Son muchas las dudas que rondan alrededor de la ropa deportiva, su lavado y duración. ¿Se puede lavar la ropa de deporte todos los días o se estropea? ¿Podemos usar suavizante? En posts anteriores te contamos cómo lavar tus zapatillas deportivas y tu toalla de gimnasio, así que la ropa de deporte también requiere unos cuidados especiales.

Después de venir del gimnasio o de hacer deporte al aire libre, lo normal es que nos quitemos la ropa sudada y la metamos en el cesto de la ropa sucia. Con suerte la lavaremos al día siguiente, pero lo habitual es que se quede ahí algunos días hasta poner la lavadora. Estamos ante uno de los fallos más grandes que cometemos con la limpieza y el cuidado de la ropa, así que toma buena nota de los siguientes consejos.

Lee la etiqueta de indicaciones de lavado

No todas las prendas tienen los mismos componentes ni puedes lavarlas a la misma temperatura. Sabemos que da mucha pereza leer la letra minúscula de las indicaciones de lavado que insertan los fabricantes en la prenda. Aun así, si quieres que tu ropa dure bastante, es necesario que entiendas cómo lavarla. En la mayoría te advierten de no utilizar la secadora, el suavizante o lejía, lavarlas a cierta temperatura, etc. Es interesante que le dediques tiempo porque estarás tirando el dinero al maltratar la prenda. Por ejemplo, hay tejidos que no soportan el agua caliente porque las fibras de nylon y látex se debilitan; en caso de dudar, lava siempre con agua fría.

No uses suavizante

En tejidos técnicos es recomendable que no se use el suavizante. Sí, sabemos que te encanta el rico olor que deja en tu ropa, pero se convierte en un muro que no permite absorber la humedad y no te dejará “respirar”. Además, retiene olores, por lo que con el tiempo no habrá suavizante que camufle el mal olor.
Si quieres puedes probar un suavizante natural: agrega media taza de vinagre en el cajón del suavizante. El vinagre te ayudará a eliminar los olores y no actúa de forma negativa en la ropa al ser natural.

Ni la secadora

Hemos comentado antes que la mayoría de las prendas deportivas no soportan las altas temperaturas porque se rompen las fibras sintéticas que la componen. Asimismo, el uso de la secadora también puede provocar que la ropa encoja y pierda elasticidad.
Si también unimos que las cremalleras y los bolsillos no son un buen aliado de este electrodoméstico, es mejor que optemos por no usarla.
No hace falta que lo digamos, pero pasa igual con la plancha.

Usa un detergente adecuado

Al igual que no te lavarías el pelo con pasta de dientes, la ropa necesita también su propio detergente. Cada vez son más los fabricantes que diseñan jabones especiales para productos deportivos, y no solo como un reclamo de marketing, sino porque contienen sustancias y enzimas especiales para eliminar olores y manchas.

Es necesario que el detergente que usemos elimine todos los residuos en los tejidos, si no estaremos alimentando a las bacterias y al moho para que creen esos indeseados olores.

Aún así, en ocasiones, hay prendas que acumulan el olor y se hace imposible de eliminar. Te proponemos que mezcles un cuarto de taza de bicarbonato junto a una taza de vinagre y lo metas en la lavadora.

Lávala cuanto antes

Es cierto que el lavado diario de una prenda acabará haciendo corto su ciclo de vida, tanto sea deportiva como de diario. Lo recomendable es tener varias prendas para no repetir todos los días y así evitar un lavado excesivo. Aún así, una vez que terminemos nuestra actividad física, es importante que no pasen muchos días hasta lavarla.

Los lugares cerrados y oscuros (como el cestillo) aumentan las bacterias que provocan mal olor y que hacen que perduren en el tiempo. A eso hay que añadirle la humedad, que es la que activa el crecimiento microbiano y cuanto más crecen más olores hay.

Airea tu ropa inmediatamente después de usarla para evitar la acumulación de humedad, y una vez que esté seca, métela al cestillo y lávala antes de 3 días.