La mochila para llevar al gimnasio no es una mochila cualquiera sino que nos puede salvar de muchos apuros. A la hora de hacerte con ella, te recomendamos una mochila grande, con múltiples compartimentos y que sobre todo permita diversificar entre ropa sudada y limpia. A partir de ahí, cada persona tiene sus gustos, pero es momento de darte una lista con una serie de elementos que pueden ayudarte y mucho si están dentro de tu macuto:

Cosas imprescindibles en tu mochila

1. Toalla: No deberíamos ni decirlo ya que es un motivo de higiene esencial en cualquier máquina de cualquier gimnasio, sin embargo no está mal recordarlo. A su vez, al hacerse largas las rutinas y acabar las toallas empapadas, te recomendamos añadir a la mochila otra toalla pequeña, por si un día la sudoración es demasiada y necesitas un cambio.

2. Botella de agua: Otro imprescindible pero que hay que preparar, por lo que puede terminar olvidándose. Te recomendamos llevarla llena, porque si hay algún sitio donde hay cola en el gimnasio es en la fuente de agua. A su vez, no llevarla iniciará una peregrinación continua a la fuente nada producente. Que sea de capacidad amplia, mínimo un litro. Una botella pequeña te hará ir a la fuente de igual manera.

3. Algo más de ropa: Cada día es un mundo, y habrá jornadas que en el gimnasio a media rutina acabes completamente sudado, o que la camiseta que lleves te roce en exceso. Por eso contar con una camiseta más o un par de calcetines de repuesto es algo inteligente. Eso sí, haz buenas cuentas. Es un extra a la ropa que lleves siempre para después de la ducha. Mirar mal te puede hacer pasar una mala pasada.

4. Vendas: Si para tu actividad física necesitas vendar articulaciones, llevar cintas de calor o similar, lo mejor es siempre llevar un repuesto. En caso de molestia en otra parte del cuerpo o de que las que te pusieras antes de comenzar el entreno estuvieran flojas, llevar otras te soluciona el problema. Además, en caso de torcedura o similar te pueden ayudar mucho.

5. Cápsulas antiinflamatorias: Volviendo a una posible lesión, llevar un blister de aspirina, ibuprofeno o similar no ocupa nada y puede llegar a ser necesario por su efecto antiinflamatorio. Añádelas, que nunca se sabe.

6. Azúcar: Pese a que no debemos abusar de ella, llevar siempre en la mochila unos caramelos de menta, chicles o similar serán fundamentales en caso de bajada de azúcar. Para la pájara quizá un bocado a un plátano sea mejor, pero eso puede estropearse. Los caramelos no, y que estén ahí no ocupan nada.

7. Proteínas: Al igual que con los caramelos, un sobre de gel proteínico o un paquete pequeño de frutos secos debes llevar. Es algo que se conserva en el tiempo y tampoco ocupa. Recuerda, más vale llevar de más que menos.

8. Guantes de pesas: Tus manos pueden resentirse al uso de las máquinas de fuerza. Si es verdad que en esto hay gente que los usan como que no, y muchos piensan que son completamente inservibles e incómodos. Pero llevarlos es lo acertado. Comenzar con una nueva cantidad de peso o en una máquina desconocida puede hacer destrozarte las manos, y quieras que no, los guantes evitan mucho rozamiento.