Antiguamente, con unas calzonas y unas zapatillas medio decentes, la gente salía a practicar deporte como auténticas espartanos. Los avances, estudios y conocimientos adquiridos durante estos años, han dotado al deporte de nuevos accesorios para mejorar nuestro rendimiento y capacidad. Los calcetines y medias de compresión son un complemento que cada vez vemos más en los aficionados y profesionales del running. ¿Realmente son necesarios o es una simple moda pasajera?

¿Para qué sirven las medias de compresión?

Las medias de compresión suelen llegar hasta la rodilla, a veces englobando el pie y otras partiendo del tobillo. Están compuestas por una fina capa esponjosa interna y otra antideslizante en el exterior, así se evita el deslizamiento y conseguimos mayor sujeción con el calzado. Aún siendo compresivas son elásticas y totalmente transpirables.

La compresión del tejido ejerce sobre los músculos una importante sujeción que nos reconforta y alivia cuando sufrimos alguna molestia por sobrecarga o tendinitis. Las medias aportan una sensación de confort y mayor seguridad durante el entrenamiento, ya que reduce las vibraciones musculares que provoca el impacto contra el suelo.

¿Mejoran nuestro rendimiento?

Por ahora no hay estudios que certifiquen que el uso de prendas de compresión mejores nuestro rendimiento directamente. Lo que sí es seguro es que aportan beneficios que pueden mejorar nuestra percepción de rendimiento. Por ejemplo, pueden servir para disminuir dolores en los músculos o reducir el tiempo de recuperación post entreno. Sin duda, esto último es algo que influye directamente en la calidad de los entrenamientos, ya que si conseguimos una mayor recuperación al día siguiente podremos entrenar dándolo todo. Como ves, de forma indirecta sí mejoran el rendimiento deportivo.

Los expertos pueden llegar a simplificar los beneficios de su uso en:

  • Ayudan a la circulación sanguínea. La compresión que tiene la parte inferior de la pierna hace que se incremente el flujo sanguíneo, ya la gravedad hace que la sangre se acumule en las piernas.
  • Mejora la resistencia del deportista al disminuir el consumo de oxígeno.
  • Mejora la expulsión de las toxinas acumuladas.
  • Evita que perdamos calor en la zona de la pierna.
  • Evita las molestias y dolores por las vibraciones de los impactos y refuerza ciertas zonas.

¿Cómo elijo la adecuada?

Como si de unas zapatillas o una camiseta se tratase, las medias de compresión tienen que ir bien ajustadas a nuestro cuerpo. Es por eso que son personales e intransferibles. Es importante elegir bien la talla, ya que una demasiado grande no aportará la sujeción que necesitamos; asimismo, escoger una demasiado pequeña puede producir “estrangulamiento” e influir negativamente en el flujo sanguíneo.
¿Cómo puedes saber cuál es tu talla? Dependerá del fabricante. En algunos tendrás que medir tu gemelo y en otros dependerá del peso y la altura.

También dependerá del deporte que realices. Igual que no te pondrías unas botas de fútbol para correr una maratón, tampoco puedes ponerte unas medias de correr para ir esquiar.
Debes saber también que existen diferentes medias: para entrenar, para recuperarse, para competir, etc. Infórmate en la tienda sobre cuál comprar acorde a ti, así evitarás hacerte daño o tirar el dinero tontamente.