Hace un par de años, Kim Kardashian revolucionó las redes sociales cuando mostró el accesorio que no podía faltar en sus entrenamientos. Tanto es así que, no hace mucho, Khloe Kardashian lanzó al mercado su propia línea de corsets para que cualquier humano pueda tener sus impresionantes cinturas de avispa. ¿Es real que ese físico se logra gracias a entrenar con corset?

Aunque parezca que la fiebre por llevar esta faja ha ido desapareciendo, en mi gimnasio sigo viendo chicas que lo usan para entrenar. Y me apuesto a que tú también las ves. ¿Mejorar su rendimiento así? ¿Es cierto que quema grasa del abdomen? Te contamos qué función realiza el corset y los peligros que tiene entrenar con él.

Entrenar con corset para afinar la cintura

Lo primero que debes tener claro es que el físico de las Kardashian no es real y no vas a poder conseguirlo sin pasar por quirófano. Las proporciones de sus cuerpos están diseñados a golpe de bisturí, provocando que tengan un grande glúteo y pechos para parecer que su cintura es mucho más estrecha. Así que olvídate de creer que entrenar con corset te hará tener su físico.

Waist Training es como ellas lo han denominado para darle un poco más de glamour. Y no, para presumir no hay que sufrir. El corset moldea tu figura a un elevado precio (y no nos referimos solamente al de la faja). Tus órganos verán alterada su colocación y afectará negativamente a su funcionamiento.

¿Qué ocurre exactamente dentro de tu organismo?

El corset tiene su origen allá por el siglo XVI, creado para moldear brutalmente la figura de la mujer. Reafirmar el busto, corregir la postura y finar la cintura era el objetivo de este accesorio. Con el paso de los años, había mujeres que lo usaban sin ajustarlo demasiado al cuerpo, pero su uso repetido provocaba deformidad de la cavidad pulmonar y desplazamiento de órganos.

Pensarás que eso ocurriría en el siglo XVI-XVII, pero que en la actualidad es imposible. ¡Te equivocas! Cuando oprimimos nuestro organismo, las costillas flotantes se cierran y comprimen los pulmones, el estómago y parte del aparato digestivo. Nuestro cuerpo se ve obligado a recolocar los órganos y ve afectado negativamente su funcionamiento.

¡Imagina lo que provoca entrenar con corset! Tus músculos se acabarás acostumbrando a esa compresión y perderán fuerza y tonificación. Te crearás dependencia total del corset, ya que te será difícil mantener la postura sin él.
Te preguntarás entonces cómo Kim sigue luciendo espectacular, ¿verdad? Apostaría lo que fuera a que realmente no entrena con corset, tan solo divulga su uso para vender este accesorio. Es una estrategia de márketing más que un buen consejo deportivo.

¿Cómo puedo conseguir una cintura de avispa sin arriesgar mi salud?

Desgraciadamente, no eres tú quien elige la grasa que quieres perder. No te obsesiones con realizar millones de abdominales para reducir grasa y volumen, porque así no lo lograrás. Realiza entrenamientos que impliquen fortalecer tu core (planchas, burpees, peso muerto, subir la cuerda, boxeo, correr…) y cuida tu alimentación.