Empezar a practicar tenis no es tan fácil como apuntarse a una clase, comprarse la primera raqueta encuentras en la tienda y hacerte con un pack de tres pelotas. No importa si eres un principiante o si pensando en renovar tu raqueta de tenis, seguro que pasas por alto 5 aspectos básicos que determinan el tipo de tenista que eres.

En el tenis existen dos variables fundamentales: el control de la pelota y la potencia del golpe. Esto determinará el tamaño de la superficie, la longitud, el peso, la velocidad del gesto y el balance, entre otras cosas.
Si has estado mirando precios, te habrás dado cuenta de que las raquetas son una inversión a largo plazo. Así que no está de más que dediques tiempo a escoger la correcta para evitar lesiones deportivas y perder dinero.

¿Qué tipo de swing tienes?

La velocidad del gesto de golpeo es la velocidad con la que el tenista mueve la raqueta cuando realiza uno de los golpes. Es por eso que existen jugadores con un swing lento (principiantes e intermedios) o con un swing rápido (avanzados).
Cuando la raqueta de tenis pesa más y tiene un balance más desplazado en la cabeza, suelen estar diseñadas para jugadores avanzados. En cambio, si eres un principiante o tienes un swing más lento. Lo ideal es que uses raquetas más ligero y con un balance más bajo para poder golpear la pelota más rápido.

¿Qué longitud es la ideal?

Otro dilema es la longitud, aunque suelen rondar entre los 68 y los 70 centímetros. Por supuesto, existen raquetas junior y de mini tenis, no se te ocurra comprarle una raqueta de adulto a un niño.

Cuanto más larga es la raqueta de tenis, mayor es la potencia que ofrece cuando golpeamos la pelota, ya que se alcanza una mayor velocidad angular. Aún así, eso también puede ser negativo para el control de la pelota, debido a que el punto donde golpea está lejano del cuerpo del jugador.
Si no eres capaz de manejar una raqueta larga con la misma soltura que una más corta, tu potencia de golpeo disminuirá considerablemente.

¿Cuánto debe pesar?

El peso también es bastante importante a la hora de elegir la correcta, sobre todo por cómo esté repartido (balance). Esto hará que se diferencie entre raqueta de tenis de potencia o de control. A ese factor se le denomina punto de equilibrio, qué es justo el lugar en el que la raqueta se encuentra en equilibrio cuando la sostenemos con dos dedos por el cuello. Dependiendo de donde esté ese punto, se determinará si tiene un balance alto, medio o bajo.

Si el peso está desplazado hacia la empuñadura, se aporta un mayor control al tenista. Son raquetas más rápidas de manejar porque el peso está más cerca del cuerpo. Normalmente suelen pesar unos 255-300 gramos.

Ten en cuenta el tamaño de la superficie

Por supuesto, el tamaño de la superficie determinará si la raqueta es de control o de potencia. El tamaño de la cabeza suele estar entre los 600 y los 780 cm2.

Normalmente, cuanta más superficie tenga la cabeza, mayor potencia nos aportará. Aunque también dependerá de la tensión que el tenista aporte, por lo que si realiza una tensión baja, la potencia de golpe será mayor.

Patrón de encordado de la raqueta

El patrón de encordado es el número de cuerdas verticales y horizontales que contiene la superficie de la raqueta. Por si no te has fijado, existen diferentes tipos de patrones: abiertos, si el espacio entre las cuerdas es mayor, o más cerrado si el espacio es menor entre cuerdas horizontales y verticales.

No es una cuestión de estética, el patrón afecta en la potencia del golpe y el efecto sobre la pelota. Si el patrón es abierto, aporta una mayor potencia en el golpe. En cambio, si el patrón es más cerrado, tendremos un mayor control.
También tienes que tener en cuenta que cuanto más cerrado sea el patrón, mayor duración tendrán las cuerdas.