Es habitual ver corredores y deportistas que usan las rodilleras después de haber sufrido una lesión, pero también hay muchos que las llevan para prevenir lesiones. ¿Es un accesorio imprescindible para entrenar o tan solo obtenemos un efecto placebo? ¿Puede usarlo cualquiera o tiene que ser bajo prescripción médica?

Usar rodilleras para rehabilitación

Después de haber sufrido una lesión de rodilla, es normal padecer cierto miedo al volver a correr. Aunque la rehabilitación haya ido favorablemente y hayamos podido recuperar la movilidad, alguno expertos recomiendan usar este accesorio cuando realizamos otro tipo de ejercicios, como saltar o levantar peso.

Es fundamental que antes de volver a tu nivel de exigencia máximo, puedas realizar sin problemas movimientos base. Te recomiendo que “huyas” de las máquinas, a no ser que las uses para fortalecer los músculos que rodean a la rodilla. Si no, habitúate a tu propio peso para que las rodillas no hagan solamente un trabajo puntual.
Las rodilleras pueden ayudarte a sentirte más firme y seguro, sobre todo cuando después de una lesión no están capacitadas a realizar ejercicios con mayor exigencia como las sentadillas.

Rodilleras existen miles, pero no todas al mismo precio ni para las mismas lesiones. No te conformes con ponerte un trozo de tela a presión, dependiendo de la forma que tengan pueden sujetar diferentes partes de la rodilla. Sería interesante que te hagas con unas que permitan el movimiento natural de tu rodilla, aunque aportando una sujeción extra.
Como decía antes, hay rodilleras pensadas en ciclistas, runners o amantes del CrossFit; escoge la que más se adapte a ti.

Y si nunca me he lesionado, ¿puedo usarlas?

Como poder, puedes. En casi cualquier ejercicio que practiques notarás una mejoría física llevando unas rodilleras. Los ciclistas recorrerán más kilómetros en menos tiempo, los corredores no notarán tan directo el impacto de la pisada y los levantadores de peso podrán hacer cargadas un poco más fuertes.

¿El problema? Puedes estar perdiendo fuerza en la musculatura que rodea a la rodilla., la cual se encarga de flexionarla y extenderla en cada movimiento. El cuerpo es bastante sabio y si estás rozando tu límite natural, no decidas excederte camuflándolo con accesorios.
Así que te harás un flaco favor pensando que de esta manera reducirás tu riesgo a lesionarte; más bien lo aumentas al debilitar tus músculos.