amamantan y usan sujetadores deben tener en cuenta algo muy importante. Si el sujetador deportivo es demasiado ajustado o lo usamos por la noche, puede provocar una caída en el suministro de leche. Puede ejercer demasiada presión sobre los conductos de la leche, obstruyendo o ralentizando el flujo de la misma.

No solo el bebé puede beber menos, sino que también puede sabotear la salud de los senos. La leche acumulada puede crear un conducto obstruido, que se manifiesta como un área del seno sensible, roja e hinchada. Los conductos obstruidos crónicos pueden provocar mastitis, una infección del tejido mamario. Si no se trata, podría provocar un absceso mamario. Junto con el dolor y el enrojecimiento de los senos, la mastitis a menudo causa síntomas similares a los de la fiebre.

Pero no es necesario deshacernos del sujetador deportivo por completo. Si el sujetador deportivo nos queda bien, se puede usar todo el día, aunque no se debe dormir con él. Además de un buen ajuste, buscaremos un sujetador deportivo diseñado específicamente para madres lactantes.

La tela transpirable con una solapa o gancho fácil de usar para un fácil acceso a los senos es buena. El sujetador no debe ser demasiado apretado ni tener aros. También se debe cambiar si está húmedo o sudoroso mientras amamanta, para evitar una posible infección por hongos debajo de los senos.

¿Se puede dormir con un sujetador deportivo?

A menos que estemos amamantando o tenga problemas en la piel, los expertos coinciden en que está bien dormir con un sujetador deportivo. Pero para estar seguro, es posible que prefiramos ponernos uno nuevo antes de ir a dormir. Usa el mismo sujetador día y noche puede provocar erupciones e infecciones fúngicas.

Y piensa en cambiar a un estilo menos restrictivo que permita respirar plácidamente mientras dormimos. Consideraremos uno con compresión ligera, o una camisola ligeramente compresiva que tenga un sujetador incorporado.

entrenar con sujetador deportivo

Señales de que no queda bien

Si alguno de los siguientes puntos es cierto en nuestro caso, es hora de ir de compras a por un nuevo sujetador deportivo:

  • No es cómodo o deja marcas rojas en la piel. Las tirantas y la banda deben estar ajustadas pero no demasiado apretadas.
  • El aro o la banda inferior se asienta sobre el tejido mamario, en lugar de sobre la caja torácica. Prueba con un tamaño o estilo diferente.
  • Si tenemos un sujetador encapsulado o combinado, hay un espacio entre el panel frontal central (entre los senos) y la piel. La tela debe quedar plana contra el esternón.
  • Los senos sobresalen por los lados o la parte superior. Si esto sucede, comprueba que es la talla correcta.
  • Se sube o se mueve hacia delante cuando levantamos los brazos por encima de la cabeza. Esto significa que necesitamos un sostén más pequeño.
  • La tela está arrugada o hay espacios entre la tela y su piel. Esto indica que el sujetador es demasiado grande.
  • Si te miras en el espejo, la parte trasera de la banda es más alta que la delantera. Lo aconsejable es reducir una talla.
  • Las tirantas se deslizan. Un estudio encontró que las tirantas anchas y verticales eran las más cómodas para la gente con un busto grande. Si tenemos hombros anchos, una espalda de nadador puede ser mejor.
  • Los pechos duelen o rebotan cuando hacemos ejercicio. En ese caso, es posible que necesitemos más soporte o un estilo diferente.

Cómo ponerse un sujetador deportivo

Una vez que hayamos clavado el ajuste, debemos asegurarnos de ponérnoslo correctamente. La mayoría de las personas no lo saben hacer.

Según los especialistas, debemos:

  1. Coloca un sujetador deportivo nuevo en el clip más holgado. Debido a que se estiran con el uso, exprimiremos más vida al sujetador si comenzamos con el ajuste más holgado y lo apretamos con el tiempo.
  2. Mantén presionada la banda con una mano. Con el otro, levante cada pecho y bájelo hacia el centro de la copa para que todo el tejido mamario quede en la copa. Asegúrese de que la banda esté contra la caja torácica en vez de contra el pecho real.
  3. Revisa las tirantas y ajústalas si es necesario.
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