La mascarilla quirúrgica es el método más económico para protegernos frente a la pandemia de COVID-19. A pesar de que cada vez vemos más mascarillas de tela o personalizadas, no todas tienen la misma duración en cuanto a efectividad. Si las de tela pueden durar varias horas, ¿por qué las quirúrgicas no? ¿Tenemos que tirarlas aunque hayan tenido un uso breve? A continuación analizamos todas las dudas con respecto a este tema, aunque es cierto que siguen faltando evidencias científicas que cercioren la teoría.

 ¿Solo tienen duración de 4 horas?

Sí y no. La explicación de que las mascarillas de papel duren cuatro horas se sostiene en la humedad que le aportamos con la respiración. Cuanta más humedad tengan, menos efecto tienen. Es decir, pueden llegar a tener un efecto inferior a 4 horas si el ambiente es extremadamente cálido o estás sudando en exceso.

Entonces, ¿se puede ampliar la duración en invierno o climas fríos? Como máximo, los expertos recomiendan el uso de una misma mascarilla durante 6 horas, siempre que el fabricante así lo indique.

Seguro que también te planteas si las horas son acumulables. Es decir, si solo has usado una mascarilla para ir en metro durante 10 minutos, ¿puedes volver a usarla luego? Sí. Hasta hace pocas semanas era impensable tirarla, aunque los expertos lo aconsejasen, debido a que no disponíamos de mucha oferta. Pero actualmente, encontrar mascarillas faciales no es un gran problema. No obstante, tampoco es necesario tirar una desechable si no ha cumplido sus horas totales y mantenemos las medidas de seguridad.
Así que si la has usado durante 1 hora, en el trayecto de ir al trabajo, en la vuelta puedes usar la misma.

¿Cómo cuidar una mascarilla quirúrgica?

Mucho se ha hablado de meterlas en la lavadora o en el horno para poder reutilizarlas, pero no es buena idea. Si aún no has llegado a las cuatro horas de uso, puedes meterla en una bolsa hermética (sin tocar la parte central). Acuérdate de lavarte las manos al quitártela y antes de volver a ponértela. Siempre toca únicamente los elásticos de las orejas para evitar infectar la mascarilla por dentro.

Es importante no guardarla en el bolso o en un bolsillo porque la mascarilla es un vehículo de transmisión, de contaminación. Al llegar a casa, deja que se airee y se exponga al sol durante varias horas.